Contacto: Honda CR-V 2002

Honda le ha dado un necesario lavado de cara a su CR-V. Aparte de las modificaciones estéticas, el todo terreno recreacional japonés ha recibido un nuevo y moderno propulsor que rinde 150 CV (antes 147 CV). Gracias a ello, mejora sus prestaciones y comodidad de marcha, aunque sus actitudes off road siguen siendo escasas.

crv_barridog.jpg
crv_barridog.jpg

Como decíamos, el motor que incorpora el CR-V es pequeño de tamaño, pero “matón" en tecnología y prestaciones. Este nuevo tetracilíndrico incorpora el sistema i-VTEC (distribución variable inteligente), que permite variar la alzada, el cruce y la duración de apertura de las válvulas. Así se mantienen las válvulas abiertas más tiempo a regímenes de giro más altos del motor; y, a bajas velocidades, este mecanismo se encarga de que las válvulas estén abiertas durante un menor tiempo, con lo que se proporciona una buena entrega de potencia a regímenes altos y flexibilidad a regímenes medios. Esto se combina con el mecanismo VTC de control de distribución variable. El objetivo de esta medida es hacer motores con un control inteligente de la combustión que permita cifras contenidas de consumo, niveles de emisiones reducidos y una potencia sobresaliente con un par que permita flexibilidad de uso a cualquier régimen.

Según ha manifestado la marca, esto se ha conseguido. Así, según datos de Honda, la potencia máxima es de 150 CV a 6.500 rpm mientras que el par máximo es de 192 Nm a 4.000 rpm (antes era 182 Nm a 4.800 rpm). Los consumos se reducen en todas las mediciones, aunque sobre todo en uso extraurbano (de 8,4 l/100 km a 7,7) y mixto (de 9,7 a 9,1 l/100 km), y la aceleración de 0 a100 se reduce en medio segundo y ahora se consigue en 10 segundos.