Bridgestone/Firestone amenaza con seguir en los tribunales

La compañía Bridgestone/Firestone parece dispuesta a luchar hasta las últimas consecuencias por defender su honor y su imagen. Su presidente, Shigeo Watanabe, ha anunciado que, si la NHTSA le obliga a la retirada de más neumáticos Firestone, acudirá a los tribunales. Expertos del sector opinan, sin embargo, que afrontar un proceso legal podría tener consecuencias irreparables para la firma.

La compañía Bridgestone/Firestone está determinada a iniciar un proceso judicial contra la Agencia Federal de Tráfico y Seguridad Vial (NHTSA), si la máxima autoridad estadounidense en dicha materia se empeña en declarar a algunos neumáticos de la marca Firestone defectuosos.

El pasado jueves, fuentes de este organismo aseguraron que, habiendo solicitado una retirada de otra remesa de ruedas, que se añadiría a los 6,5 millones de unidades voluntariamente sustituidos por la compañía recauchutadora Firestone tras el escándalo Ford Explorer, ésta se negó rotundamente. Este rechazo a acatar su decisión llevó a la agencia a amenazar con medidas coercitivas.

La respuesta de Bridgestone/Firestone ha sido tan inmediata como categórica. Su presidente, Shigeo Watanabe, aseguró que, si la NHTSA continúa con sus intenciones, "nosotros discutiremos el asunto en el escenario de un juzgado".

El último capítulo del "culebrón" podría ser ahora aprovechado por Ford para comenzar, por su cuenta, una acción legal en contra de Firestone y recuperar algo de los 2.100 millones de dólares (400.000 millones de pesetas) que se gastó retirando 13 millones de ruedas Wilderness AT, montadas en su modelo Explorer. El fabricante de automóviles se ha apresurado a señalar que "sería prematuro especular con alguna acción judicial".

Posición delicada
Mientras tanto, Bridgestone-Firestone queda en una situación muy delicada. El único modo visto por la firma para salvaguardar su integridad y honor ha sido la amenaza de iniciar un proceso legal, un arma de doble filo por cuanto se prolongará en exceso en el tiempo, con el consiguiente peligro que ello podría conllevar para su imagen.

De momento su credibilidad parece que no ha quedado dañada en demasía. Muestra de ello es el anuncio, posterior a la decisión de la agencia federal, de Toyota de continuar usando neumáticos Firestone para sus modelos.

Sin embargo, los analistas del sector opinan que la decisión de la NHTSA es el comienzo del fin para la marca Firestone, algo que ha llegado a oídos de Watanabe, quien ha admitido que "puede ser hora de considerarlo".

Escasas posibilidades
Asimismo, los expertos también han advertido a la compañía de las escasas posibilidades que tienen de ganar un recurso en los tribunales para impedir la retirada de los neumáticos. La Agencia Federal de Tráfico y Seguridad Vial ha vencido ocho de los diez pleitos similares en los que ha estado inmersa con anterioridad.

Además, en los dos casos en que compañías relacionadas con el sector de la automoción lograron evitar la decisión gubernamental, las ventas de las afectadas cayeron ostensiblemente y sufrieron una profunda erosión en su imagen.

La agencia no ha desvelado en ningún momento qué neumáticos están incluidos en la nueva retirada, aunque se cree que son de nuevo los Wilderness AT implicados en el asunto Explorer, ni de cuántos se está hablando. Los analistas del sector barajan un amplio abanico de cifras que van de los 3 a los 7 millones de unidades.