Cascos niega motivos personales en la destitución del director de obras responsable del atasco de la N-III

El ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, afirma que la decisión de sancionar a los responsables del atasco que le atrapó el pasado jueves no está basada en un arrebato personal.

Cascos salió ayer al paso de los rumores que le señalaban como "inspirador" de la destitución de un director de obras del Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF) por provocar el atasco que le impidió llegar a un acto oficial en Albacete. El ministro señaló que "da lo mismo quién estuviera en el atasco. Lo importante es garantizar a los ciudadanos el libre tránsito por las carreteras, y por eso se han tomado medidas".
Las obras del AVE a Barcelona, que afectan a la carretera de Valencia (N-III), se complicaron el jueves pasado, obligando a cortar uno de los dos carriles de la vía hasta las nueve de la mañana, tres horas más de lo previsto. Esta decisión provocó el colapso de la circulación durante toda la mañana; un atasco que atrapó al ministro cuando se dirigía en su coche oficial a inaugurar la autovía Albacete-Murcia.
Al día siguiente, se anunció la destitución de José María Carbonell, director de obra en la zona y la "máxima sanción" para las constructoras implicadas, FCC y Comsa.
Cascos ha afirmado que no va a entrar en el juego "de los que se divierten dando versiones y dicen que me bajé del coche para cesarle personalmente, algo que desmiento". El ministro ha insistido en que las complicaciones en los trabajos del pasado jueves eran previsibles, por lo que el carril debería haberse despejado a las seis de la mañana. El titular de Fomento culpó a las personas que "unilateralmente y sin consultar a nadie, tomaron una decisión irresponsable que causó serios perjuicios".