Asuntos de familia

La industria automovilística española depende por completo de las decisiones que se toman en otros países. No es un caso aislado: el 85 por ciento de los ingresos por ventas de coches sólo engordan las arcas de seis grandes grupos.

Según un estudio publicado por "The Economist" el pasado mes de septiembre, las fábricas españolas son las más productivas de Europa, con una media de 64,3 coches por trabajador y año. No es de extrañar que este sector gane paulatinamente peso en nuestro país (ya representa el 5 por ciento del Producto Interior Bruto y acapara la cuarta parte de las exportaciones), pero esta industria tan poderosa es completamente dependiente de las decisiones que se toman en otros países. En la actualidad, existen en España 16 fábricas, pertenecientes a 10 grupos de automoción. En torno a ellas, se ha creado una auténtica constelación de fabricantes de componentes. Fasa Renault tiene centros en Valladolid, Palencia y Sevilla y una división de vehículos industriales en Madrid. Ford lleva instalado en Almussafes, Valencia, 25 años. Por su parte, PSA, el grupo que une Citroën y Peugeot, tiene fábricas en Vigo y Villaverde (Madrid). Opel se ha instalado en Figueruelas (Zaragoza); Nissan Motor Ibérica, en Barcelona; Iveco-Pegaso, en Madrid y Mercedes-Benz, en Vitoria. El Grupo Volkswagen tiene una fuerte implantación en nuestro país, ya que, además de las factorías de Seat en Martorell, posee una planta en Navarra. Además, el antiguo fabricante de Land Rover, Santana Motor, monta ahora todo terrenos de Suzuki en Linares (Jaén) bajo la protección de la Junta de Andalucía, su principal accionista.