Castilla La Mancha quiere tener unas carreteras bien iluminadas

La seguridad de las carreteras españolas está en constante debate. A pesar de las continuas inversiones que desde Fomento se afirma estar realizando en la mejora de estas infraestructuras, la decisión de reducir la iluminación en algunas vías no parece ser muy coherente con la línea de mejorar las carreteras españolas.

La decisión del Ministerio de Fomento de reducir la iluminación en las autovías cuya titularidad es estatal ha tenido una dura respuesta por parte del consejero de Obras Públicas de Castilla La Mancha, Alejandro Gil.

El responsable manchego ha declarado que el hecho de reducir la iluminación "supone un grave retroceso en el campo de la seguridad vial", ya que las autovías poco o mal iluminadas son escenario de más accidentes que las que cuentan con luz suficiente. De hecho, según un estudio de la Asociación Española de la Carretera, en condiciones de nocturnidad se multiplican por tres las posibilidades de sufrir un accidente frente al horario diurno.

Alejandro Gil considera que la seguridad vial no puede reducirse por motivos económicos y que "si la iluminación no obedece a criterios ornamentales, es un grave error reducirla".

Gil avisa de que la luz en las carreteras se suele instalar en aquellos puntos donde es más posible que tengan lugar accidentes: cruces, intersecciones, lugares con mucha densidad de tráfico o carriles de aceleración y deceleración. Si se reduce la iluminación en estos puntos, la cifra de accidentalidad puede aumentar mucho.