Carsharing: el coche como transporte público

Tras más de dos meses de prueba, la red de transportes de Barcelona ofrece un nuevo servicio: el carsharing. Se trata de una nueva modalidad de alquiler de vehículos, en esta ocasión compartido y “a la carta". Aseguran que sale más barato que un coche particular, además de mejorar la movilidad urbana y el impacto ambiental.

CarSharing, el método más barato de tener coche
CarSharing, el método más barato de tener coche

Avalado por su éxito en Estados Unidos, Francia y Alemania, el carsharing por fin llega a España. De momento, Barcelona es la única ciudad que ha decidido apostar abiertamente por esta nueva alternativa de transporte con vocación de servicio público. Si la iniciativa funciona, otras capitales de provincia podrían adherirse pronto a lo que se ha bautizado ya como “alquiler compartido de vehículos". Pero, ¿en qué consiste realmente?Su funcionamiento es muy sencillo. Básicamente, el carsharing ofrece al ciudadano la posibilidad de disponer de coche siempre que lo desee, sin necesidad de ser su propietario. Tan sólo hay que ser socio y reservar el automóvil por teléfono o correo electrónico. Una vez realizada la demanda, una central envía la petición a un ordenador instalado en el coche solicitado (hay más de 20 disponibles: utilitarios, compactos, familiares…).Cumplido el procedimiento, el cliente únicamente tiene ya que acercarse a uno de los 10 aparcamientos de carsharing, abrir el coche con una tarjeta personal y ponerlo en marcha con la llave que encontrará en la guantera. Estas instalaciones están distribuidas por los diferentes distritos de la Ciudad Condal, con el compromiso de la empresa de que nadie pueda tardar más de 10 minutos en llegar a una de ellas desde cualquier parte de la ciudad.El vínculo entre cliente y empresa puede establecerse de tres modalidades diferentes: asociado, beneficiario y abonado. En el primero de ellos, el usuario paga una cuota de acceso de 350 euros, otros 60 en concepto de alta y 24 más trimestrales. El beneficiario (personas que deben tener relación con un asociado) paga sólo 60 euros de alta y otros 12 trimestrales. El abonado, por su parte, paga también 60 euros de alta y 24 por trimestre, aunque, en esta ocasión, la tarifa por el uso del vehículo (que todos deben abonar y depende del tiempo y los kilómetros recorridos) es algo más alta que para el resto.Un portavoz de Catalunya Carsharing, empresa explotadora del servicio y participada, entre otros, por la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y la Asociación para la Promoción del Transporte Público, asegura que “este sistema no sólo reduce los costes individuales y sociales de la movilidad urbana, sino que, además, la hace más sostenible desde un punto de vista medioambiental". Por su vocación de transporte público, el carsharing se ha integrado finalmente en la red de transporte metropolitano de Barcelona, a través de la tarjeta T-Trimestre de seis zonas, que los clientes de este servicio pueden adquirir por el precio de una sola área.Los promotores de la iniciativa garantizan también las ventajas de ser cliente suyo. “Es mucho más barato y cómodo e incluye un servicio al cliente de 24 horas por si surge algún problema. Si comparamos su coste con el del coche particular (con su seguro, mantenimiento, carburante, impuestos y párking) no hay color", subrayan fuentes de Catalunya Carsharing.