Confirmada la responsabilidad de Renault en el suicidio de un empleado

El Tribunal de Apelación de Versalles confirmó hoy la responsabilidad del grupo automovilístico Renault en el suicidio de uno de sus empleados en 2006, lo que supuso la obligación de indemnizar a la familia.

Los jueces de Versalles coincidieron en que Renault había cometido una 'falta inexcusable' en el caso del ingeniero informático Antonio B., que se lanzó al vacío desde la quinta planta del centro técnico de la empresa de Guyancourt el 20 de octubre de 2006.

En el dictamen, que constituye una primicia, se establece que la compañía era consciente del riesgo que hacía correr a este hombre, que tenía 39 años cuando murió, por la carga de trabajo que tenía encomendada.

La mujer del ingeniero, que estuvo presente en la audiencia de esta mañana, se mostró emocionada cuando se anunció la sentencia y recordó cómo había visto que su marido sufría -perdió una decena de kilos-, según su versión por la sobrecarga de trabajo, antes de acabar con su vida.

Renault no quiso pronunciarse en caliente sobre este nuevo revés judicial -el Tribunal de contenciosos de la Seguridad Social de Nanterre ya había fallado en su contra en este mismo caso en diciembre de 2009- y tiene ahora dos meses para recurrir la decisión de Versalles ante el Tribunal Supremo.