Publicidad

Tu rueda de repuesto

Si el neumático de tu coche sufriera un pinchazo, ¿sabes qué sistema es el empleado para seguir adelante y qué precauciones deberías tomar en este caso? Cada vez con mayor frecuencia, la rueda de repuesto convencional se usa menos en los coches y los métodos alternativos son los más utilizados. Te explicamos cuáles son.
-
Tu rueda de repuesto
Tu rueda de repuesto

Aunque afortunadamente sufrir un pinchazo no es tan frecuente como hace años —se calcula que sólo se produce uno cada 75.000 kilómetros—, no debemos olvidar que es un riesgo que corremos, sobre todo en una época como es ésta, en que pasamos mucho tiempo en carretera.

El Reglamento de Conductores establece que los vehículos de motor deben llevar como mínimo «un juego de lámparas de las luces -excepto las de descarga de gases-, herramientas para su cambio, dos dispositivos de preseñalización de peligro homologados, una rueda completa de repuesto o una rueda de uso temporal, con las herramientas necesarias para el cambio de ruedas, o un sistema alternativo al cambio de las mismas que ofrezca suficientes garantías para la movilidad del vehículo. En estos casos se circulará respetando las limitaciones propias de cada alternativa».

En los últimos tiempos, los fabricantes de automóviles han tendido a aparcar la rueda de repuesto tradicional optando por la de emergencia, popularmente llamada «de galleta», y por los sistemas «antidesllantaje» como el run flat. El motivo es claro: son más ligeros, con lo que baja el peso del vehículo, y se reduce el espacio porque ocupan menos (en el caso del run flat se elimina completamente la rueda de repuesto). Pero como todo, los nuevos sistemas de movilidad tienen sus ventajas y sus inconvenientes.

Neumático convencional:
La rueda de toda la vida. Se trata de un neumático de las mismas dimensiones y características que los que equipa el vehículo de serie. Puede ir montado sobre el mismo tipo de llanta que el resto de ruedas o no. Generalmente se ubica en el maletero o en un compartimiento especial, situado en la zona más baja.

Presenta muchas ventajas sobre el resto. Por un lado, si tienes la mala fortuna de pinchar, te permite seguir circulando normalmente sin límites ni de kilometraje ni de velocidad… Por otro lado, la estabilidad del vehículo —si la presión es la correcta— no se ve afectada, tampoco las prestaciones.

La principal desventaja es que es más pesada que el resto de soluciones de emergencia y que ocupa más espacio en el maletero. Por este motivo los fabricantes de automóviles cada vez la emplean menos. Ahora bien, hay automóviles que permiten llevar ambas ruedas, si bien te harán pagar algo más por la convencional