Borracho y en sentido contrario

Conducía bajo los efectos del alcohol en sentido contrario por la A-8, a la altura de la localidad asturiana de Castrillón. La Guardia Civil ha podido detenerle antes de que hubiera que lamentar víctimas.

Probar los efectos del alcohol, nada fácil
Probar los efectos del alcohol, nada fácil

Una persona de 35 años ha sido detenida por la Guardia Civil de Tráfico después de circular en sentido contrario 3,6 kilómetros y tras sufrir una colisión contra una plataforma de cierre de la A-8. La autoridad de Tráfico ha encontrado al sujeto dormido dentro de un vehículo que tenía aspecto de haber sufrido un accidente. El conductor ha sido sometido al control de alcoholemia y el resultado ha sido positivo, por lo que ha sido denunciado por conducción temeraria (circulación en sentido contrario) y por circular bajo los efectos del alcohol.

El detenido ha declarado que no se acuerda de nada. Al parecer, este “kamikaze" entró en la autovía A-8, que une Vizcaya y Galicia, a través de la rotonda de Vegarrozadas, Asturias. Lo hizo en sentido contrario y circuló con su coche de esta forma durante 3,6 km. En un momento dado, colisionó con un dispositivo de cierre de la vía a la altura del punto kilométrico 424.

El detenido ha sufrido heridas de carácter leve y se ha negado a ser trasladado al hospital, por lo que fue trasladado de inmediato a prestar declaración ante el juez. Después, fue puesto en libertad con cargos y su caso se ha pasado al Juzgado de Instrucción de Pravia. No es el único caso reciente de detenciones a causa del alcohol en nuestro país. En Cataluña, los Mossos d’Esquadra han detenido a dos camioneros en estado de embriaguez. Uno de ellos, en L’Hospitalet de l’Infant (Tarragona) y el otro, en Vilassar de Mar (Barcelona).

El primero de ellos registró una tasa de alcohol de 0,97 mm de alcohol por litro. Lo más grave del caso es que se trata de un conductor reincidente. El pasado sábado, sin ir más lejos, fue detenido en Burgos cuando circulaba haciendo eses. El otro camionero tenía una tasa de alcoholemia de 0,71 mm por litro.

La Guardia Civil nos comenta sorprendida que, en muchos controles de alcoholemia, las personas que se someten a ellos se enfrentan con la autoridad cuando ven los resultados. Las protestas se basan en que las tasas de alcoholemia que conocemos todos son las que se miden en gramos por litros de sangre. De esta forma, a cualquier persona que preguntemos por la calle sobre los límites nos dirá, con toda probabilidad: "Pues, 0,5 para los permisos A y B y 0,3 gramos para los transportes especiales y conductores con menos de dos años de carné".

Aquí está el problema. El 0,5 ó el 0,3 se refiere a gramos por litro de sangre, pero los alcoholímetros registran miligramos por litro de aire espirado. Los datos que, por tanto, nos dará un alcoholímetro de la Guardia Civil son los que recogemos a continuación:

* Permisos A1, A y B: 0,25 mg/l en aire ó 0,5 g/l en sangre.
* Resto de permisos: 0,15 mg/l en aire ó 0,3 g/l en sangre.
* Noveles (menos de dos años de carné): 0,15 mg/l en aire ó 0,3 g/l en sangre.