Concesionarios y fabricantes, contra la venta en grandes superficies

Ya son tres las grandes cadenas de supermercados en nuestro país que abren sus centros comerciales a la venta de coches. Eso sí, según el reglamento vigente, sólo pueden actuar como meros intermediarios. Los concesionarios, agrupados en Faconauto, y con el apoyo de Anfac, los fabricantes, han recordado que, por ahora, sólo ellos pueden vender automóviles en todo el territorio comunitario.

Concesionarios y fabricantes, contra la venta en grandes superficies
Concesionarios y fabricantes, contra la venta en grandes superficies

Ya se puede adquirir coches en Eroski, Alcampo y El Corte Inglés, tres cadenas de supermercados a las que pronto se sumará Carrefour. Según la normativa vigente, estos centros comerciales sólo pueden actuar como intermediarios, ya que, al final, hay que recurrir a los concesionarios para cerrar el trato.

Faconauto y Anfac han firmado un texto conjunto en el que defienden que "la opción más barata de precios de coches siempre la tendrá el concesionario, porque cualquier escalón adicional de la cadena - como son los intermediarios- siempre añadirá costos".

Los híper nunca han negado su condición de intermediarios, pero no están de acuerdo en que su producto sea más caro: al contrario. Tanto Eroski como Alcampo han abierto la guerra de los precios.

Intermediarios, pero muy "competitivos"
En Alcampo aseguran que "no están hundiendo los precios", sino que se benefician de "la competencia ya existente entre concesionarios que se traduce en la falta de homogeneidad de precios".

Así, Alcampo, mediante Unoauto, Eroski, a través de Multi-auto, y El Corte Inglés, con Many Cars, se ponen en contacto con distintos concesionarios para ofrecer descuentos sobre los precios oficiales de tarifa. Esta opción, según Faconauto, no es tan original, ya que "todo el mundo sabe que en un concesionario no se paga el precio de tarifa" y los precios reales están como media un cuatro por ciento por debajo de los oficiales.

Lo cierto es que los precios ofertados por estas cadenas de grandes supermercados son tan atractivos que han abierto muchas reticencias. En Alcampo, por ejemplo, los descuentos pueden alcanzar hasta 7.700 euros (1.281.000 pesetas), cantidades que han llevado a Faconauto a estudiar si practican el denominado "dumping", es decir, si venden por debajo de coste, una práctica que es ilegal.

Estos centros juegan con la ventaja de no tener que asumir tantos gastos estructurales, porque ya cuentan con una red repartida por todo el territorio nacional. Además, también ofrecen financiaciones muy atractivas: el tipo de interés que aplican se sitúa en el 6,95 por ciento, inferior al que ofrecen bancos y entidades financieras.

Lo cierto es que, de momento, los concesionarios son los que al final firman la venta y los que se encargan de los servicios de posventa. Cuando entre en vigor el nuevo reglamento, se permitirá la venta directa de automóviles en supermercados, pero no se obligará a los fabricantes a suministrarlos, con lo que tendrán menos oportunidades que los concesionarios.

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Anged afirma que una mayor competitividad favorecerá el recorte de precios
Por su parte, los supermercados también han expuesto sus argumentos a través de Anged, la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución. Esta entidad ha afirmado hoy que un incremento real de la competencia en la venta de coches irá unido a un recorte de precios.

Fuentes de esta patronal han apuntado que, según el borrador del reglamento de distribución preparado por la Comisión Europea, "los consumidores no disfrutan de una parte de los beneficios del sistema. Además, la competencia entre los distribuidores autorizados no es lo suficientemente fuerte, ya que son demasiado dependientes de los fabricantes", han afirmado.

Con el fin de hacer callar las voces que aseguran que los supermercados son meros intermediarios en el proceso de venta, Anged ha recordado que la nueva normativa (que entrará en vigor, previsiblemente, el 1 de octubre), establece que una gran superficie puede convertirse en punto de venta autorizado si satisface los mismos criterios fijados por el fabricante para sus distribuidores y si la marca lo acepta como tal.

Según el nuevo reglamento -han añadido los portavoces de la asociación-, "los supermercados pueden actuar como intermediarios, puesto que se han rebajado las normas para los mismos, aunque también pueden establecer relaciones privilegiadas con puntos de venta autorizados de toda la Unión Europea".