Chrysler no paralizará sus lanzamientos de modelos

"Necesitamos desarrollar nuevos productos de una forma agresiva, esa es la única forma de hacer retornar la compañía a la prosperidad perdida", así se expresaba Dieter Zetsche, presidente de Crhysler durante su visita esta hoy al Salón del Automóvil de Chicago.

A pesar de que despedirá al 20 por ciento de su fuerza productiva, unos 26.000 trabajadores, la compañía de Detroit no quiere frenar su programa de lanzamiento de nuevos modelos.
Así lo ha confirmado el propio Zetsche, que considera necesaria una política de productos agresiva y competitiva para recuperar el protagonismo de la compañía.
Los recortes presupuestarios y los despidos en masa no afectarán a los nuevos coches. Para mantener esta línea, Crhysler sólo despedirá al 10 por ciento de sus ingenieros, de modo que la empresa no se quede sin materia gris.
En los próximos años, aparecerán muchos coches con el escudo de Crhysler. Tantos que en pocos años habrán renovado por completo la gama que tienen actualmente.
Para logra este objetivo, Zetsche cuenta con un presupuesto de más de seis billones de pesetas, coste estimado del desarrollo de todas esas novedades y su producción.
"No pensamos aplazar nada", aseguró Zetsche, quien sorprendió a los asistentes cuando dijo que incluso algún lanzamiento llegaría antes de lo esperado. También confirmó los planes conjuntos de Chrysler y Mitsubishi para sacar al mercado utilitarios de pequeño tamaño.
En cuanto a los nuevos productos, el directivo alemán habló de la renovación de la gama Jeep Cherokee por los Liberty, además del pickup Ram, que se presentó hace dos días en Chicago. Señaló también la inminente aparición del Hemi, un convertible presentado en el Salón de Detroit de 2000, y de un todo terreno ligero para Dodge.
También está en cierne el aumento de producción del PT Cruiser, el coche más vendido de la casa en estos momentos. Pronto se anunciará dónde y cuándo se incrementará su ritmo de fabricación.

"Vamos a tomar riesgos", dice Richard O. Schaum, uno de los responsables del desarrollo de productos en Chrsyler. Saben que tienen que competir en mercados muy duros, con marcas de prestigio tanto americanas, como japonesas y europeas, incluyendo su "hermana" Mercedes, y eso será difícil.