Contacto: Honda Civic 3 puertas

Como el de cinco puertas, el nuevo Civic de tres adopta una carrocería semejante, con esa tendencia a asemejarse a un monovolumen compacto. Ahora es más pequeño por fuera a base de recortar los voladizos, especialmente el delantero, aunque ha mejorado la habitabilidad interior con más anchura y altura. Se comercializará en septiembre de este año, costará entre 2.400.000 y 2.800.000 ptas y la gama estará compuesta inicialmente por un 1,4 y un 1,6 litros de 90 y 110 CV, respectivamente. En diciembre se incorporará un motor Diesel desarrollado en colaboración con Isuzu.

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Una vez al volante, la palanca de cambios situada en el salpicadero es la nota dominante. Como ya hemos tenido oportunidad de comprobar en la versión de cinco puertas, esta disposición permite un muy buen manejo por cercanía y facilidad de maniobra, aunque a nuestro gusto le falta un tacto más firme y silencioso. Debajo de ésta se echa en falta quizás también una consola central, pues el hueco que se deja ayuda a liberar de espacio el interior, aunque por su ubicación no estorbaría a las piernas de los ocupantes de las plazas delanteras. En total, los huecos dispuestos dentro para dejar cosas suman un total de 10,5 litros, aunque en concreto no hay ninguno que sea especialmente grande. Los materiales, y los acabados en general, son agradables y ofrecen una buena percepción visual. Lo cierto es que sorprende por la facilidad de uso que da la simplicidad obtenida en la disposición de todos los mandos.

Ese mayor volumen interior ha favorecido mucho la visibilidad hacia el exterior, alejando los montantes delanteros de su proximidad con la cabeza, y esto contribuye a tener una óptima sensación de control en conducción. En general, se respira un aire de mayor y mejor espacio en el habitáculo, algo que en la anterior carrocería no era un punto fuerte. Si se mide más de 1,90 m, el espacio de la cabeza al techo es más que suficiente para no provocar agobios.

Una vez al volante, la palanca de cambios situada en el salpicadero es la nota dominante. Como ya hemos tenido oportunidad de comprobar en la versión de cinco puertas, esta disposición permite un muy buen manejo por cercanía y facilidad de maniobra, aunque a nuestro gusto le falta un tacto más firme y silencioso. Debajo de ésta se echa en falta quizás también una consola central, pues el hueco que se deja ayuda a liberar de espacio el interior, aunque por su ubicación no estorbaría a las piernas de los ocupantes de las plazas delanteras. En total, los huecos dispuestos dentro para dejar cosas suman un total de 10,5 litros, aunque en concreto no hay ninguno que sea especialmente grande. Los materiales, y los acabados en general, son agradables y ofrecen una buena percepción visual. Lo cierto es que sorprende por la facilidad de uso que da la simplicidad obtenida en la disposición de todos los mandos.

Ese mayor volumen interior ha favorecido mucho la visibilidad hacia el exterior, alejando los montantes delanteros de su proximidad con la cabeza, y esto contribuye a tener una óptima sensación de control en conducción. En general, se respira un aire de mayor y mejor espacio en el habitáculo, algo que en la anterior carrocería no era un punto fuerte. Si se mide más de 1,90 m, el espacio de la cabeza al techo es más que suficiente para no provocar agobios.

Una vez al volante, la palanca de cambios situada en el salpicadero es la nota dominante. Como ya hemos tenido oportunidad de comprobar en la versión de cinco puertas, esta disposición permite un muy buen manejo por cercanía y facilidad de maniobra, aunque a nuestro gusto le falta un tacto más firme y silencioso. Debajo de ésta se echa en falta quizás también una consola central, pues el hueco que se deja ayuda a liberar de espacio el interior, aunque por su ubicación no estorbaría a las piernas de los ocupantes de las plazas delanteras. En total, los huecos dispuestos dentro para dejar cosas suman un total de 10,5 litros, aunque en concreto no hay ninguno que sea especialmente grande. Los materiales, y los acabados en general, son agradables y ofrecen una buena percepción visual. Lo cierto es que sorprende por la facilidad de uso que da la simplicidad obtenida en la disposición de todos los mandos.

Ese mayor volumen interior ha favorecido mucho la visibilidad hacia el exterior, alejando los montantes delanteros de su proximidad con la cabeza, y esto contribuye a tener una óptima sensación de control en conducción. En general, se respira un aire de mayor y mejor espacio en el habitáculo, algo que en la anterior carrocería no era un punto fuerte. Si se mide más de 1,90 m, el espacio de la cabeza al techo es más que suficiente para no provocar agobios.