Bruselas busca aliados para su armonización fiscal de los combustibles

El denominado "Plan Bolkestein" - la armonización fiscal de los carburantes en la UE - necesita ser aprobado por unanimidad. España será uno de los estados más perjudicados por esta nueva norma, ya que aplica una baja carga impositiva a los combustibles, pero, aun así, ya empieza a contar con adeptos en nuestro país: los transportistas esperan que esta normativa lleve a la esperada creación de un "gasóleo profesional".

Si el proyecto presentado por Frits Bolkestein (comisario de Mercado Interior y Fiscalidad) sigue adelante, dentro de siete años todos los países de la UE aplicarán los mismos impuestos a los combustibles. Se acabó el "reino de Taifas" que existe en el territorio comunitario a la hora de repostar. Eso sí, antes de nada, el texto debe ser aprobado por unanimidad por el Ecofin, es decir por los diferentes ministros de Economía de toda la Unión.

España es uno de los países más perjudicados: ahora los impuestos especiales rondan los 245 euros (40.765 pesetas) por cada 1.000 litros de gasóleo y 287 euros (47.753 pesetas) por cada 1.000 litros de gasolina sin plomo. Bolkestein aboga por una tasa única de 360 euros (59.899 pesetas) por cada 1.000 litros, pero establece que los profesionales sólo paguen 350 euros (58.235 pesetas).

Incluso para los transportistas supondrá una subida, pero éstos tienen otra visión sobre el nuevo documento: el gasóleo profesional tendrá pronto un tratamiento permanente y diferenciado del de otros sectores económicos y será igual en todo el territorio comunitario.

Desde 1997, Bruselas discute la creación de un gasóleo más barato para todos los profesionales europeos del transporte por carretera, pero el "Plan Bolkestein" podría acercar aún más esta posibilidad.

Los combustibles, principal "fuente de energía" de los impuestos
Según los datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), la automoción sufrió en España durante el año pasado la más alta recaudación fiscal de la historia: se recaudó en este sector más de 18.702 millones de euros (3,1 billones de pesetas), es decir más del 35 por ciento del total de impuestos indirectos que se cobran en nuestro país.

La mayor parte de estos ingresos provienen del denominado impuesto especial de hidrocarburos, que recaudó 10.151 millones de pesetas (1,6 billones de pesetas), mientras que el IVA sobre los combustibles dio otros 3.094 millones de euros (514 mil millones de pesetas).