Brasil reduce los impuestos sobre los vehículos para estimular las ventas

El Ejecutivo brasileño ha decidido reducir el impuesto que se aplica sobre los automóviles, debido a la fuerte crisis que está azotando en el último año a la industria del motor. Sin embargo, la Unión Europea no ha puesto en práctica todavía ninguna medida que permita revitalizar un mercado cuyas ventas están bajando.

El Gobierno brasileño ha decidido reducir los impuestos que gravan los automóviles más económicos y de potencia media para estimular las ventas y revitalizar una industria que está padeciendo una severa crisis. En Europa, no obstante, todavía no se han aprobado iniciativas que ofrezcan un impulso al mercado del automóvil.

Con la medida aprobada ayer por el Ministerio de Hacienda, el país sudamericano ha establecido una disminución del uno por ciento en el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para vehículos de 1.000 centímetros cúbicos, tanto de gasolina como de bioetanol. Los coches entre 1.000 y 2.000 centímetros cúbicos tendrán una reducción del 16 por ciento en el tributo aplicado a los coches de gasolina y del 14 por ciento en los que utilizan el bioetanol como combustible. Los modelos de más de 2.000 centímetros cúbicos que se alimentan con gasolina seguirán pagando el mismo impuesto, pero los que utilizan alcohol verán rebajada la tasa en un 20 por ciento.

En Europa, sin embargo, según los fabricantes y las petroleras, no sólo no llegan nuevas medidas que estimulen la compra, sino que, incluso, con el objetivo de equiparar los mercados de todos los países miembros, se están produciendo aumentos de precio en los carburantes. Además, la iniciativa de suprimir el Impuesto de Matriculación no acaba de ser aprobada por la Comisión Europea, a pesar de la insistencia de numerosos sectores de la industria.

La disminución de la tasa aplicada en Brasil provocará una bajada de unos 120 dólares en el precio de los vehículos más populares y económicos y de 1.100 en los del segmento medio, según los fabricantes del país americano.

Ricardo Carvalho, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), ha emplazado ahora a las empresas automovilísticas a que se sumen a las medidas aplicadas para frenar la crisis del sector, ya que "las decisiones sobre precios son de cada fabricante, pero con seguridad la reducción del IPI dará un impulso a las ventas".

Brasil ha decidido actuar sobre la industria automovilística al conocer que durante el primer semestre de año el nivel de ventas había caído en un 17,7 por ciento. Algo similar ha ocurrido en la Unión Europea, donde, por ejemplo y sin ir más lejos, las ventas de turismos en España han caído durante el mes de julio un 6 por ciento. Aun así, los Gobiernos siguen sin actuar.