Concluye la huelga de Volkswagen en México

Después de más de 10 horas de negociaciones en el Ministerio de Trabajo de México, ambas partes pactaron el acuerdo que permite reanudar el trabajo en Volkswagen, empresa que genera el 25 por ciento de la producción automotriz en México.

El conflicto que mantuvo paralizada durante 19 días la filial de Volkswagen en México concluyó ayer con un acuerdo del aumento salarial del 14,7 por ciento (10,2 por ciento directo y 4,5 en prestaciones), según informó el líder sindical José Luis Rodríguez.

Los 12.500 trabajadores de la planta de Puebla paralizaron su actividad el 18 de agosto en demanda de un incremento salarial del 21 por ciento. Esta petición fue reducida al 16 por ciento durante las negociaciones y ha finalizado con el 14,7 por ciento.

La oferta más reciente de la empresa fue una subida del 8,5 por ciento directo en el sueldo, más un 1,7 por ciento en prestaciones, lo que fue rechazado por los empleados.

El líder sindical explicó que el aumento será retroactivo al 18 de agosto, mientras que la compañía pagará un 50 por ciento de los "salarios caídos", es decir, los correspondientes a los 19 días que ha durado la huelga.

Rodríguez afirmó que ambas partes quedaron satisfechas con los resultados de las negociaciones. Asimismo, quiso agradecer a la Unión Nacional de Trabajadores el apoyo que brindaron a su movimiento, que ayudó a presionar a la empresa para flexibilizar su postura.

La huelga en la factoría mexicana ha provocado que Volkswagen dejara de producir 1.500 vehículos, 2.000 motores y 1.000 ejes de automóvil, lo que supone unas pérdidas de más de 400 millones de dólares (75.000 millones de pesetas).

Volkswagen anuncia la suspensión de las inversiones en México
El vicepresidente de Recursos Humanos y Área Comercial de Volkswagen en México, Francisco Bada, anunció ayer en conferencia de prensa que "todos los planes de inversión" en el país centroamericano quedaban suspendidos. Estos proyectos incluían la construcción de una fábrica de repuestos en Puebla.

El directivo afirmó que "las premisas sobre las que se construyeron estos planes han cambiado y, por lo tanto, en este momento se ha decidido parar las inversiones y replantear bajo qué condiciones se puede seguir invirtiendo en México".

En declaraciones anteriores, Bada había advertido que, como primera consecuencia de la huelga, existía el riesgo de que se suspendiera una inversión de 1.700 millones de dólares (319.000 millones de pesetas) destinados a la producción del modelo "Beetle Cabrio".