Chrysler mejora su estrategia de ventas

Aprovechando el tirón que ha producido la euforia de los últimos resultados positivos, los responsables de Chrysler quieren redefinir su estrategia comercial y mejorar sus ventas globales.El objetivo final es elevar las matriculaciones hasta los cuatro millones de unidades anuales al final de la década.

"Estamos claramente enfocados a llevar a esta compañía desde su estado actual de supervivencia a unos niveles de excelencia". Así de claro lo tiene Dieter Zetsche (en la foto), presidente de Chrysler, la rama americana de DaimlerChrysler. En su última comparecencia ante los medios de comunicación, Zetsche desgranó las líneas maestras de la actuación de la firma en los próximos años y aseguró que él no ve un juego sólo entre los tres grandes constructores americanos, sino que "el único camino hacia el éxito es aceptar el reto de los fabricantes extranjeros que, cada vez, venden más en Estados Unidos gracias a sus mejores precios y su elevada calidad".

Zetsche cree que la manera de limitar su expansión es ofrecer productos competitivos a buen precio. Por esta razón, Chrysler aumentará el volumen de fabricación de lo que denominan "passenger-cars", los turismos. Este incremento de la producción irá acompañado de una "arriesgada" bajada de márgenes en la venta de los coches, a fin de mejorar el índice de operaciones.

Los responsables de la marca saben que los coches japoneses y europeos tienen calidad y, al tiempo, son baratos. Saben también que estos mejores precios son fruto de procesos productivos más racionales y rentables. Por último, saben que la cuota de mercado estadounidense de los nipones ha pasado en un año del 32,4 por ciento al 34,7 por ciento para los turismos. Ante estas realidades, Zetsche, crecido en Mercedes-Benz, sabe por dónde tiene que trabajar para igualarse con tan poderosos rivales.

Si logra alcanzar los niveles de producción que cita, con cuatro millones de unidades por año, y lo hace de forma rentable, seguramente podrá obtener precios competitivos. Es su única forma de bajar los importes, porque reconoce que no puede igualar los descuentos y ventajas que ofrecen Ford y GM, enredados en una encarnizada batalla comercial. Pero Zetsche habla de procesos de fabricación más flexibles para mejorar la relación entre oferta y demanda y abaratar sus productos.

El primer acto de esta ofensiva se producirá en la última parte de este año. Para los últimos tres meses, Chrysler quiere lanzar los primeros de 11 nuevos vehículos que aparecerán en los años venideros.