Chrysler recompró 58.000 coches defectuosos desde 1993

El fabricante norteamericano volvió a comprar 58.000 vehículos de su marca que tenían un repetitivo defecto mecánico. Una vez arreglados, los volvía a vender. Ahora se acusa al fabricante de no haber informado a los futuros propietarios del historial del vehículo.

El fabricante estadounidense Chrysler se enfrenta a una demanda por la venta organizada de los denominados "lemon cars". Estos coches son vehículos con insistentes averías que el fabricante recompra a su cliente y vuelve a vender una vez solventada la avería. Esta práctica es común en Estados Unidos, siempre y cuando el fabricante informe al vendedor de la avería subsanada en el vehículo y éste se lo comunique al futuro propietario.
Según la edición electrónica del "Wall Street Journal", la filial americana de DaimlerChrysler pudo haber recomprado hasta un total de 58.000 coches con repetidos problemas mecánicos desde 1993. Chrysler volvió a vender, en su mayor parte, estos coches después de repararlos. Mediante este procedimiento, Chrysler recuperó las dos terceras partes del dinero gastado en la recompra.
El Wall Street Journal cita documentos internos de la empresa que se hicieron públicos la semana pasada en un juicio en el estado de Carolina del Norte. En este juicio una pareja culpó a un vendedor de no haberles informado de que el Dodge Stratus que adquirieron era uno de los denominados "lemon car". El vendedor alegó en su defensa que se trató de un descuido.
El Safety Forum, una empresa de investigación y abogados, considera que los documentos del caso indican que Chrysler frecuentemente ocultó la verdadera historia de los coches usados que después se venden. La empresa entiende que estas ventas son como mínimo fraudulentas y potencialmente peligrosas. Estos documentos muestran, según el Safety Forum, la extensiva implicación de Chrysler en la venta de estos "lemon cars".
La compañía se defiende alegando que no puede controlar a los 4.500 vendedores que tiene, ya que son negocios propios. Sin embargo, Chrysler ya tuvo que enfrentarse a un duro contencioso con las autoridades californianas en 1996 por un caso parecido. Las autoridades californianas acusaron a Chrysler de vender 116 "lemons" en 1991 y 1992 sin contar a sus futuros propietarios el historial del vehículo. Chrysler vio cómo se le suspendió la licencia de venta de sus vehículos en este estado durante 45 días.

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