China ya fabrica más que España

Nos han adelantado. China ya es el sexto productor de turismos, un puesto que ocupaba España hace unos meses. En tan sólo cinco años, los chinos han conseguido doblar su producción. ¿Cuál es su secreto?

China ya fabrica más que España
China ya fabrica más que España

Producción más barata, menos margen de beneficios, piratería o copia de diseños y llegada multitudinaria de fabricantes de otros países... China escribe reglas nunca hasta ahora vistas en el mundo de la automoción y le da resultados. Según los datos de la federación internacional de fabricantes de automóviles y turismos (OICA), ya son los sextos productores mundiales. Han alcanzado este puesto tras desbancar a España, un país que –según los fabricantes que operan en su suelo- recorre “una larga travesía del desierto". En los seis primeros meses del año, los chinos han fabricado 1,25 millones de turismos, mientras que de las plantas españolas han salido 1,17 millones. Además, mientras que en nuestro país cada vez fabricamos menos (la producción ha caído un 8 por ciento en lo que va del año), ellos viven un auténtico boom. De hecho, en el año 2000, a penas se fabricaban 605.000 coches en China. Han duplicado su producción en tan sólo cinco años. En estos últimos cinco años no todo ha sido un camino de rosas en China. Los benefecios han ido cayendo debido –precisamente- al exceso de manufactura. Allí también se vive una guerra de precios. Los fabricantes locales (Xiali, Brilliance, Geely, Landwin, Cherry o Saic) descartan parar máquinas y continúan su producción desenfrenada. Por su parte, las marcas foráneas (Toyota, Volkswagen...) tienen miedo a quedarse fuera del mercado y tampoco levantan el pie del acelerador.

Imitación de diseños, robo de logotipos, similitud de nombres... China se abre a la automoción de una forma completamente desconocida hasta ahora en la industria: la piratería.
La guerra de los coches clones.
El propio presidente de la patronal española de fabricantes de vehículos (ANFAC), Juan Antonio Fernández de Sevilla, asegura que la automoción española tiene síntomas de “enfermedad". Sin embargo, muchos no entienden las causas. Según CC.OO., España tiene una alta competitividad y está preparada para evitar los riesgos de deslocalización de empresas y desinversiones. Cierto que nuestra mano de obra es más cara que la china, pero –como afirma CC.OO.- el salario en España es casi la mitad del alemán y muy inferior al francés. Además, nuestros trabajadores se han adaptado a las peticiones que les hacían los fabricantes ondeando la bandera de la “flexibilidad".