Bosch anuncia el cierre de la planta madrileña de Aranjuez

Bosch quiere cerrar la factoría madrileña de Aranjuez. Si consigue este objetivo, en nuestro país le quedarán dos plantas operativas en Madrid, dos en Cataluña, dos en Cantabria, una en Andalucía y otra en La Rioja.

El sector de los componentes automovilísticos está en crisis. Después del cierre de la planta de Lear en Cervera (Lleida), la multinacional Bosch anuncia el cierre de una factoría en Madrid.

En esta ocasión se trata de la planta ubicada en Aranjuez, en la que trabajan 400 empleados y que se dedica a la fabricación de elementos de plástico para suministrar a otras factorías del grupo.

Los motivos argumentados por la Dirección de la fábrica para cerrarla son unas pérdidas de casi 6 millones de euros anuales (unos 1.000 millones de pesetas) desde hace una década. A finales del pasado año, fue presentado un plan de viabilidad, que los sindicatos no han aceptado.

Estos sindicatos han asegurado que Bosch quiere prejubilar a 90 trabajadores y recolocar al resto. Dentro del plan de viabilidad, que no ha sido aprobado, se contemplan ajustes en la producción y reestructuración de la gama de productos.

La firma de componentes logró ventas el pasado año de un 5 por ciento más en nuestro país que las registradas un año antes.