Contacto: Skoda Superb

Derivado del Passat, el Skoda Superb es superior a éste en algunos aspectos, como el de la habitabilidad, pues es 10 cm más grande y la distancia entre ejes también es mayor. Tiene cuatro mecánicas para España, dos de gasolina y dos turbodiésel y suficiente equipamiento de lujo para situarlo muy bien en el segmento medio-alto, pues además el precio será muy atractivo.

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A falta de conocer los precios exactos por nivel de equipamiento, que son el Comfort y Elegance, y de las otras dos mecánicas, que son las turbodiésel de 4 cilindros y 130 CV, y el V6 de 155 CV de los Audi A3, Volkswagen Golf o Seat León, por ejemplo, el atractivo de un costo por debajo del de sus homónimos en el Passat, puede jugar una baza importante de cara al Skoda, que tras nuestra toma de contacto, creemos que no tiene no sólo nada que envidiar al Passat, sino que además es mejor en algunos aspectos, como el citado de la habitabilidad, que se refleja en un mejor espacio disponible para los asientos traseros, pues los 10 centímetros de mayor longitud se ganan precisamente sobre la distancia entre ejes. Tanto los motores de gasolina como los turbodiésel –nosotros probamos el 1.8T de 150 CV y el turbodiésel de 130– son muy buenos en cuanto a la sensación de aceleración, frenada y estabilidad. El peso del primero es de 1.438 kg y el del segundo de 1.565, mientras que las cifras generales no son nada malas. Las ruedas son de 17 pulgadas y de un ancho de 205/55 en los Comfort, y de 245 en perfil 55 para los Elegance.El acceso a través de las puertas es también muy amplio y por ende, cómodo. En la izquierda, el apoyabrazos tiene una tapa en la que se camufla un compartimento que alberga un paraguas de tamaño medio. Dicho hueco tiene un sistema de desagüe para poder introducir el paraguas mojado. Además, el respaldo del asiento derecho delantero es practicable en su parte central, permitiendo que la parte que se abate continúe la banqueta del trasero y ofreciendo así un método para viajar más cómodo estirando completamente las piernas.

Todo el coche transmite una excelente sensación de calidad. El salpicadero, salvo pequeños cambios, es como el del Passat –con posibilidad de incluir también la gran pantalla para el GPS y la radio–. La posición de conducción es muy buena, el funcionamiento de todos los mandos es intachable y el manejo del cambio, muy preciso. El nivel de equipamiento, siempre dependiendo de los acabados citados anteriormente, es más que bueno. Skoda permitirá que, independientemente del nivel de equipamiento elegido, se puedan incorporar si se desea, es decir, como opción, cosas como las llantas de aleación, distintas tapicerías o las molduras de cromo en el exterior. En las versiones con insertos de madera en el interior (puertas y salpicadero, principalmente), ésta es realmente madera, y no un símil, como se acostumbra.

En algunos casos también monta luces bi-xenon para los faros e iluminación exterior en los espejos retrovisores y en los tiradores de las puertas. En el maletero, por ejemplo, se ha incorporado un ingenioso sistema para llevar correctamente el tipo de carga. Con el sistema plegado, éste permanece en el fondo del maletero, sin que se note y sin que reste una capacidad significativa en litros. Tirando de una palanca en el borde superior, aparece una bandeja que, mediante unos carriles, se desplaza hasta el principio del maletero. Esta se levanta y, a su vez, se despliega un receptáculo cuadrado ideal para llevar bolsas o botellas. Cuando está todo armado, la base se puede desplazar otra vez hacia el interior, quedando libre así nuevamente la mitad del maletero. La operación no lleva más que unos segundos, no es complicada y es muy práctica para que los objetos pequeños o delicados no vayan golpeando en marcha.A falta de conocer los precios exactos por nivel de equipamiento, que son el Comfort y Elegance, y de las otras dos mecánicas, que son las turbodiésel de 4 cilindros y 130 CV, y el V6 de 155 CV de los Audi A3, Volkswagen Golf o Seat León, por ejemplo, el atractivo de un costo por debajo del de sus homónimos en el Passat, puede jugar una baza importante de cara al Skoda, que tras nuestra toma de contacto, creemos que no tiene no sólo nada que envidiar al Passat, sino que además es mejor en algunos aspectos, como el citado de la habitabilidad, que se refleja en un mejor espacio disponible para los asientos traseros, pues los 10 centímetros de mayor longitud se ganan precisamente sobre la distancia entre ejes. Tanto los motores de gasolina como los turbodiésel –nosotros probamos el 1.8T de 150 CV y el turbodiésel de 130– son muy buenos en cuanto a la sensación de aceleración, frenada y estabilidad. El peso del primero es de 1.438 kg y el del segundo de 1.565, mientras que las cifras generales no son nada malas. Las ruedas son de 17 pulgadas y de un ancho de 205/55 en los Comfort, y de 245 en perfil 55 para los Elegance.El acceso a través de las puertas es también muy amplio y por ende, cómodo. En la izquierda, el apoyabrazos tiene una tapa en la que se camufla un compartimento que alberga un paraguas de tamaño medio. Dicho hueco tiene un sistema de desagüe para poder introducir el paraguas mojado. Además, el respaldo del asiento derecho delantero es practicable en su parte central, permitiendo que la parte que se abate continúe la banqueta del trasero y ofreciendo así un método para viajar más cómodo estirando completamente las piernas.

Todo el coche transmite una excelente sensación de calidad. El salpicadero, salvo pequeños cambios, es como el del Passat –con posibilidad de incluir también la gran pantalla para el GPS y la radio–. La posición de conducción es muy buena, el funcionamiento de todos los mandos es intachable y el manejo del cambio, muy preciso. El nivel de equipamiento, siempre dependiendo de los acabados citados anteriormente, es más que bueno. Skoda permitirá que, independientemente del nivel de equipamiento elegido, se puedan incorporar si se desea, es decir, como opción, cosas como las llantas de aleación, distintas tapicerías o las molduras de cromo en el exterior. En las versiones con insertos de madera en el interior (puertas y salpicadero, principalmente), ésta es realmente madera, y no un símil, como se acostumbra.

En algunos casos también monta luces bi-xenon para los faros e iluminación exterior en los espejos retrovisores y en los tiradores de las puertas. En el maletero, por ejemplo, se ha incorporado un ingenioso sistema para llevar correctamente el tipo de carga. Con el sistema plegado, éste permanece en el fondo del maletero, sin que se note y sin que reste una capacidad significativa en litros. Tirando de una palanca en el borde superior, aparece una bandeja que, mediante unos carriles, se desplaza hasta el principio del maletero. Esta se levanta y, a su vez, se despliega un receptáculo cuadrado ideal para llevar bolsas o botellas. Cuando está todo armado, la base se puede desplazar otra vez hacia el interior, quedando libre así nuevamente la mitad del maletero. La operación no lleva más que unos segundos, no es complicada y es muy práctica para que los objetos pequeños o delicados no vayan golpeando en marcha.A falta de conocer los precios exactos por nivel de equipamiento, que son el Comfort y Elegance, y de las otras dos mecánicas, que son las turbodiésel de 4 cilindros y 130 CV, y el V6 de 155 CV de los Audi A3, Volkswagen Golf o Seat León, por ejemplo, el atractivo de un costo por debajo del de sus homónimos en el Passat, puede jugar una baza importante de cara al Skoda, que tras nuestra toma de contacto, creemos que no tiene no sólo nada que envidiar al Passat, sino que además es mejor en algunos aspectos, como el citado de la habitabilidad, que se refleja en un mejor espacio disponible para los asientos traseros, pues los 10 centímetros de mayor longitud se ganan precisamente sobre la distancia entre ejes. Tanto los motores de gasolina como los turbodiésel –nosotros probamos el 1.8T de 150 CV y el turbodiésel de 130– son muy buenos en cuanto a la sensación de aceleración, frenada y estabilidad. El peso del primero es de 1.438 kg y el del segundo de 1.565, mientras que las cifras generales no son nada malas. Las ruedas son de 17 pulgadas y de un ancho de 205/55 en los Comfort, y de 245 en perfil 55 para los Elegance.El acceso a través de las puertas es también muy amplio y por ende, cómodo. En la izquierda, el apoyabrazos tiene una tapa en la que se camufla un compartimento que alberga un paraguas de tamaño medio. Dicho hueco tiene un sistema de desagüe para poder introducir el paraguas mojado. Además, el respaldo del asiento derecho delantero es practicable en su parte central, permitiendo que la parte que se abate continúe la banqueta del trasero y ofreciendo así un método para viajar más cómodo estirando completamente las piernas.

Todo el coche transmite una excelente sensación de calidad. El salpicadero, salvo pequeños cambios, es como el del Passat –con posibilidad de incluir también la gran pantalla para el GPS y la radio–. La posición de conducción es muy buena, el funcionamiento de todos los mandos es intachable y el manejo del cambio, muy preciso. El nivel de equipamiento, siempre dependiendo de los acabados citados anteriormente, es más que bueno. Skoda permitirá que, independientemente del nivel de equipamiento elegido, se puedan incorporar si se desea, es decir, como opción, cosas como las llantas de aleación, distintas tapicerías o las molduras de cromo en el exterior. En las versiones con insertos de madera en el interior (puertas y salpicadero, principalmente), ésta es realmente madera, y no un símil, como se acostumbra.

En algunos casos también monta luces bi-xenon para los faros e iluminación exterior en los espejos retrovisores y en los tiradores de las puertas. En el maletero, por ejemplo, se ha incorporado un ingenioso sistema para llevar correctamente el tipo de carga. Con el sistema plegado, éste permanece en el fondo del maletero, sin que se note y sin que reste una capacidad significativa en litros. Tirando de una palanca en el borde superior, aparece una bandeja que, mediante unos carriles, se desplaza hasta el principio del maletero. Esta se levanta y, a su vez, se despliega un receptáculo cuadrado ideal para llevar bolsas o botellas. Cuando está todo armado, la base se puede desplazar otra vez hacia el interior, quedando libre así nuevamente la mitad del maletero. La operación no lleva más que unos segundos, no es complicada y es muy práctica para que los objetos pequeños o delicados no vayan golpeando en marcha.A falta de conocer los precios exactos por nivel de equipamiento, que son el Comfort y Elegance, y de las otras dos mecánicas, que son las turbodiésel de 4 cilindros y 130 CV, y el V6 de 155 CV de los Audi A3, Volkswagen Golf o Seat León, por ejemplo, el atractivo de un costo por debajo del de sus homónimos en el Passat, puede jugar una baza importante de cara al Skoda, que tras nuestra toma de contacto, creemos que no tiene no sólo nada que envidiar al Passat, sino que además es mejor en algunos aspectos, como el citado de la habitabilidad, que se refleja en un mejor espacio disponible para los asientos traseros, pues los 10 centímetros de mayor longitud se ganan precisamente sobre la distancia entre ejes. Tanto los motores de gasolina como los turbodiésel –nosotros probamos el 1.8T de 150 CV y el turbodiésel de 130– son muy buenos en cuanto a la sensación de aceleración, frenada y estabilidad. El peso del primero es de 1.438 kg y el del segundo de 1.565, mientras que las cifras generales no son nada malas. Las ruedas son de 17 pulgadas y de un ancho de 205/55 en los Comfort, y de 245 en perfil 55 para los Elegance.El acceso a través de las puertas es también muy amplio y por ende, cómodo. En la izquierda, el apoyabrazos tiene una tapa en la que se camufla un compartimento que alberga un paraguas de tamaño medio. Dicho hueco tiene un sistema de desagüe para poder introducir el paraguas mojado. Además, el respaldo del asiento derecho delantero es practicable en su parte central, permitiendo que la parte que se abate continúe la banqueta del trasero y ofreciendo así un método para viajar más cómodo estirando completamente las piernas.

Todo el coche transmite una excelente sensación de calidad. El salpicadero, salvo pequeños cambios, es como el del Passat –con posibilidad de incluir también la gran pantalla para el GPS y la radio–. La posición de conducción es muy buena, el funcionamiento de todos los mandos es intachable y el manejo del cambio, muy preciso. El nivel de equipamiento, siempre dependiendo de los acabados citados anteriormente, es más que bueno. Skoda permitirá que, independientemente del nivel de equipamiento elegido, se puedan incorporar si se desea, es decir, como opción, cosas como las llantas de aleación, distintas tapicerías o las molduras de cromo en el exterior. En las versiones con insertos de madera en el interior (puertas y salpicadero, principalmente), ésta es realmente madera, y no un símil, como se acostumbra.

En algunos casos también monta luces bi-xenon para los faros e iluminación exterior en los espejos retrovisores y en los tiradores de las puertas. En el maletero, por ejemplo, se ha incorporado un ingenioso sistema para llevar correctamente el tipo de carga. Con el sistema plegado, éste permanece en el fondo del maletero, sin que se note y sin que reste una capacidad significativa en litros. Tirando de una palanca en el borde superior, aparece una bandeja que, mediante unos carriles, se desplaza hasta el principio del maletero. Esta se levanta y, a su vez, se despliega un receptáculo cuadrado ideal para llevar bolsas o botellas. Cuando está todo armado, la base se puede desplazar otra vez hacia el interior, quedando libre así nuevamente la mitad del maletero. La operación no lleva más que unos segundos, no es complicada y es muy práctica para que los objetos pequeños o delicados no vayan golpeando en marcha.A falta de conocer los precios exactos por nivel de equipamiento, que son el Comfort y Elegance, y de las otras dos mecánicas, que son las turbodiésel de 4 cilindros y 130 CV, y el V6 de 155 CV de los Audi A3, Volkswagen Golf o Seat León, por ejemplo, el atractivo de un costo por debajo del de sus homónimos en el Passat, puede jugar una baza importante de cara al Skoda, que tras nuestra toma de contacto, creemos que no tiene no sólo nada que envidiar al Passat, sino que además es mejor en algunos aspectos, como el citado de la habitabilidad, que se refleja en un mejor espacio disponible para los asientos traseros, pues los 10 centímetros de mayor longitud se ganan precisamente sobre la distancia entre ejes. Tanto los motores de gasolina como los turbodiésel –nosotros probamos el 1.8T de 150 CV y el turbodiésel de 130– son muy buenos en cuanto a la sensación de aceleración, frenada y estabilidad. El peso del primero es de 1.438 kg y el del segundo de 1.565, mientras que las cifras generales no son nada malas. Las ruedas son de 17 pulgadas y de un ancho de 205/55 en los Comfort, y de 245 en perfil 55 para los Elegance.El acceso a través de las puertas es también muy amplio y por ende, cómodo. En la izquierda, el apoyabrazos tiene una tapa en la que se camufla un compartimento que alberga un paraguas de tamaño medio. Dicho hueco tiene un sistema de desagüe para poder introducir el paraguas mojado. Además, el respaldo del asiento derecho delantero es practicable en su parte central, permitiendo que la parte que se abate continúe la banqueta del trasero y ofreciendo así un método para viajar más cómodo estirando completamente las piernas.

Todo el coche transmite una excelente sensación de calidad. El salpicadero, salvo pequeños cambios, es como el del Passat –con posibilidad de incluir también la gran pantalla para el GPS y la radio–. La posición de conducción es muy buena, el funcionamiento de todos los mandos es intachable y el manejo del cambio, muy preciso. El nivel de equipamiento, siempre dependiendo de los acabados citados anteriormente, es más que bueno. Skoda permitirá que, independientemente del nivel de equipamiento elegido, se puedan incorporar si se desea, es decir, como opción, cosas como las llantas de aleación, distintas tapicerías o las molduras de cromo en el exterior. En las versiones con insertos de madera en el interior (puertas y salpicadero, principalmente), ésta es realmente madera, y no un símil, como se acostumbra.

En algunos casos también monta luces bi-xenon para los faros e iluminación exterior en los espejos retrovisores y en los tiradores de las puertas. En el maletero, por ejemplo, se ha incorporado un ingenioso sistema para llevar correctamente el tipo de carga. Con el sistema plegado, éste permanece en el fondo del maletero, sin que se note y sin que reste una capacidad significativa en litros. Tirando de una palanca en el borde superior, aparece una bandeja que, mediante unos carriles, se desplaza hasta el principio del maletero. Esta se levanta y, a su vez, se despliega un receptáculo cuadrado ideal para llevar bolsas o botellas. Cuando está todo armado, la base se puede desplazar otra vez hacia el interior, quedando libre así nuevamente la mitad del maletero. La operación no lleva más que unos segundos, no es complicada y es muy práctica para que los objetos pequeños o delicados no vayan golpeando en marcha.A falta de conocer los precios exactos por nivel de equipamiento, que son el Comfort y Elegance, y de las otras dos mecánicas, que son las turbodiésel de 4 cilindros y 130 CV, y el V6 de 155 CV de los Audi A3, Volkswagen Golf o Seat León, por ejemplo, el atractivo de un costo por debajo del de sus homónimos en el Passat, puede jugar una baza importante de cara al Skoda, que tras nuestra toma de contacto, creemos que no tiene no sólo nada que envidiar al Passat, sino que además es mejor en algunos aspectos, como el citado de la habitabilidad, que se refleja en un mejor espacio disponible para los asientos traseros, pues los 10 centímetros de mayor longitud se ganan precisamente sobre la distancia entre ejes. Tanto los motores de gasolina como los turbodiésel –nosotros probamos el 1.8T de 150 CV y el turbodiésel de 130– son muy buenos en cuanto a la sensación de aceleración, frenada y estabilidad. El peso del primero es de 1.438 kg y el del segundo de 1.565, mientras que las cifras generales no son nada malas. Las ruedas son de 17 pulgadas y de un ancho de 205/55 en los Comfort, y de 245 en perfil 55 para los Elegance.El acceso a través de las puertas es también muy amplio y por ende, cómodo. En la izquierda, el apoyabrazos tiene una tapa en la que se camufla un compartimento que alberga un paraguas de tamaño medio. Dicho hueco tiene un sistema de desagüe para poder introducir el paraguas mojado. Además, el respaldo del asiento derecho delantero es practicable en su parte central, permitiendo que la parte que se abate continúe la banqueta del trasero y ofreciendo así un método para viajar más cómodo estirando completamente las piernas.

Todo el coche transmite una excelente sensación de calidad. El salpicadero, salvo pequeños cambios, es como el del Passat –con posibilidad de incluir también la gran pantalla para el GPS y la radio–. La posición de conducción es muy buena, el funcionamiento de todos los mandos es intachable y el manejo del cambio, muy preciso. El nivel de equipamiento, siempre dependiendo de los acabados citados anteriormente, es más que bueno. Skoda permitirá que, independientemente del nivel de equipamiento elegido, se puedan incorporar si se desea, es decir, como opción, cosas como las llantas de aleación, distintas tapicerías o las molduras de cromo en el exterior. En las versiones con insertos de madera en el interior (puertas y salpicadero, principalmente), ésta es realmente madera, y no un símil, como se acostumbra.

En algunos casos también monta luces bi-xenon para los faros e iluminación exterior en los espejos retrovisores y en los tiradores de las puertas. En el maletero, por ejemplo, se ha incorporado un ingenioso sistema para llevar correctamente el tipo de carga. Con el sistema plegado, éste permanece en el fondo del maletero, sin que se note y sin que reste una capacidad significativa en litros. Tirando de una palanca en el borde superior, aparece una bandeja que, mediante unos carriles, se desplaza hasta el principio del maletero. Esta se levanta y, a su vez, se despliega un receptáculo cuadrado ideal para llevar bolsas o botellas. Cuando está todo armado, la base se puede desplazar otra vez hacia el interior, quedando libre así nuevamente la mitad del maletero. La operación no lleva más que unos segundos, no es complicada y es muy práctica para que los objetos pequeños o delicados no vayan golpeando en marcha.A falta de conocer los precios exactos por nivel de equipamiento, que son el Comfort y Elegance, y de las otras dos mecánicas, que son las turbodiésel de 4 cilindros y 130 CV, y el V6 de 155 CV de los Audi A3, Volkswagen Golf o Seat León, por ejemplo, el atractivo de un costo por debajo del de sus homónimos en el Passat, puede jugar una baza importante de cara al Skoda, que tras nuestra toma de contacto, creemos que no tiene no sólo nada que envidiar al Passat, sino que además es mejor en algunos aspectos, como el citado de la habitabilidad, que se refleja en un mejor espacio disponible para los asientos traseros, pues los 10 centímetros de mayor longitud se ganan precisamente sobre la distancia entre ejes. Tanto los motores de gasolina como los turbodiésel –nosotros probamos el 1.8T de 150 CV y el turbodiésel de 130– son muy buenos en cuanto a la sensación de aceleración, frenada y estabilidad. El peso del primero es de 1.438 kg y el del segundo de 1.565, mientras que las cifras generales no son nada malas. Las ruedas son de 17 pulgadas y de un ancho de 205/55 en los Comfort, y de 245 en perfil 55 para los Elegance.El acceso a través de las puertas es también muy amplio y por ende, cómodo. En la izquierda, el apoyabrazos tiene una tapa en la que se camufla un compartimento que alberga un paraguas de tamaño medio. Dicho hueco tiene un sistema de desagüe para poder introducir el paraguas mojado. Además, el respaldo del asiento derecho delantero es practicable en su parte central, permitiendo que la parte que se abate continúe la banqueta del trasero y ofreciendo así un método para viajar más cómodo estirando completamente las piernas.

Todo el coche transmite una excelente sensación de calidad. El salpicadero, salvo pequeños cambios, es como el del Passat –con posibilidad de incluir también la gran pantalla para el GPS y la radio–. La posición de conducción es muy buena, el funcionamiento de todos los mandos es intachable y el manejo del cambio, muy preciso. El nivel de equipamiento, siempre dependiendo de los acabados citados anteriormente, es más que bueno. Skoda permitirá que, independientemente del nivel de equipamiento elegido, se puedan incorporar si se desea, es decir, como opción, cosas como las llantas de aleación, distintas tapicerías o las molduras de cromo en el exterior. En las versiones con insertos de madera en el interior (puertas y salpicadero, principalmente), ésta es realmente madera, y no un símil, como se acostumbra.

En algunos casos también monta luces bi-xenon para los faros e iluminación exterior en los espejos retrovisores y en los tiradores de las puertas. En el maletero, por ejemplo, se ha incorporado un ingenioso sistema para llevar correctamente el tipo de carga. Con el sistema plegado, éste permanece en el fondo del maletero, sin que se note y sin que reste una capacidad significativa en litros. Tirando de una palanca en el borde superior, aparece una bandeja que, mediante unos carriles, se desplaza hasta el principio del maletero. Esta se levanta y, a su vez, se despliega un receptáculo cuadrado ideal para llevar bolsas o botellas. Cuando está todo armado, la base se puede desplazar otra vez hacia el interior, quedando libre así nuevamente la mitad del maletero. La operación no lleva más que unos segundos, no es complicada y es muy práctica para que los objetos pequeños o delicados no vayan golpeando en marcha.