Chysler se suma a lista de fabricantes afectados por escasez de componentes

El Grupo Chrysler se convirtió hoy en el último fabricante de automóviles afectado por el terremoto y tsunami de Japón al anunciar que tendrá que recortar las horas extras para conservar partes.

Las plantas que Chrysler tiene en Toluca (México) y Brampton (Canadá) reducirán sus horas extras. Además, el fabricante dijo que cesará de forma temporal la producción en la planta canadiense de Windsor por falta de componentes aunque expresó que la escasez no estaba relacionada con la situación en Japón.

El anuncio del tercer fabricante estadounidense de automóviles se suma al realizado ayer por Toyota, que reconoció que sus plantas de montaje norteamericanas probablemente sufrirán 'interrupciones' ante la escasez de componentes debido a lo ocurrido en Japón.

'Seguimos valorando nuestra base de suministro en Japón tras el terremoto y tsunami. Hemos comunicado a trabajadores, asociados y concesionarios que son probables algunas interrupciones de la producción. Es demasiado pronto para predecir su situación o duración', dijo Toyota a través de un comunicado.

Por su parte Nissan señaló que adelantará a este mes los días que tenía previsto detener la producción en sus planas norteamericanas y originariamente programados para el segundo y tercer trimestre del año.

Por ejemplo, en México, la planta de Cuernavaca cesará su producción hasta el 8 de abril mientras que la de Aguascalientes lo hará del 11 al 15 de abril.

Nissan dijo que 'esta optimización del calendario de producción ajustará los envíos de partes todavía en tránsito desde Japón para asegurar los mínimos transtornos a las operaciones planeadas'.

También señaló que a partir de este mes la planta estadounidense de Decherd, en el estado de Tennessee, proveerá algunos componentes de motores a las plantas de la empresa en Japón mientras vuelve a la producción la factoría nipona de Iwaki.

Ford y General Motors (GM) también están empezando a notar los efectos del terremoto en sus plantas.

Los dos fabricantes estadounidenses tendrán que reducir la producción de automóviles con colores brillantes debido a la escasez de Xirallic, un pigmento producido exclusivamente en una planta de la localidad japonesa de Onahama que fue afectada gravemente afectada por el sismo.

Ford y GM han aconsejado a sus concesionarios que dejen de aceptar órdenes de compra de determinados automóviles con los colores que utilizan Xirallic hasta que se reinicie la producción del pigmento.

Ford también cesará durante una semana la producción de su planta de camionetas de Louisville, según dijo 'Automotive News', ante la falta de componentes.

Louisville produce el 'pickup' Serie F Super Duty, y los todoterrenos Expedition y Lincoln Navigator.