Contacto: Opel Vectra 2002

Opel inaugura este 2002 con la tercera generación del Vectra, un modelo que se nos presenta como el más “americano" de la marca alemana. No en vano General Motors es propietaria del fabricante europeo y, aunque el diseño ha salido de los centros creativos europeos, éstos no han podido ignorar la influencia de la casa-madre.

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Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación. Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación. Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación. Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación. Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación. Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación. Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación. Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación. Ya el exterior deja ver bastantes cambios. Este nuevo Vectra es más grande que su hermano mayor, lo suficiente para que se note (101 milímetros de largo, 90 más ancho y 35 más alto, además de los 63 milímetros más de distancia entre ejes). Sin embargo, no es el mayor tamaño el que lo separa del anterior Vectra, sino el marcado carácter americano del que la compañía alemana ha dotado a su nuevo modelo. Este “aire" de familia con varios modelos estadounidenses se nota, sobre todo, en la zaga. Sólo hay que ver las fotos del modelo para que venga a la mente la imagen de más de un coche de “allende los mares": el corte, muy cuadrado y macizo, el remate metalizado, la altura de la parte trasera... Otros puntos que hemos encontrado muy cercanos a varios modelos norteamericanos son la situación de los asientos, muy hundida con respecto a la carrocería, y los acabados. Son detalles que parecen indicar que desde General Motors, propietaria de la firma, se están dando algunas indicaciones para orientar el producto de Opel. Sin embargo, también encontramos que el Vectra se acerca a alguno de sus “oponentes"; es el caso del parecido de las manillas con las del Volkswagen Passat o de la línea general con la del Ford Mondeo. Desde nuestro punto de vista, el corte más cuadrado y amplio de las ventanas traseras permite una mejor visibilidad y una impresión de mayor amplitud en las plazas de atrás. La inversión que ha realizado Opel para lanzar este modelo se hace patente, sobre todo, en las tres principales innovaciones del Vectra 2002: concepto de chasis IDS (Interactive Driving System, Sistema Interactivo de Conducción), el ESP Plus y la conexión entre todos los elementos eléctricos y electrónicos, gracias a la red CAN . Opel destaca el nuevo sistema de chasis IDS como una de las “mayores innovaciones" del Vectra. Se trata, en pocas palabras, de un complejo sistema que ha mejorado, por un lado, las suspensiones y, por otro, ha combinado un nuevo control de estabilidad, ESP Plus, con un completo sistema de frenado, que cuenta con ABS, EBD (Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado) y CBC (Control de Frenado en Curva). En el apartado de las suspensiones, la delantera, de tipo McPherson, se combina con un eje trasero de cuatro brazos. Además, el equipo de ingenieros de Opel se ha esforzado en aligerar al máximo el peso, para lo que ha utilizado materiales como el aluminio y el magnesio. En cuanto a la suspensión trasera, se han eliminado elementos como los muelles (cambiándolos por cojinetes de “dos fases"), con lo que se consigue una mejor respuesta del amortiguador. Todo esto, en teoría, suena muy bien, pero, en la práctica, se siente mejor. Es evidente que el nuevo Vectra ha dejado las suspensiones blandas en el pasado, aunque no pierde ni un ápice de la comodidad necesaria en un vehículo de estas características. El ESP Plus se diferencia de los controles electrónicos de estabilidad al uso en que, al entrar en funcionamiento, lo hace sobre tres ruedas, en lugar de sólo sobre la trasera interior. Con esto se consigue que la corrección de la maniobra se haga de una forma más sencilla y suave. A esto se unen las funciones de frenado electrónico ABS, EBD y CBC. Es una lástima que el ESP Plus sea un elemento opcional. Otra opción de seguridad que incluye el nuevo Vectra es el TPMS, Sistema de Control de la Presión de los Neumáticos, que se ocupa de “vigilar" que la presión de las ruedas se mantenga en su nivel óptimo y, en caso contrario, avisa al conductor mediante un testigo luminoso en el panel de instrumentación.

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