Aventura Toyota

Toyota acaba de organizar una apasionante excursión todo terreno por la comarca extremeña de Las Hurdes. A la cita acudió la prensa especializada, que tuvo –tuvimos- la oportunidad de probar todos los 4x4 que vende la firma nipona en España. Es la Aventura Toyota 2005.

Aventura Toyota
Aventura Toyota

Este tipo de actividades, un poco alejadas de la típica toma de contacto con un modelo en concreto, son muy interesantes para los periodistas y, por ende, para los aficionados, pues nos permiten conocer y comparar a un tiempo todos los productos de una marca. Si es en un medio tan duro como el 4x4, mucho mejor, pues, al interés profesional por los vehículos, se une la parte lúdica de la salida todo terreno.En este sentido, Toyota ha realizado un impresionante despliegue de medios, pues ha llevado hasta Las Hurdes una veintena de coches. Cuando esto se hace con un solo modelo, no resulta muy complicado, pero, cuando se llevan cuatro, con sus respectivas versiones, la historia se hace más difícil para la organización. Hay que aumentar la logística, pues hay diferentes tipos de ruedas, de recambios, de combustibles… Y, como ha sucedido en este caso, hay que prever más de un recorrido, pues no todos los coches pasan por los mismos sitios.Claro que, lo que son complicaciones para Toyota se transforma en diversión para los excursionistas-periodistas. La posibilidad de probar diferentes coches, distintos equipos, ruedas de varias marcas y calidades, o, simplemente, recorridos de creciente grado de dificultad se convierte en un aliciente.En esta edición de la Aventura Toyota, la firma nipona puso la salida en Tabera de Abajo, muy cerca de Salamanca. Allí, en una de las más bellas fincas taurinas del Campo Charro, esperaban varios Land Cruiser en sus variantes HDJ 100, la normal (tres y cinco puertas) y los novedosos KX, recién presentados. Además, había Rav 4 en gasolina y en Diesel y un par de sufridas y sólidas pick-up Hilux.A partir de allí, tras una aproximación a la Sierra de Francia desde las inmediaciones de Béjar, en Salamanca, atacamos un impresionante dédalo de pistas de montaña que, sobrevolando el río Alagón, nos condujeron a Las Mestas, al norte de Las Hurdes, ya en la provincia de Cáceres.La excursión, dividida en dos días, nos llevó por más de 100 kilómetros de pistas forestales y cortafuegos, saltando de una cresta a otra por las terribles soledades de las montañas hurdanas, donde sólo las abejas parecen bien aclimatadas.

La zona es idónea para los amantes del 4x4, pues plantea una enorme variedad de terrenos, combinando pistas muy rápidas, zonas viradas, fuertes subidas, bajadas de vértigo y algunos pasos casi trialeros. Lo único que hace falta es un buen mapa de la zona y muchas ganas de hacer kilómetros. Lo demás es fácil: no hace falta ser un gran navegante, ya que resulta difícil perderse. Cuando se tiene una sucesión tan grande de pistas diferentes, es una delicia cambiar de coche. Al final, habremos pisado los mismos tipos de terrenos con todos, con lo que tendremos fácil la comparación.Así, no cuesta mucho comprender lo que diferencia al rudo y atlético Land Cruiser KX de su hermano burgués, el Land Cruiser HDJ 100. Lo que en el primero es solidez, fortaleza y contacto con el terreno, en el segundo se vuelve comodidad, aislamiento y un cierto distanciamiento del suelo, como si las piedras y los baches no fueran con él.
De idéntica manera, lo que son saltos y tumbos con el fornido Hilux se transforma en divertidísimos deslizamientos y rápidos contravolantes con el ligero y nervioso RAV 4.
No sólo eso. También podemos comprobar cómo derrocha poder el KX, subiendo un cortafuegos a toda marcha con los bloqueos y la reductora trabajando a tope. Y, claro, cómo sufre el RAV4, a pesar de ser mucho más ligero, tratando de superar el mismo obstáculo con su más sencillo sistema de tracción total permanente sin reductora… Las sensaciones difieren mucho, aunque, al final, ambos coches pasan la prueba. Lo mismo se podría decir de los neumáticos que hemos probado (ruidosos unos, de gran agarre otros, más para carretera que para campo los de más allá), o de los motores: gasolina y Diesel… En definitiva, un fabuloso campo de pruebas para evaluar de una vez una de las gamas 4x4 más completas del mercado español.La comarca de Las Hurdes, encajonada entre las sierras de Gata y de la Peña de Francia, se encuentra al norte de la provincia de Cáceres, limitando ya con Salamanca. Montañosa, agreste y muy alejada de los grandes centros de población del oeste del país, esta región se ha ganado fama de ser un auténtico reducto de vida natural y de formas de vida tradicionales.
Su aislamiento histórico es el “culpable" de que las Hurdes se hayan preservado tan bien conservadas, aunque, durante siglos, ese mismo aislamiento fue su peor castigo.
Es bien conocida la historia de Las Hurdes hasta 1922: olvido, hambre, enfermedades y un atraso insalvable. Sin embargo, aquel rumbo trágico varió en 1922, cuando una misión de intelectuales y médicos recorrió la zona y volvió a Madrid con la impresión de haber estado en el infierno. Los hurdanos de la época padecían enfermedades ya erradicadas, como el paludismo, y vivían en unas condiciones tan malas que espantaron al país. El rey Alfonso XIII se tomó como algo personal la recuperación de la comarca y dio órdenes para que se iniciaran los trabajos necesarios para acabar con el subdesarrollo. El mismo monarca acudió a Las Hurdes para conocer de cerca el estado de aquellos súbditos olvidados.
Después de aquella regia visita, Las Hurdes iniciaron un lento, pero ya sostenido, avance que las ha llevado a su situación actual. Siguen siendo una región remota, pero el turismo rural, la apicultura, la recuperación de las industrias tradicionales y, sobre todo, las ayudas para el desarrollo, han cambiado la faz de estos valles. Hoy, Las Hurdes miran al futuro con la ambición de ser uno de los grandes destinos del ecoturismo español. Desde luego, razones no les faltan para considerar que lo son.

Si tienes la ocasión de visitar aquella tierra, te recomendamos que te alojes en la Hospedería de Las Hurdes Reales , en las Mestas. Es un maravilloso hotel de cuatro estrellas que combina las comodidades propias de su categoría con unas arquitectura que recuerda a la de las típicas aldeas hurdanas, construidas en madera y piedra pizarra.
Después, si quieres comer, uno de los sitios que más te gustarán será el Restaurante Riomalo, en la localidad del mismo nombre. Son especialistas en setas y en cabrito al horno, un plato que te hará recordar las Hurdes para siempre.
Si lo que te interesa es comprar algo allí, te aconsejamos que no dejes pasar la oportunidad de adquirir miel. También destacan los productos elaborados con castañas y los quesos de cabra.

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