Audi planea cambios para Seat

Audi ha anunciado que su grupo quiere mantener la filial española Seat, “pero con una nueva orientación de sus productos", lo que en principio –añade- “no supondría cambios profundos". UGT ya tacha de “ilegal" una posible reducción de salarios.

Audi planea cambios para Seat
Audi planea cambios para Seat

En una reciente entrevista publicada por el diario alemán “Süddeutsche Zeitung", el presidente de Audi, Martin Winterkorn, ha expresado que su compañía se ha ocupado intensamente de Seat durante los últimos meses, y que de ese modo, se tomarían decisiones sobre el futuro de la filial española en un breve espacio de tiempo.Así, y bajo el pretexto de no crear inseguridad en los trabajadores, afirmaba haber adquirido un firme compromiso con Seat, trabajando muy intensamente en la planificación estratégica. “No se producirán cambios profundos, pero sí una nueva orientación del producto" –señalaba.Al mismo tiempo, el presidente de Seat, Andreas Scheleef, se encargaba de despejar ciertas dudas que planean sobre el destino inmediato de la empresa de origen español, insistiendo en la necesidad de mejorar la productividad y la rentabilidad de la compañía en los próximos años. De esa manera, ha defendido la necesidad de hacer frente a un excedente de plantilla con una reducción de la jornada laboral y, proporcionalmente, del sueldo total de la plantilla. El excedente, según la dirección de la empresa, estaría cuantificado en 1.400 trabajadores de los 16.000 empleados con los que cuenta actualmente.Por su parte, UGT ya ha anunciado que no aceptará los recortes de sueldo que plantea la dirección de Seat para las plantas catalanas, dado que la crisis que vive la empresa es de “ventas", debido en parte al fallo en el diseño del nuevo Toledo. “Si se redujera el sueldo, algunos trabajadores recientemente incorporados cobrarían por debajo del convenio del metal, lo cual es ilegal" –manifestaba el secretario general del Metal de UGT en Cataluña, Manuel Gallardo, invitando a la multinacional automovilística a la búsqueda de otras fórmulas.Igualmente, Gallardo opinaba que la crisis que vive la compañía no es la misma que la que atravesara en 1992. “Esto es una crisis de ventas y los trabajadores no están dispuestos a que reduzcan sus salarios. Bromas, pocas" –declaraba. Según ha recordado, los salarios suponen el 15 por ciento del producto final en el sector de la automoción, lo que incluye a los proveedores. “No sólo hay que escuchar más a los trabajadores, también hay que tener en cuenta sus opiniones y sugerencias" –concluía en referencia a la, según él, “errónea" inversión millonaria que Volkswagen hizo, a principios de los 90, en la planta de Martorell.Y es que la crisis que vive el sector de la automoción ya es un hecho más que constatable y la factoría navarra de Volkswagen lo sabe mejor que nadie. Sólo en 2005, la multinacional alemana suprimió un total de 110 empleos, lo que supuso una merma del 2,5 por ciento de la plantilla. Si las previsiones de fábrica para el nuevo modelo Polo apuntaban a 233.000 unidades durante este año 2005, el ejercicio va a cerrarse con tan sólo 211.000 unidades manufacturadas. Una situación que no parece que vaya a mejorar en 2006.