Volvo C30

Siguiendo la estela de los compactos Premium del mercado –Audi A3, BMW Serie 1, Alfa 147 o Mercedes Sportcoupé-, Volvo se ha decantado por un refinado y apetecible coupé de tres puertas equipado con motores de gasolina y Diesel de hasta 220 CV. La gama arranca en 20.500 euros.
-
Volvo C30
Volvo C30

Durante la toma de contacto en Palma de Mallorca tuvimos la oportunidad de conducir las dos versiones más potentes de la gama en Diesel y gasolina, es decir, de 180 y 220 CV respectivamente, las dos sumamente atractivas y ágiles, y ya conocidas por su utilización en otros modelos de la marca y del grupo. En el caso del gasolina comparte mecánica con el Focus ST, aunque la gestión del motor es diferente y también el intercooler, con lo que cede 5 CV respecto al modelo de Ford y muestra una leve diferencia en la entrega del par. El Diesel, también conocido, pero exclusivo para modelos de la marca sueca, entrega la misma potencia que en el S40 y V50, aunque pierde otros cinco CV respecto al S80.

El Diesel D5 resulta muy agradable de utilización, muestra potencia desde los primeros compases de giro y mucha contundencia desde que se superan las 2.000 revoluciones hasta el momento del corte, que se produce cerca de las 4.500 rpm. A bajo y medio régimen apenas se percibe ruido procedente de la mecánica, aunque según sube el régimen del motor aumenta la sonoridad. No es un ruido molesto, es algo ronco, se notan los cilindros y la cilindrada. Tampoco es el motor más refinado de su categoría, pero no está nada mal, cumple y con creces. Con el cambio automático de cinco relaciones resulta muy agradable de utilizar, pues permite sacar buen partido de la mecánica y ofrece excelente comodidad al conductor. Como hemos comentado en varias ocasiones, este cambio no salta de marcha cuando se usa en modo manual, es decir, se comporta como un manual de verdad.

En el caso del gasolina T5, las cosas cambian un poco. Además de correr como un misil, apenas hace ruido, muestra enorme potencia desde el ralentí y permite unas extraordinarias recuperaciones. El turbo de baja presión permite una suavidad poco común, aunque nos ha gustado más con la caja manual que con la automática, pues en este caso se logra un mejor aprovechamiento de las prestaciones del motor y una conducción más dinámica.

Precisamente en este apartado es donde destaca el modelo sobremanera. La puesta a punto del chasis es muy efectiva y resulta cómoda ya en su configuración normal (existe la posibilidad de elegir una suspensión deportiva con muelles más cortos -rebaja la altura de la carrocería en 20 mm-, que cuenta con barras estabilizadoras de mayor diámetro, lo que supone un incremento en la dureza de aproximadamente un cinco por ciento). Tampoco resultan extremadamente firmes, pero en realidad no son necesarias para un uso normal. En combinación con una dirección electrohidráulica de excelente precisión, con 2,8 vueltas de volante entre topes, el C30 resulta especialmente divertido de conducir en tramos virados, pues responde con nobleza y sin aspavientos.

KINETIC
MOMENTUM
SUMMUM
1.6 L
20.500 €
22.800 €
25.400 €
1.8 L
22.450 €
24.845 €
27.550 €
2.0 L
24.200 €
26.595 €
29.300 €
2.4 L
25.970 €
28.365 €
31.070 €
T5
32.000 €
34.780 €
1.6 D
23.400 €
25.700 €
28.300 €
2.0 D
25.000 €
27.300 €
29.900 €
D5 (autom)
29.913 €
32.308 €
35.013 €

El C30 es un producto diferente, atractivo, apetecible, el concepto Mini. Se nota que es Volvo por los cuatro costados, pero es un Volvo diferente, es el Volvo de la gente joven, de la gente guapa.

<

p> Al principio tenía mis prejuicios en cuanto a la capacidad ofrecida por el C30, pero la realidad es que el objetivo del modelo está muy claro. Va destinado a parejas jóvenes, a familias -como segundo coche- o a lo que en la marca denominan vehículo “post familiar”, es decir, para los mayores que se sienten jóvenes.

<

p> Creo que lo han conseguido, pues es un modelo que satisface perfectamente las necesidades de los tres tipos de público y a los que, dentro de ellos, quieren prestaciones de verdad.

Durante la toma de contacto en Palma de Mallorca tuvimos la oportunidad de conducir las dos versiones más potentes de la gama en Diesel y gasolina, es decir, de 180 y 220 CV respectivamente, las dos sumamente atractivas y ágiles, y ya conocidas por su utilización en otros modelos de la marca y del grupo. En el caso del gasolina comparte mecánica con el Focus ST, aunque la gestión del motor es diferente y también el intercooler, con lo que cede 5 CV respecto al modelo de Ford y muestra una leve diferencia en la entrega del par. El Diesel, también conocido, pero exclusivo para modelos de la marca sueca, entrega la misma potencia que en el S40 y V50, aunque pierde otros cinco CV respecto al S80.

El Diesel D5 resulta muy agradable de utilización, muestra potencia desde los primeros compases de giro y mucha contundencia desde que se superan las 2.000 revoluciones hasta el momento del corte, que se produce cerca de las 4.500 rpm. A bajo y medio régimen apenas se percibe ruido procedente de la mecánica, aunque según sube el régimen del motor aumenta la sonoridad. No es un ruido molesto, es algo ronco, se notan los cilindros y la cilindrada. Tampoco es el motor más refinado de su categoría, pero no está nada mal, cumple y con creces. Con el cambio automático de cinco relaciones resulta muy agradable de utilizar, pues permite sacar buen partido de la mecánica y ofrece excelente comodidad al conductor. Como hemos comentado en varias ocasiones, este cambio no salta de marcha cuando se usa en modo manual, es decir, se comporta como un manual de verdad.

En el caso del gasolina T5, las cosas cambian un poco. Además de correr como un misil, apenas hace ruido, muestra enorme potencia desde el ralentí y permite unas extraordinarias recuperaciones. El turbo de baja presión permite una suavidad poco común, aunque nos ha gustado más con la caja manual que con la automática, pues en este caso se logra un mejor aprovechamiento de las prestaciones del motor y una conducción más dinámica.

Precisamente en este apartado es donde destaca el modelo sobremanera. La puesta a punto del chasis es muy efectiva y resulta cómoda ya en su configuración normal (existe la posibilidad de elegir una suspensión deportiva con muelles más cortos -rebaja la altura de la carrocería en 20 mm-, que cuenta con barras estabilizadoras de mayor diámetro, lo que supone un incremento en la dureza de aproximadamente un cinco por ciento). Tampoco resultan extremadamente firmes, pero en realidad no son necesarias para un uso normal. En combinación con una dirección electrohidráulica de excelente precisión, con 2,8 vueltas de volante entre topes, el C30 resulta especialmente divertido de conducir en tramos virados, pues responde con nobleza y sin aspavientos.

KINETIC
MOMENTUM
SUMMUM
1.6 L
20.500 €
22.800 €
25.400 €
1.8 L
22.450 €
24.845 €
27.550 €
2.0 L
24.200 €
26.595 €
29.300 €
2.4 L
25.970 €
28.365 €
31.070 €
T5
32.000 €
34.780 €
1.6 D
23.400 €
25.700 €
28.300 €
2.0 D
25.000 €
27.300 €
29.900 €
D5 (autom)
29.913 €
32.308 €
35.013 €

El C30 es un producto diferente, atractivo, apetecible, el concepto Mini. Se nota que es Volvo por los cuatro costados, pero es un Volvo diferente, es el Volvo de la gente joven, de la gente guapa.

<

p> Al principio tenía mis prejuicios en cuanto a la capacidad ofrecida por el C30, pero la realidad es que el objetivo del modelo está muy claro. Va destinado a parejas jóvenes, a familias -como segundo coche- o a lo que en la marca denominan vehículo “post familiar”, es decir, para los mayores que se sienten jóvenes.

<

p> Creo que lo han conseguido, pues es un modelo que satisface perfectamente las necesidades de los tres tipos de público y a los que, dentro de ellos, quieren prestaciones de verdad.

Durante la toma de contacto en Palma de Mallorca tuvimos la oportunidad de conducir las dos versiones más potentes de la gama en Diesel y gasolina, es decir, de 180 y 220 CV respectivamente, las dos sumamente atractivas y ágiles, y ya conocidas por su utilización en otros modelos de la marca y del grupo. En el caso del gasolina comparte mecánica con el Focus ST, aunque la gestión del motor es diferente y también el intercooler, con lo que cede 5 CV respecto al modelo de Ford y muestra una leve diferencia en la entrega del par. El Diesel, también conocido, pero exclusivo para modelos de la marca sueca, entrega la misma potencia que en el S40 y V50, aunque pierde otros cinco CV respecto al S80.

El Diesel D5 resulta muy agradable de utilización, muestra potencia desde los primeros compases de giro y mucha contundencia desde que se superan las 2.000 revoluciones hasta el momento del corte, que se produce cerca de las 4.500 rpm. A bajo y medio régimen apenas se percibe ruido procedente de la mecánica, aunque según sube el régimen del motor aumenta la sonoridad. No es un ruido molesto, es algo ronco, se notan los cilindros y la cilindrada. Tampoco es el motor más refinado de su categoría, pero no está nada mal, cumple y con creces. Con el cambio automático de cinco relaciones resulta muy agradable de utilizar, pues permite sacar buen partido de la mecánica y ofrece excelente comodidad al conductor. Como hemos comentado en varias ocasiones, este cambio no salta de marcha cuando se usa en modo manual, es decir, se comporta como un manual de verdad.

En el caso del gasolina T5, las cosas cambian un poco. Además de correr como un misil, apenas hace ruido, muestra enorme potencia desde el ralentí y permite unas extraordinarias recuperaciones. El turbo de baja presión permite una suavidad poco común, aunque nos ha gustado más con la caja manual que con la automática, pues en este caso se logra un mejor aprovechamiento de las prestaciones del motor y una conducción más dinámica.

Precisamente en este apartado es donde destaca el modelo sobremanera. La puesta a punto del chasis es muy efectiva y resulta cómoda ya en su configuración normal (existe la posibilidad de elegir una suspensión deportiva con muelles más cortos -rebaja la altura de la carrocería en 20 mm-, que cuenta con barras estabilizadoras de mayor diámetro, lo que supone un incremento en la dureza de aproximadamente un cinco por ciento). Tampoco resultan extremadamente firmes, pero en realidad no son necesarias para un uso normal. En combinación con una dirección electrohidráulica de excelente precisión, con 2,8 vueltas de volante entre topes, el C30 resulta especialmente divertido de conducir en tramos virados, pues responde con nobleza y sin aspavientos.

KINETIC
MOMENTUM
SUMMUM
1.6 L
20.500 €
22.800 €
25.400 €
1.8 L
22.450 €
24.845 €
27.550 €
2.0 L
24.200 €
26.595 €
29.300 €
2.4 L
25.970 €
28.365 €
31.070 €
T5
32.000 €
34.780 €
1.6 D
23.400 €
25.700 €
28.300 €
2.0 D
25.000 €
27.300 €
29.900 €
D5 (autom)
29.913 €
32.308 €
35.013 €

El C30 es un producto diferente, atractivo, apetecible, el concepto Mini. Se nota que es Volvo por los cuatro costados, pero es un Volvo diferente, es el Volvo de la gente joven, de la gente guapa.

<

p> Al principio tenía mis prejuicios en cuanto a la capacidad ofrecida por el C30, pero la realidad es que el objetivo del modelo está muy claro. Va destinado a parejas jóvenes, a familias -como segundo coche- o a lo que en la marca denominan vehículo “post familiar”, es decir, para los mayores que se sienten jóvenes.

<

p> Creo que lo han conseguido, pues es un modelo que satisface perfectamente las necesidades de los tres tipos de público y a los que, dentro de ellos, quieren prestaciones de verdad.

Durante la toma de contacto en Palma de Mallorca tuvimos la oportunidad de conducir las dos versiones más potentes de la gama en Diesel y gasolina, es decir, de 180 y 220 CV respectivamente, las dos sumamente atractivas y ágiles, y ya conocidas por su utilización en otros modelos de la marca y del grupo. En el caso del gasolina comparte mecánica con el Focus ST, aunque la gestión del motor es diferente y también el intercooler, con lo que cede 5 CV respecto al modelo de Ford y muestra una leve diferencia en la entrega del par. El Diesel, también conocido, pero exclusivo para modelos de la marca sueca, entrega la misma potencia que en el S40 y V50, aunque pierde otros cinco CV respecto al S80.

El Diesel D5 resulta muy agradable de utilización, muestra potencia desde los primeros compases de giro y mucha contundencia desde que se superan las 2.000 revoluciones hasta el momento del corte, que se produce cerca de las 4.500 rpm. A bajo y medio régimen apenas se percibe ruido procedente de la mecánica, aunque según sube el régimen del motor aumenta la sonoridad. No es un ruido molesto, es algo ronco, se notan los cilindros y la cilindrada. Tampoco es el motor más refinado de su categoría, pero no está nada mal, cumple y con creces. Con el cambio automático de cinco relaciones resulta muy agradable de utilizar, pues permite sacar buen partido de la mecánica y ofrece excelente comodidad al conductor. Como hemos comentado en varias ocasiones, este cambio no salta de marcha cuando se usa en modo manual, es decir, se comporta como un manual de verdad.

En el caso del gasolina T5, las cosas cambian un poco. Además de correr como un misil, apenas hace ruido, muestra enorme potencia desde el ralentí y permite unas extraordinarias recuperaciones. El turbo de baja presión permite una suavidad poco común, aunque nos ha gustado más con la caja manual que con la automática, pues en este caso se logra un mejor aprovechamiento de las prestaciones del motor y una conducción más dinámica.

Precisamente en este apartado es donde destaca el modelo sobremanera. La puesta a punto del chasis es muy efectiva y resulta cómoda ya en su configuración normal (existe la posibilidad de elegir una suspensión deportiva con muelles más cortos -rebaja la altura de la carrocería en 20 mm-, que cuenta con barras estabilizadoras de mayor diámetro, lo que supone un incremento en la dureza de aproximadamente un cinco por ciento). Tampoco resultan extremadamente firmes, pero en realidad no son necesarias para un uso normal. En combinación con una dirección electrohidráulica de excelente precisión, con 2,8 vueltas de volante entre topes, el C30 resulta especialmente divertido de conducir en tramos virados, pues responde con nobleza y sin aspavientos.

KINETIC
MOMENTUM
SUMMUM
1.6 L
20.500 €
22.800 €
25.400 €
1.8 L
22.450 €
24.845 €
27.550 €
2.0 L
24.200 €
26.595 €
29.300 €
2.4 L
25.970 €
28.365 €
31.070 €
T5
32.000 €
34.780 €
1.6 D
23.400 €
25.700 €
28.300 €
2.0 D
25.000 €
27.300 €
29.900 €
D5 (autom)
29.913 €
32.308 €
35.013 €

El C30 es un producto diferente, atractivo, apetecible, el concepto Mini. Se nota que es Volvo por los cuatro costados, pero es un Volvo diferente, es el Volvo de la gente joven, de la gente guapa.

<

p> Al principio tenía mis prejuicios en cuanto a la capacidad ofrecida por el C30, pero la realidad es que el objetivo del modelo está muy claro. Va destinado a parejas jóvenes, a familias -como segundo coche- o a lo que en la marca denominan vehículo “post familiar”, es decir, para los mayores que se sienten jóvenes.

<

p> Creo que lo han conseguido, pues es un modelo que satisface perfectamente las necesidades de los tres tipos de público y a los que, dentro de ellos, quieren prestaciones de verdad.

Galería relacionada

Volvoc30

Te recomendamos

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...

Casi todo cuanto imaginas se puede comprar con dinero, menos tu tiempo, pero MINI te ...

Las capacidades dinámicas del nuevo VW Touareg lo convierten en un poderoso rodador, ...