Contacto: Mercedes SL 55 AMG

El SL 55 de AMG es impresionante. El poder casi insultante del motor sobrealimentado, unido a un bastidor casi perfecto y al cambio automático secuencial con mandos en el volante, nos trasladan la agilidad de un videojuego a la vida real. Puede haber coches más rápidos, pero ninguno lo pone tan fácil.

sl55amg2g.jpg
sl55amg2g.jpg

Otra novedad que presenta el AMG es la caja de cambios automática con manejo secuencial de verdad, al estilo del Tiptronic de Audi o el Steptronic de BMW, no como hasta ahora que consistía en bloqueos electrónicos de la última marcha que sustituían a los tradicionales de rejilla.

Además del manejo en la palanca se han dispuesto dos teclas en la parte trasera del volante, para accionarlas con los dedos índice o corazón de cada mano, empleando la derecha para subir marchas y la izquierda para reducir. Además permite rodar en la marcha elegida sin actuación de "kick down", pasa a una marcha superior al llegar al corte y permite reducciones siempre que no se sobrepase el régimen máximo.

Todo este muestrario tecnológico descrito hasta ahora forma un conjunto muy efectivo y equilibrado. El motor empuja como un demonio de forma instantánea casi en cualquier régimen y marcha. Evidentemente la respuesta es escasa en quinta a 1.500 vueltas, pero por lo demás es espectacular y está siempre lleno y dispuesto a catapultarnos entre curva y curva acompañándonos con un sonido delicioso y algo salvaje en alta. Ronco y poderoso al acelerar, permite niveles sonoros aceptables a velocidades estabilizadas. Los frenos son eficaces y resistentes y la dirección transmite muchas sensaciones y precisión. Si a esto añadimos una velocidad de paso por curva escalofriante, tenemos uno de los coches con los que más fácil es viajar rápido. Da muchísima confianza, perdona y corrige los errores. Todos los sistemas electrónicos están ahí para entrar en acción cuando hace falta, pero permiten mucha libertad. El cambio funciona de manera excelente y, gracias a las virtudes del propulsor, se le perdona ese punto de rapidez que le falta al subir marchas y la ligera brusquedad con que entra la segunda en reducción. Poco más se le puede pedir, porque incluso es cómodo, práctico y además descapotable con techo metálico que se oculta en el maletero. La velocidad máxima está limitada a 250 km/h, pero según los responsables de AMG podría llegar a 315 km/h. De todas formas, la marca no aconseja más de 300 km/h sin limitación, ya que ningún fabricante de neumáticos asegura un producto con un comportamiento perfecto en cualquier circunstancia a más velocidad con el peso del Mercedes.

Que el consumo durante la toma de contacto alcanzase cifras medias de 34 l/100 km a un ritmo absolutamente descabellado no tiene tanta importancia como que la autonomía en estos casos se quede en unos 200 km. De todas formas casi se agradece parar a repostar, porque, aunque el coche facilite todo lo referente a la conducción, lo que nos rodea no está pensado para las posibilidades de este deportivo que nos ha dejado una de las mejores impresiones tras conducirlo. El precio es de 141.500 euros, o lo que es lo mismo 23,5 millones de pesetas. Las primeras unidades llegarán en marzo y el cupo para 2002 de 15 unidades ya está asignado.

Pregunta a los propietarios por su coche y recibe las respuestas en tu email.

Acepto la política de privacidad para poder obtener las respuestas.

Quiero recibir la mejor oferta.