Cada vez se recurren menos multas en los tribunales

Si uno quiere recurrir una sanción de tráfico puede tener problemas económicos serios. Hasta hace poco, presentar un recurso era difícil, pero, en caso de perder, las costas las pagaba la Administración. Un importante cambio legal obliga desde hace tres años a que paguen los recurrentes.

Cada vez se recurren menos multas en los tribunales
Cada vez se recurren menos multas en los tribunales

Las multas de tráfico se recurren en primera instancia por la vía administrativa y, agotada ésta, se pasaban a la vía judicial. A esa altura del recurso ya se estaba ante los Tribunales Superiores de Justicia.

Ese paso es tan caro que, en caso de perder, la ley preveía que la Administración costease el proceso. Con el cambio legal, estos gastos pasan al recurrente en caso de que la sentencia le sea desfavorable.

Ya hace tiempo que las administraciones locales reciben de forma habitual sentencias en las que los infractores son condenados a pagar la multa y las costas del juicio.

Este cambio legal desanima mucho a los multados. Muchos de ellos ya no van a juicio porque saben que es una vía muy complicada para "escurrir el bulto" a la hora de pagar. Si la sanción tiene fundamento, antes o después habrá que pagar, y mucho más.

De hecho, algunas de las resoluciones contrarias a los recursos se apoyan en la "mala fe" y "temeridad" de dichas apelaciones. Entiende el tribunal que su único objeto es dilatar la fecha de pago.