Chrysler pone fin a la producción del Prowler

Desde que Chrysler lanzó el Prowler en 1997, se ha convertido en un coche de culto. Realizado prácticamente en rojo, con un diseño excéntrico y prácticamente de aluminio, comercializado en violeta, amarillo o naranja, este vehículo no dejaba a nadie indiferente. Ahora, el fabricante estadounidense ha decidido poner fin a su producción, ya que tiene un nuevo sustituto: el Crossfire.

Se prevé que en febrero salgan a la calle los 300 últimos Prowler, pero Chrysler está dispuesto a dar la despedida que se merece a un coche que ha provocado las reacciones más diversas: serán de color rojo y serán pintados con una nueva tecnología que les hará brillar en la noche o en lugares sin iluminación.

Este pequeño detalle puede desvelar lo que ha significado este vehículo desde su aparición hace 5 años. En este tiempo, sólo se han montado 11.000 unidades, todas ellas realizadas prácticamente a mano. Junto a su diseño excéntrico, con un cierto aire "retro", se combinaban colores tan atrevidos como el violeta, el amarillo o el naranja. Su precio rondaba los 45.400 dólares (alrededor de 8.400.000 pesetas) más 7.754 dólares de transporte.

Según han anunciado fuentes de la compañía, este vehículo será reemplazado por el Crossfire, un modelo que ya hizo su aparición en el pasado Salón de Detroit; una aparición nada discreta, ya que, según la propia marca, tras ver la reacción del público, decidieron lanzar su producción masiva a pesar de no haber realizado ningún estudio de mercado previo.