Chrysler Airflite, un poco de todo

La marca americana llevará al Salón de Ginebra su último concept, el Airflite, que, según el fabricante, “combina la funcionalidad de un sedán, el estilo coupé y un amplio interior".

Chrysler Airflite, un poco de todo
Chrysler Airflite, un poco de todo

“El Airflite es la expresión definitiva del arte funcional". Con estas palabras, Trevor Creed, vicepresidente de Diseño de Chrysler, ha definido el último “concept-car" de la marca, que se desvelará en Ginebra.

El vehículo, con cinco puertas y cuatro plazas, posee una amplia superficie acristalada y una línea del techo prolongada, rasgos que recuerdan al Crossfire. Greg Howell, diseñador de la carrocería, y Simeon Kim, responsable del habitáculo, se inspiraron –según afirman- en áreas tan diversas como los muebles contemporáneos, la arquitectura marítima clásica y el edificio Chrysler de Nueva York, considerado un icono del estilo Art Decó. El resultado ha sido un coche mitad sedán, mitad coupé, que –afirma Creed- “confirma el objetivo de la compañía: eliminar las barreras entre los tradicionales segmentos de mercado". Construido sobre una versión acortada de la plataforma LX, el Airflite cuenta con elementos muy innovadores, como una boca del depósito de combustible en el interior (para aumentar la sencillez de las líneas exteriores) y unas bisagras desplazadas hacia delante, que facilitan la apertura y el acceso de las puertas.

En el habitáculo, se ha apostado por recrear un espacio abierto y se han empleado elementos de inspiración náutica. Así, el túnel central posee un acabado metalizado, la consola se ha realizado en tonos plata y, con el fin de hacer una concesión al contraste de los materiales, el suelo se ha recubierto con madera natural. Los asientos, individuales y forrados en cuero, están unidos a la consola central y ofrecen un amplio espacio inferior, acentuando la sensación de “flotabilidad" de los elementos.