Carrozas a prueba de balas

Ya no hay carrozas; los personajes más poderosos del planeta desfilan ante sus conciudadanos en coches blindados. La historia de la política siempre ha estado muy unida a la del automóvil, pero, tras los atentados del 11 de septiembre, puede que esta relación se haga aún más estrecha.

Adolf Hitler soñaba con motorizar Alemania. Así, en 1934, lanza un concurso público para crear "der Volkswagen", expresión que en español se puede traducir como "coche del pueblo". La victoria fue para Ferdinand Porsche, que presentó un modelo de bajo costo denominado Type 60 o KdFWagen (siglas del lema nacionalsocialista "Kraft durch Freude", "al vigor por la alegría"), un automóvil que con el tiempo se convertiría en todo un mito de la casa alemana, el Escarabajo. La primera fábrica de Volkswagen se construyó en la localidad alemana de Wolfsburg y Hitler acudió a la colocación de su primera piedra a bordo de un VW cabriolet. Cuando las tropas rusas entraron en Berlín al final de la Segunda Guerra Mundial, se llevaron un botín de guerra muy especial: los planos del Opel Kadet P-38 alemán. Sobre este modelo construyeron el Moskvich, o Moscovita 400, que se presentó en 1947 para celebrar el 500 aniversario de la fundación de la ciudad, que, entonces, se denominaba Moscú. Eso sí, Stalin no realizaba precisamente sus viajes en un Moskvich. Para sus desplazamientos, el presidente ruso prefería un ZIS-115 (en la imagen), el coche más lujoso de los construidos en la antigua Unión Soviética. De carrocería negra, este vehículo recibió pronto el apodo de "cuervo" y causaba pavor entre la población rusa: sólo existían 2.083 unidades y, al verlo pasar, la gente temía cruzarse con el propio dictador. La limousina de Stalin estaba completamente blindada y pesaba cerca de 7.500 kilogramos, por lo que llevaba un motor de dos carburadores. Cuando Jruschov llegó al poder, una de las primeras órdenes que firmó fue el achatarramiento de estos vehículos, que se habían convertido en todo un símbolo del anterior presidente, pero, debido a su blindaje, esta tarea no fue nada sencilla. También hay que destacar el ZIL, un modelo inspirado en el Cadillac Fleetwood, que se convirtió durante años en el coche oficial del jefe del Partido Comunista; Jruschov se lo regaló personalmente al líder cubano Fidel Castro en 1963. Durante el regimen nazi, Henry Ford recibió el "águila alemana", el máximo honor que el Gobierno de Hitler otorgaba a un civil extranjero. Así, muchos afirman que el fundador de Ford estaba muy unido a este regimen e, incluso, que era antisemita; un pasado que ahora la marca del óvalo trata de aclarar. Ford ha realizado un estudio sobre el comportamiento de su filial alemana, Ford Wenke AG, durante la Segunda Guerra Mundial. Según la propia compañía, Ford Wenke utilizó 2.000 trabajadores forzados, en su mayoría judíos y prisioneros de campos de concentración. Aunque la compañía ha subrayado que había perdido el control de esta filial en esos años, ha anunciado que donará cuatro millones de dólares (unos 744 millones de pesetas, es decir, 4.471.530 euros) para estudios sobre derechos humanos especialmente relacionados con la mano de obra esclava de la Alemania nazi.

La primera fábrica de Volkswagen se construyó en la localidad alemana de Wolfsburg y Hitler acudió a la colocación de su primera piedra a bordo de un VW cabriolet.