Coches movidos por gasolina, alcohol y gas

Échale alcohol, llena su tanque de gasolina, añádele un poco de gas... Da igual. GM presenta un coche que se puede mover con cualquiera de estas alimentaciones. Es la tecnología “Tri Fuel".

Coches movidos por gasolina, alcohol y gas
Coches movidos por gasolina, alcohol y gas

Hoy, la industria automovilística tiene una cita en Brasil. La mayor multinacional del motor –GM- se reúne con el presidente del país, Lula da Silva, para plantar cara al petróleo. Por primera vez, se presenta un coche que puede alimentarse de cuatro formas distintas: a gas natural, con alcohol, mezclando alcohol y gasolina o simplemente con la gasolina tradicional. La tecnología –desarrollada por Bosch- se denomina “Tri Fuel". El conductor puede elegir el tipo de combustible con tan sólo apretar un botón (incluso cuando el coche está en marcha). Ésa es la máxima novedad: el mismo coche acepta los tres tipos de combustible. En la parte trasera del vehículo se incorpora un tanque convencional preparado para recibir cualquier proporción de alcohol y gasolina. Además, hay un cilindro para almacenar el gas. Cuando elegimos movernos “a gas", se bloquea automáticamente el sistema de alimentación de combustible líquido (te adjuntamos unos gráficos donde lo verás más claro). Solamente con esta energía tenemos una autonomía de 300 kilómetros. La presentación en Brasil no es casual. Allí empezaron a mezclar alcohol y gasolina en los años 70 (casualmente otra de esas épocas en el que el precio del petróleo no paraba de subir). La moda no ha pasado: GM comercializa en este país cinco modelos que pueden ser abastecidos con gasolina o alcohol al mismo tiempo (el denominado “flex fuel"). Brasil también fue uno de los primeros que apostaron por el combustible flexible. La mezcla de alcohol y gasolina no sólo tiene importantes ventajas ecológicas, sino que supone un respiro para los bolsillos de los conductores. El alcohol se puede extraer de muchos elementos (el brasileño suele ser de azúcar de caña), todos ellos, mucho más baratos que el petróleo. Además, el gobierno de Lula da Silva incentiva con ayudas fiscales la compra de este tipo de vehículos. No es extraño que un 17 por ciento de los vehículos que se venden en este país “beban" alcohol (GM vende en la actualidad cinco modelos en este mercado y Volkwagen acaba de poner otro más a la venta). Incluso en EE.UU. –país con la gasolina mucho más barata-, ruedan en la actualidad tres millones de vehículos que consumen un 85 por ciento de alcohol etílico o etanol por cada 15 por ciento de gasolina. El gas también es una energía muy extendida en Brasil. Al año, se venden 660.000 unidades de vehículos que se mueven gracias a este material: es el mercado más importante del mundo, sólo superado por Argentina. Según GM, en un kilómetro, un coche movido por gas consume un 60 por ciento menos de combustible que uno propulsado por gasolina. Es más barato, más limpio, cunde más y –por si fuera poco- Brasil lo tiene en abundancia: acaba de descubrir una enorme reserva de este combustible en su litoral y lo importa a muy buen precio desde Bolivia.