Contacto: Mini Cooper S

Gracias al uso de un compresor, la nueva versión Cooper S del Mini se muestra capaz de entregar 163 CV de potencia. Sus prestaciones y la calidad del bastidor lo convierten en un diablo sobre las carreteras viradas.

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Otro factor clave en ello es la dirección y suspensión con que se equipa. La primera es sumamente directa, con sólo dos vueltas y media de volante entre topes, con asistencia electrohidráulica que, lamentablemente, se deja oír cada vez que giramos la dirección. La suspensión mantiene el esquema básico del Mini, pero se han endurecido muelles y amortiguadores y las barras estabilizadoras son más gruesas. Como complemento, el Cooper S viene equipado de serie con llantas de 16 pulgadas de diámetro que, opcionalmente, se pueden cambiar por unas impresionantes de 17, calzadas con neumáticos 205/45.

Traducido a un uso dinámico, el Cooper S podría convertirse en el turismo rey de la carretera de montaña. Su agilidad es proverbial; su entrada en curva, inmediata, particularmente con la monta opcional, que resulta claramente más efectiva a la hora de configurar una conducción auténticamente deportiva. Las reacciones a los cambios de carga sobre el motor son limitadas por la introducción del control de estabilidad —que se puede desconectar desde el puesto de conducción— y que nos permite ir algo más relajados cuando las curvas aparecen y se desvanecen a velocidad de vértigo. El sistema de frenos dispone de un control de frenado en curvas (CBC) que limita el riesgo de bloqueos de rueda en apoyos laterales, mientras que este Cooper S dispone de neumáticos capaces de rodar pinchados a una velocidad límite de 80 km/h durante 150 km.

En rutas más despejadas, tipo autopista, la sexta algo desmultiplicada nos otorga la tranquilidad de espíritu adecuada para soportar durante cientos de kilómetros un coche cuya dura suspensión no lo hace especialmente cómodo. En repechos fuertes, hay veces que se duda de la potencia oficial, pero el recurso a la quinta o a la cuarta despeja cualquier incógnita.

El habitáculo recibe nuevos recubrimientos que potencian el lujo y la sensación visual de calidad. La posibilidad de incorporar el sistema de navegación, emplazado en el gran reloj central de la instrumentación, traslada las dos esferas de velocímetro y tacómetro tras el volante. Aun así, hay cosas que no pueden cambiar, como la habitabilidad delantera justa, escasa detrás, el mal acceso a las plazas traseras y el mínimo maletero.

El equipamiento en nuestro mercado no está totalmente definido, pues el control de estabilidad, climatizador y los ocho airbags podrían estar incluidos en el precio más arriba anunciado, aunque hasta dentro de unas semanas no quedará todo este capítulo corroborado oficialmente.