Canadá obliga a reducir las emisiones de los SUV

Las autoridades canadienses se han cansado de hacer la vista gorda con los Sport Utility Vehicles, los todo terreno ligeros orientados más al asfalto que al monte. Hasta ahora, no se les aplicaba el mismo rasero que a los turismos en cuestión de emisiones contaminantes. Sin embargo, la ley acaba de cambiar.

Debido a su proximidad con los "trucks", los todo terreno puros y pick-ups tan comunes en Norteamérica, los polivalentes SUV podían presentar en Canadá cifras de contaminación superiores a las de los turismos.

Pero el Gobierno de Ottawa se ha cansado y ha decidido cambiar la reglamentación. Ha decidido quitar a los SUV la categoría de "truck" y pasa a considerarlos simplemente "cars", o sea, turismos.

Esto supone que los fabricantes habrán de reajustar sus estándares mecánicos para reducir las emisiones contaminantes de estos coches. Esta reducción deberá ser especialmente amplia en lo que corresponde al óxido de nitrógeno. Los niveles de este gas deberán bajar próximamente de 0,3 gramos por milla a sólo 0,07 gramos en los turismos. En el caso de los SUV, el esfuerzo es mayor, porque hasta ahora se les permitían niveles de 1,53 gramos, con lo que tendrán que trabajar duro para rebajar tanto.

"Los automóviles son la principal fuente de polución en el aire y contribuyen notablemente a la formación de las nubes de contaminación", explica David Anderson, ministro de Medio Ambiente de Canadá.
"Los SUV han eludido las regulaciones de los turismos hasta ahora, con lo que, en lo sucesivo, la contribución de estos coches a la contaminación deberá reducirse drásticamente", remacha el ministro.