Castilla y León renuncia a la "subida sanitaria" del impuesto de los carburantes

La comunidad autónoma de Castilla y León ha decidido no aplicar de momento la subida del impuesto de hidrocarburos para financiar la sanidad pública regional con ese aumento de la fiscalidad. En principio, el Gobierno de Valladolid no aumentará este gravamen hasta después del año 2003.

Castilla y León renuncia a la "subida sanitaria" del impuesto de los carburantes
Castilla y León renuncia a la "subida sanitaria" del impuesto de los carburantes

Juan Vicente Herrera, presidente de Castilla y León, aseguró ayer durante la inauguración del nuevo hospital de Medina del Campo (Valladolid) que su Gobierno tiene un "compromiso regional para no utilizar este instrumento".

Con esta afirmación, Herrera despejó cualquier duda sobre un posible aumento de los impuestos especiales de los combustibles. Como se recordará, el Gobierno central aprobó hace unos meses una subida de estos gravámenes para financiar los traspasos de la sanidad pública a las autonomías. Esta subida se ha dividido en dos tramos, uno estatal de cuatro pesetas, en vigor desde el uno de enero, y otro autonómico de otras cuatro pesetas, un céntimo de euro, cuya aplicación es discrecional y depende de los ejecutivos autonómicos.

Castilla y León, gobernada por el Partido Popular y bastión histórico del partido en el Gobierno, ha sorprendido con esta negativa a implantar el tramo autonómico. Pero su decisión todavía sorprende más si se tiene en cuenta que comunidades gobernadas por el PSOE, como Andalucía y Extremadura, se declararon partidarias de aplicarlo durante un tiempo.

Donde dijo digo...
Las comunidades autónomas fueron, junto con el partido socialista, las primeras en rebelarse contra el nuevo impuesto cuando el Gobierno lo planteó a iniciativa del grupo parlamentario catalán.

El Consejo de Política Fiscal y Financiera se enfrentó en noviembre pasado a la férrea oposición de 10 comunidades a esta sobretasa. Unos días después, las comunidades cambiaron de opinión y aprobaron la idea del Gobierno. El movimiento más sorprendente volvió a partir del lado socialista: Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha daban el visto bueno a la idea mientras que, a escala nacional, el PSOE presentaba un recurso de inconstitucionalidad todavía en trámite. La explicación más inesperada llegó de Andalucía, donde se argumentó que "se acepta como un trágala, pero estamos en desacuerdo".

Con la aquiescencia de las comunidades más opuestas a la política del Partido Popular, el impuesto salió adelante. El uno de enero entró en vigor el tramo autonómico y, ahora, poco a poco, cada región va aplicando su parte de la subida. Sin embargo, en otra pirueta que ya nadie veía posible, las autonomías del Partido Socialista se unieron en febrero para rechazar el impuesto y dejar en papel mojado lo que habían dicho cuatro meses antes. Así, Andalucía, Asturias, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha y Extremadura, de momento, no han puesto en marcha el "céntimo sanitario".

Por su parte, el gobierno vasco ya anunció en su día que aumentaba su fiscalidad, lo mismo que el catalán, que todavía demorará la subida hasta principios de 2003. Para después del verano también se espera que se aumente la tasa en Madrid.

Una vez que las tres cabezas económicas del país hayan puesto en marcha sus respectivas subidas, habrá que ver cuántos gobiernos regionales se mantienen al margen. Uno, seguro, será el de Castilla y León que, como ya hemos visto, no dará el paso hasta 2004 por lo menos.