Chyrsler PT Cruiser 2.2 CRD

Los amantes del diseño típicamente americano del PT Cruiser ya no tendrán excusas para no hacerse con una unidad del modelo: el nuevo motor Diesel 2.2 CRD, realizado en asociación con Mercedes, asegura a los consumidores europeos una estética original y una mecánica que el año pasado supuso el 65 por ciento de las ventas en el segmento de los monovolúmenes compactos.

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El puesto de conducción resulta muy cómodo, pues la banqueta cuenta con múltiples regulaciones (todas eléctricas) y está calefactado. Aunque el copiloto no será objeto de tantos mimos, también podrá disfrutar de un asiento envolvente, que sujeta a la perfección en las curvas.

Chrysler espera vender este año 1.500 unidades del PT Cruiser, de las que 750 corresponderán a la versión Diesel, que aspira a colocarse entre los monovolúmenes compactos más vendidos del mercado -a pesar de tener rivales tan sólidos como el Renault Scénic o el Citroën Xsara Picasso-. Estos modelos cuentan con la ventaja de tener un precio sensiblemente inferior al de este Chrysler (que cuesta 27.191 euros, 4.500.000 pesetas). Sin embargo, para muchos merecerá la pena pagar la diferencia -casi 7.000 euros-, pues serán los dueños de un vehículo con un aire de exclusividad y representación muy acusado, ya que, según afirma la marca, "la única cabeza que no se gira cuando pasa un PT Cruiser es la del que lo conduce".

El PT Cruiser 2.2 CDR (primer monovolumen compacto americano equipado con motor Diesel) sólo se comercializará, de momento, en la versión Limited, la más completa de la gama.

Así, sólo se deja como opción al usuario la pintura metalizada y el techo solar. El resto del equipamiento es de serie e incluye elementos como la tapicería de cuero, el aire acondicionado, el ordenador de a bordo o el ya mencionado control de tracción.

Como corresponde a su segmento, el modelo de Chrysler hace gala de una gran habitabilidad y versatilidad: en pocos minutos, las plazas traseras pueden desmontarse (total o parcialmente) obteniendo una capacidad de carga de hasta 1.820 litros. Si, en lugar de espacio, buscamos la comodidad de los ocupantes, podemos abatir el asiento del copiloto y transformarlo en una mesa, configurando el espacio interior a nuestra conveniencia.

Estas soluciones "vanguardistas" -además de las múltiples guanteras o el cuentakilómetros digital- no están reñidas con la estética "retro" del interior del habitáculo (presente en elementos como las formas curvas del cuadro de mandos, el pomo de la palanca de cambios o la parte superior del salpicadero en el color de la carrocería). Todo se integra sin estridencias y sin que haya notas discordantes en el conjunto.