Conductores ingleses denuncian la Ley de Tráfico

El Tribunal Europeo de Defensa de los Derechos Humanos ha admitido la denuncia de ocho conductores ingleses. Éstos aseguran que una de las disposiciones de la Ley de Tráfico de 1988 vulnera el derecho a guardar silencio implícito en el artículo 6 de la Convención Europea de Derechos Humanos.

Aunque más del 90 por ciento de las denuncias realizadas por los conductores ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos son rechazadas, este organismo ha admitido la protesta efectuada por ocho automovilistas británicos. Si el proceso tiene éxito, las cámaras que controlan la velocidad en Reino Unido podrían dejar de desempeñar su función.La mayoría de las fotos tomadas por estos dispositivos no identifican al conductor, por lo que la disposición S172 de la Ley de Tráfico se emplea para “extraer confesiones", según la asociación Velocidad Segura. Si se niegan a facilitar sus datos, las autoridades amenazan a los automovilistas con multas similares a las que les hubiera impuesto el sistema de cámaras. Esta violación del derecho al silencio (implícito en el artículo 6 de la Convención Europea de Derechos Humanos y explícito en siglos de leyes británicas) es justificada aduciendo el interés público que existe sobre la seguridad en las carreteras.Los demandantes afirman que las pruebas obtenidas “bajo presión" no deberían ser tenidas en cuenta en un tribunal. Además, las condenas basadas en estas evidencias deberían ser anuladas. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha pedido al Gobierno británico que responda a estos requerimientos antes del 18 de enero de 2005. Si el caso sigue adelante, el veredicto final podría llegar en 2006.“El artículo 6 de la Convención no permite que el ‘interés público’ sea citado como justificación para violar derechos fundamentales en un caso. Además, los datos sobre víctimas muestran que las cámaras actúan contra dicho interés público, ya que causan más accidentes de los que previenen", ha afirmado Idris Francis, uno de los integrantes de Velocidad Segura.