¿Cómo influyen los fármacos en la conducción?

Los medicamentos no sólo pueden provocar somnolencia al volante; existen más efectos secundarios igualmente peligrosos y, en la mayoría de las ocasiones, los prospectos no previenen contra ellos. La visión borrosa, el vértigo o la ansiedad también pueden estar originadas por los fármacos y alteran notablemente nuestra capacidad para conducir.

¿Cómo influyen los fármacos en la conducción?
¿Cómo influyen los fármacos en la conducción?

Los efectos del alcohol sobre la conducción se han detallado extensamente en muchas ocasiones; no en vano es el factor que aparece con mayor frecuencia cuando se analizan las causas de los accidentes en nuestro país. Sin embargo, los medicamentos también pueden alterar nuestras reacciones al volante. Algunos de ellos no sólo provocan sueño; su lista de efectos secundarios es mucho más extensa e influye igualmente en la capacidad de conducción.Así lo explica Francisco Álvarez González, farmacólogo de la Universidad de Valladolid, en una entrevista concedida al diario “La Gaceta de los Negocios". Según Álvarez, los antihistamínicos, tomados por los alérgicos, producen vértigo, fatiga, somnolencia y aturdimiento. Los analgésicos causan euforia, sedación y descenso de la concentración, mientras que los antidepresivos pueden provocar bajadas de tensión o temblores. También los medicamentos para los diabéticos, como la insulina, tienen efectos negativos sobre la conducción, ya que pueden originar palpitaciones, visión borrosa o ansiedad.El farmacólogo de la Universidad de Valladolid ha explicado que el 2 por ciento de los accidentes mortales está asociado a la alergia, bien por los síntomas propios de ésta o por los efectos de la medicación empleada para tratarla.Las señales que nos indican cuándo debemos abandonar la conducción son muy claras: visión borrosa, problemas para recordar la ruta que se ha seguido, sorpresa ante los acontecimientos habituales en el tráfico (como un semáforo en rojo ante el que se debe frenar bruscamente), dificultad para mantener una trayectoria en línea recta… Ante cualquiera de estos síntomas, debemos dejar de circular inmediatamente, según explica Álvarez al diario económico. Los efectos que tienen los fármacos sobre la conducción se analizan en laboratorios. También se llevan a cabo pruebas de simulación y se estudian situaciones reales.Para reducir el número de siniestros relacionados con los medicamentos, Álvarez recomienda que se prescriban fármacos que afecten en la menor medida posible al rendimiento psicomotor. Además, “no es suficiente con indicar en el folleto que el medicamento pude producir somnolencia; el doctor debe informar al paciente de los riesgos que corre", asegura.

Además, el experto de la Universidad de Valladolid ha reunido otros consejos en la “Guía de Prescripción Farmacológica y Seguridad Vial", de la que es coautor:

- Antes de ponerse al volante, es importante conocer las reacciones de la medicación que se toma. Si influye en los reflejos, la capacidad de concentración o produce somnolencia, es necesario consultar con el médico.
- La respuesta del organismo a los fármacos es más intensa en los primeros días de tratamiento y en las primeras horas tras su consumo.
- No se deben tomar medicamentos recomendados por amigos, familiares, etc.
- Hay que evitar la combinación de alcohol y fármacos, ya que los efectos adversos de estos últimos podrían incrementarse.
- Los pacientes deben informar al médico sobre sus hábitos de conducción. La relación entre la salud y la conducción no es nueva; recientemente, se ha publicado un estudio que asegura que el tráfico triplica el riesgo de sufrir un infarto, debido a las partículas contaminantes que genera. Si quieres saber más sobre este tema, pincha en el enlace que aparece bajo estas líneas.