Chrysler unirá el diseño con el marketing

Los fabricantes a veces se olvidan de una verdad universal: los coches son una unidad en sí misma. Chrysler ha anunciado que, a partir de ahora, impondrá un nuevo sistema de producción que integre todos los pasos por los que debe pasar un vehículo desde que se idea hasta que sale a la calle.

A partir de ahora, los diseñadores de Chrysler deberán hacer cuentas y los economistas de la marca preocuparse un poco más del arte. La multinacional, según asegura su propio presidente, Dieter Zetsche, quiere asegurar un "balance entre la creatividad y el marketing".

El objetivo es recortar los costes a la vez que se consiguen mejores coches. El vicepresidente ejecutivo encargado del desarrollo y la calidad de los productos de la marca norteamericana, Jim Schoer, asegura que "si se permite que un diseño sea lo más importante, se corre el peligro de conseguir una gran imagen pero sacrificar la financiación". En Chrysler no están para riesgos.

El nuevo sistema se basa en el trabajo de 50 equipos independientes, cada uno de los cuales atenderá los diferentes procesos por los que debe pasar un vehículo: diseño, fabricación y venta. Estos equipos estarán coordinados por el denominado CDS, el sistema de desarrollo de Chrysler, que establecerá las diferentes "barreras de calidad" que se deben superar en cada etapa.

Este método también permitiría recortar los costes. Todavía no se ha asegurado nada, pero se estudia la posibilidad de compartir las plataformas de los vehículos y los distintos componentes con otros fabricantes. Las marcas afortunadas con este trueque serían Mitsubishi y Mercedes, empresa filial del grupo.

El jefe de operaciones de Chrysler, Wolfgang Bernhard, ha puesto un claro ejemplo de las virtudes de este sistema: "ahora tenemos 25 tipos de baterías, pero en realidad sólo necesitamos 5".