CiU y PSC se aproximan y el PPC se compromete a 'no obstaculizar' un acuerdo

El PSC ha movido hoy ficha en busca de una aproximación de posiciones con CiU, con un nuevo documento que ha entregado a los asistentes a la cumbre del pacto fiscal, en la que el PPC, por su parte, se ha comprometido a 'no obstaculizar' el acuerdo que apruebe el Parlament en julio.

Mas y otros 15 dirigentes de las distintas fuerzas políticas catalanas han debatido durante tres horas sus propios modelos de financiación, en la sala Tàpies del Palau de la Generalitat, un encuentro que partía con expectativas muy modestas pero que, al final, ha sido valorado positivamente, sobre todo por el Govern y los dos principales grupos de la oposición: PSC y PPC.

La cumbre llegaba justo el día en que la prima de riesgo de la deuda española marcaba de nuevo otro máximo, la crisis de Bankia seguía generando polémica y la incertidumbre sobre el futuro económico español continuaba siendo tema de portada.

En este contexto, los partidos políticos catalanes se han conjurado para no eternizar la negociación más allá de julio.

El objetivo es que 'no se repita el viacrucis del Estatut', ha resumido a la salida de la reunión el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida.

En cuanto a contenidos, lo más remarcable de la cumbre ha sido el documento que ha aportado el PSC -representado hoy por Pere Navarro y Rocío Martínez-Sampere-, que plantea atribuir a la Generalitat todos los rendimientos tributarios, salvo los que corresponden a la administración central para financiar los servicios que presta y hacer efectivos los mecanismos de solidaridad que se acuerden.

Duran ha apreciado los 'pasos significativos' hacia el acuerdo dados por el PSC, que a base de expresiones vagas y algo ambiguas ha ensayado una 'aproximación' a las posiciones de CiU.

Si en los contenidos PSC y CiU parecen hoy más cerca que ayer, en lo que respecta a la estrategia, la presidenta del PPC, Alícia Sánchez-Camacho, también ha formalizado un paso adelante.

Sánchez-Camacho ha garantizado que 'no obstaculizará' el posible acuerdo al que pueda llegar el Parlament, una postura muy bien acogida desde las filas del Govern.

Según fuentes populares, Mas ha agradecido abiertamente en la reunión la posibilidad de que el PPC no torpedee la propuesta del pacto fiscal, mediante una posible abstención en la votación de julio del Parlament.

Esta posición podría dejar, según fuentes de la federación nacionalista, al PSC con poco margen para desmarcarse de un acuerdo sobre el pacto fiscal.

Además, otro motivo de optimismo en las filas populares es que Mas ha mostrado un 'cambio de actitud' con respecto a hace semanas y hoy ha dejado claro, según las mismas fuentes, que no tiene en su agenda un 'plan b' que pase por crear una hacienda propia catalana en caso de que el pacto fiscal reciba un portazo en Madrid.

La duda que genera un acercamiento entre CiU y PSC es si ERC estará dispuesta a asumir las concesiones que se hagan en aras del consenso.

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha indicado que sigue viendo 'posiciones contrapuestas' en CiU sobre el pacto fiscal, pero confía en que Mas 'será consecuente con lo que ha dicho hasta ahora' y defenderá un sistema basado en un concierto económico.

El secretario general de ICV, Joan Herrera, ha explicado que su partido exige que se incluya por escrito en el texto que consensúen los partidos políticos sobre el pacto fiscal que éste debe servir para políticas sociales y de crecimiento y no para reducir impuestos a las rentas altas.

El secretario general de Solidaritat Catalana per la Independència (SI), Uriel Bertran, ha denunciado que el PSC actúa como 'el caballo de Troya' del pacto fiscal porque no defiende el concierto económico ni una agencia tributaria catalana que recaude y gestione todos los impuestos que pagan los ciudadanos.

El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, ha pedido llegar a un acuerdo sobre el pacto fiscal que represente el 'mínimo común' entre todas las fuerzas del Parlament para no repetir los 'defectos' del Estatut.