CiU se desmarca del Gobierno en el aumento del impuesto sobre las gasolinas

Convergència i Unió (CiU) se desmarcó ayer y culpó al Gobierno central de la subida del impuesto sobre la gasolina aprobada el pasado jueves en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, un incremento que contó con el voto favorable de la propia coalición nacionalista.

CiU se desmarca del Gobierno en el aumento del impuesto sobre las gasolinas
CiU se desmarca del Gobierno en el aumento del impuesto sobre las gasolinas

El líder de CiU, Josep Antoni Durán Lleida, aseguró que la coalición "no ha reclamado en ningún momento el incremento de precio de los carburantes; el Gobierno ha ido más allá de lo que queríamos".

Durán afirmó que la subida era una decisión "unilateral" de la Administración central y aseguró que el respaldo de su partido se debía únicamente a que la cesión del tramo autonómico, demandada por la coalición nacionalista, no era posible si no se aprobaba al mismo tiempo el incremento propuesto por el Ejecutivo.

El líder de CiU se mostró "preocupado" por la imagen que pueda ofrecer este grupo político si la opinión pública cree que el Ejecutivo ha decidido subir el gravamen de la gasolina a raíz de la petición de la coalición, que sugirió la creación de una cesta de impuestos de los que las autonomías fueran corresponsables. A este respecto, Durán afirmó que "la decisión ha sido del Gobierno" y que "otra cuestión diferente es la cesión de una figura impositiva", por lo que pidió que no se mezclen ambas cuestiones.

Algunos dirigentes de CiU explicaron que este grupo político votó a favor del nuevo impuesto (que aumentará el precio de las gasolinas a partir del 1 de enero de 2002) porque el Gobierno del Partido Popular ejerce un "chantaje político" sobre los nacionalistas.

De momento, el objetivo de Convergència y Unió es ver aprobados los presupuestos de la Generalitat de 2002, para lo que necesita los 12 votos del PP en el Parlamento de Cataluña. Sin embargo, a partir de la aprobación de estas cifras, los nacionalistas pretenden iniciar un distanciamiento respecto al grupo popular, con la vista puesta en las elecciones autonómicas.

El Gobierno catalán renuncia, de momento, a aplicar la subida
El dirigente de CiU anunció que el Gobierno catalán no tiene, "hoy por hoy", intención de utilizar el tramo del impuesto cedido a Cataluña, aunque apuntó que la decisión final se tomará en función del próximo debate de presupuestos en el Parlamento autónomo.

Por su parte, algunas comunidades gobernadas por el PP, como la valenciana, también han afirmado que no aplicarán su capacidad normativa para aumentar el gravamen sobre los carburantes en 1,6 pesetas el litro el próximo año y en 1,2 pesetas/litro adicionales cada año hasta 2004.

Varios colectivos anuncian protestas
Representantes de los sectores afectados por esta nueva tasa (integrados en la Plataforma Nacional de Consumidores Profesionales de Carburantes) se reunirán mañana para concretar una "respuesta contundente" a este impuesto.

Este organismo, formado principalmente por varias organizaciones de transportistas, de agricultores y por la Confederación del Taxi de España, considera que el nuevo gravamen sobre los carburantes supone un "manifiesto incumplimiento" de los acuerdos que el Gobierno suscribió con distintos sectores en octubre de 2000 para paliar las consecuencias que provocó la revalorización del crudo.

Por su parte, la Federación de Cooperativas del transporte en Andalucía sostiene la misma postura, afirmando que este impuesto "carece de legitimidad". Esta entidad ha afirmado que, según los cálculos de las empresas cooperativas federadas, los transportistas andaluces tendrán que hacer frente a un coste de 180.000 pesetas anuales por vehículo, que subirá hasta las 210.000 pesetas en el caso de los camiones.

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