Toyota RAV4

El Toyota RAV4 fue uno de los precursores del segmento de los todo caminos allá por 1994 y, ahora, doce años después se presenta la tercera generación con el objetivo claro de ofrecer un producto más refinado, más dinámico y más seguro que pueda rivalizar con el referente de prestigio del segmento, el BMW X3.
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Toyota RAV4
Toyota RAV4

Con este nuevo RAV4 se da un espaldarazo a las mecánicas Diesel, pues ahora la gama se compone de dos motores de gasóleo y uno de gasolina, al contrario de lo que sucedía en la anterior generación, donde dominaban los propulsores de gasolina. Al mismo tiempo, los Diesel del RAV4 son más potentes, pues se incorpora el 2.2 D4-D (ya conocido en otros modelos de la gama Toyota, como en Avensis o Corolla Verso) en dos variantes de potencia: 136 y 177 CV. El gasolina es el 2.0 de 150 CV y distribución variable inteligente que ya estaba presente en la antigua generación de este SUV.

Hemos podido conducir las dos variantes Diesel de este modelo y son muy capaces ambas. Si el antiguo D4-D de 116 CV del anterior RAV4 era más que suficiente, las versiones de 136 y 177 CV suponen un paso hacia delante muy importante. El RAV4 D4-D de 136 CV (con un par máximo de 31,6 mkg entre 2.000 y 2.800 rpm) acelera y recupera sin demasiada pereza y puede mantener velocidades de crucero elevadas con un consumo medio oficial que se sitúa en los 6,6 litros a los 100 km.

Por su parte, el RAV4 D4-D de 177 CV, con un par máximo de 40,8 mkg entre 2.000 y 2.600 rpm, mejora las prestaciones de su hermano pequeño (un segundo más rápido en aceleración de 0 a 100 km/h) con un consumo que no es mucho más elevado (7 litros a los 100 km de media). Con este motor, este todo camino corre bastante, pero nosotros nos decantamos por el Diesel de 136 CV, pues nos parece más racional, es más barato y más que suficiente para un conductor convencional que no vaya pendiente del cronómetro. Eso sí, el motor de 177 CV es más limpio, gracias a la tecnología de control de emisiones D-CAT de Toyota.

Todos los motores de gasóleo están asociados a una caja de cambios manual de seis relaciones, mientras que el gasolina puede montar una automática de cuatro relaciones o una manual de cinco.

La mayor ambición de esta nueva generación es visible en estas mecánicas más potentes, pero también en el incremento de dimensiones respecto a la generación que aún se encuentra a la venta. Así, es 14,5 centímetros más largo, hasta alcanzar los 4,39 metros; 8 centímetros más ancho (1,81 metros) y 5,5 centímetros más alto (1,72 metros). La batalla (+7 cm) y la anchura de vías también crecen, con lo que el conjunto gana en aplomo y, sobre todo, en espacio para las plazas traseras.

En esta zona se pueden acomodar con bastante soltura tres personas y el espacio para las piernas se ha incrementado. Además, contamos con la posibilidad de desplazar longitudinalmente (16,5 cm en secciones 60:40) los asientos, lo que permite ganar espacio para el maletero o para los ocupantes, según nos convenga.

La capacidad de carga del RAV4, según las mediciones oficiales, ha aumentado en 86 litros; sin embargo no es un crecimiento real, pues el espacio extra se esconde debajo del piso del maletero, lo que evita que sea muy aprovechable para objetos grandes y quede, sobre todo, para alojar los triángulos o pequeñas cajas de herramientas.

El RAV4, como el Yaris y el Corolla Verso, adopta el sistema Easy Flat, que permite que los asientos de las plazas traseras puedan esconderse en el suelo y, como te decimos, desplazarse hacia delante o atrás. Con ello, la modularidad es enorme y podemos adecuarnos a diferentes circunstancias: mucho equipaje, pasajeros altos, objetos largos, etc. Aparte, abatir totalmente los asientos puede hacerse a través de unas palancas situadas en el maletero, lo que facilita el proceso.

Lo único que no nos gusta demasiado es la puerta del maletero. Nos parece pesada y el hecho de que se abra de izquierda a derecha hace que sea poco utilizable en aparcamientos estrechos y peligroso si estamos al borde de una carretera.

El interior está bien terminado en general, acorde a lo que nos tiene acostumbrado Toyota en sus modelos y muy por encima de lo que se estila en el segmento. El diseño, además, es bastante fresco y atractivo, con inserciones metálicas, y ordenado en dos alturas. Por lo demás, la información que ofrecen los relojes es bastante legible y completa y los mandos se encuentran muy a mano del conductor, lo que evita distracciones innecesarias.

El único pero lo encontramos en una nueva guantera de menor tamaño que sirve de complemento a la convencional. Su modo de apertura, dejando apretado un botón, no es el mejor y dudamos de su durabilidad, pues la tapa parece frágil.

El nuevo RAV4 se pone a la venta el próximo 1 de marzo y estará disponible sólo en la variante de cinco puertas, ya que la carrocería de tres puertas desaparece por la escasez de demanda. Hay cuatro versiones de equipamiento: Luna, Sol, Executive y Premium, aunque éste último está reservado sólo para el 2.2 D4-D de 177 CV.

Aparte de hacer un muy buen producto, Toyota ha querido dotarlo de un precio atractivo y un equipamiento bastante completo desde el acabado más básico. Así, la versión Luna ya incorpora de serie 9 airbags (con la novedad de uno específico para las rodillas), control de tracción, Sistema Integrado de Conducción Activa –en el que se incluye control de estabilidad, control activo del par y dirección asistida eléctrica-, radio CD con mp3, aire acondicionado y sistema Easy Flat, entre otros.

Los precios del nuevo RAV4 son algo superiores a los de la gama actual, aunque este incremento se justifica por la mayor potencia de las mecánicas y por el equipamiento más completo. Quedan como sigue:

Modelo
Potencia
Precio
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Luna
150 CV
26.100 €
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Sol
150 CV
28.600 €
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Executive
150 CV
31.100 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Luna
136 CV
28.600 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Sol
136 CV
31.300 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Executive
136 CV
33.600 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-177 Premium
177 CV
36.100 €

Con este nuevo RAV4 se da un espaldarazo a las mecánicas Diesel, pues ahora la gama se compone de dos motores de gasóleo y uno de gasolina, al contrario de lo que sucedía en la anterior generación, donde dominaban los propulsores de gasolina. Al mismo tiempo, los Diesel del RAV4 son más potentes, pues se incorpora el 2.2 D4-D (ya conocido en otros modelos de la gama Toyota, como en Avensis o Corolla Verso) en dos variantes de potencia: 136 y 177 CV. El gasolina es el 2.0 de 150 CV y distribución variable inteligente que ya estaba presente en la antigua generación de este SUV.

Hemos podido conducir las dos variantes Diesel de este modelo y son muy capaces ambas. Si el antiguo D4-D de 116 CV del anterior RAV4 era más que suficiente, las versiones de 136 y 177 CV suponen un paso hacia delante muy importante. El RAV4 D4-D de 136 CV (con un par máximo de 31,6 mkg entre 2.000 y 2.800 rpm) acelera y recupera sin demasiada pereza y puede mantener velocidades de crucero elevadas con un consumo medio oficial que se sitúa en los 6,6 litros a los 100 km.

Por su parte, el RAV4 D4-D de 177 CV, con un par máximo de 40,8 mkg entre 2.000 y 2.600 rpm, mejora las prestaciones de su hermano pequeño (un segundo más rápido en aceleración de 0 a 100 km/h) con un consumo que no es mucho más elevado (7 litros a los 100 km de media). Con este motor, este todo camino corre bastante, pero nosotros nos decantamos por el Diesel de 136 CV, pues nos parece más racional, es más barato y más que suficiente para un conductor convencional que no vaya pendiente del cronómetro. Eso sí, el motor de 177 CV es más limpio, gracias a la tecnología de control de emisiones D-CAT de Toyota.

Todos los motores de gasóleo están asociados a una caja de cambios manual de seis relaciones, mientras que el gasolina puede montar una automática de cuatro relaciones o una manual de cinco.

La mayor ambición de esta nueva generación es visible en estas mecánicas más potentes, pero también en el incremento de dimensiones respecto a la generación que aún se encuentra a la venta. Así, es 14,5 centímetros más largo, hasta alcanzar los 4,39 metros; 8 centímetros más ancho (1,81 metros) y 5,5 centímetros más alto (1,72 metros). La batalla (+7 cm) y la anchura de vías también crecen, con lo que el conjunto gana en aplomo y, sobre todo, en espacio para las plazas traseras.

En esta zona se pueden acomodar con bastante soltura tres personas y el espacio para las piernas se ha incrementado. Además, contamos con la posibilidad de desplazar longitudinalmente (16,5 cm en secciones 60:40) los asientos, lo que permite ganar espacio para el maletero o para los ocupantes, según nos convenga.

La capacidad de carga del RAV4, según las mediciones oficiales, ha aumentado en 86 litros; sin embargo no es un crecimiento real, pues el espacio extra se esconde debajo del piso del maletero, lo que evita que sea muy aprovechable para objetos grandes y quede, sobre todo, para alojar los triángulos o pequeñas cajas de herramientas.

El RAV4, como el Yaris y el Corolla Verso, adopta el sistema Easy Flat, que permite que los asientos de las plazas traseras puedan esconderse en el suelo y, como te decimos, desplazarse hacia delante o atrás. Con ello, la modularidad es enorme y podemos adecuarnos a diferentes circunstancias: mucho equipaje, pasajeros altos, objetos largos, etc. Aparte, abatir totalmente los asientos puede hacerse a través de unas palancas situadas en el maletero, lo que facilita el proceso.

Lo único que no nos gusta demasiado es la puerta del maletero. Nos parece pesada y el hecho de que se abra de izquierda a derecha hace que sea poco utilizable en aparcamientos estrechos y peligroso si estamos al borde de una carretera.

El interior está bien terminado en general, acorde a lo que nos tiene acostumbrado Toyota en sus modelos y muy por encima de lo que se estila en el segmento. El diseño, además, es bastante fresco y atractivo, con inserciones metálicas, y ordenado en dos alturas. Por lo demás, la información que ofrecen los relojes es bastante legible y completa y los mandos se encuentran muy a mano del conductor, lo que evita distracciones innecesarias.

El único pero lo encontramos en una nueva guantera de menor tamaño que sirve de complemento a la convencional. Su modo de apertura, dejando apretado un botón, no es el mejor y dudamos de su durabilidad, pues la tapa parece frágil.

El nuevo RAV4 se pone a la venta el próximo 1 de marzo y estará disponible sólo en la variante de cinco puertas, ya que la carrocería de tres puertas desaparece por la escasez de demanda. Hay cuatro versiones de equipamiento: Luna, Sol, Executive y Premium, aunque éste último está reservado sólo para el 2.2 D4-D de 177 CV.

Aparte de hacer un muy buen producto, Toyota ha querido dotarlo de un precio atractivo y un equipamiento bastante completo desde el acabado más básico. Así, la versión Luna ya incorpora de serie 9 airbags (con la novedad de uno específico para las rodillas), control de tracción, Sistema Integrado de Conducción Activa –en el que se incluye control de estabilidad, control activo del par y dirección asistida eléctrica-, radio CD con mp3, aire acondicionado y sistema Easy Flat, entre otros.

Los precios del nuevo RAV4 son algo superiores a los de la gama actual, aunque este incremento se justifica por la mayor potencia de las mecánicas y por el equipamiento más completo. Quedan como sigue:

Modelo
Potencia
Precio
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Luna
150 CV
26.100 €
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Sol
150 CV
28.600 €
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Executive
150 CV
31.100 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Luna
136 CV
28.600 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Sol
136 CV
31.300 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Executive
136 CV
33.600 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-177 Premium
177 CV
36.100 €

Con este nuevo RAV4 se da un espaldarazo a las mecánicas Diesel, pues ahora la gama se compone de dos motores de gasóleo y uno de gasolina, al contrario de lo que sucedía en la anterior generación, donde dominaban los propulsores de gasolina. Al mismo tiempo, los Diesel del RAV4 son más potentes, pues se incorpora el 2.2 D4-D (ya conocido en otros modelos de la gama Toyota, como en Avensis o Corolla Verso) en dos variantes de potencia: 136 y 177 CV. El gasolina es el 2.0 de 150 CV y distribución variable inteligente que ya estaba presente en la antigua generación de este SUV.

Hemos podido conducir las dos variantes Diesel de este modelo y son muy capaces ambas. Si el antiguo D4-D de 116 CV del anterior RAV4 era más que suficiente, las versiones de 136 y 177 CV suponen un paso hacia delante muy importante. El RAV4 D4-D de 136 CV (con un par máximo de 31,6 mkg entre 2.000 y 2.800 rpm) acelera y recupera sin demasiada pereza y puede mantener velocidades de crucero elevadas con un consumo medio oficial que se sitúa en los 6,6 litros a los 100 km.

Por su parte, el RAV4 D4-D de 177 CV, con un par máximo de 40,8 mkg entre 2.000 y 2.600 rpm, mejora las prestaciones de su hermano pequeño (un segundo más rápido en aceleración de 0 a 100 km/h) con un consumo que no es mucho más elevado (7 litros a los 100 km de media). Con este motor, este todo camino corre bastante, pero nosotros nos decantamos por el Diesel de 136 CV, pues nos parece más racional, es más barato y más que suficiente para un conductor convencional que no vaya pendiente del cronómetro. Eso sí, el motor de 177 CV es más limpio, gracias a la tecnología de control de emisiones D-CAT de Toyota.

Todos los motores de gasóleo están asociados a una caja de cambios manual de seis relaciones, mientras que el gasolina puede montar una automática de cuatro relaciones o una manual de cinco.

La mayor ambición de esta nueva generación es visible en estas mecánicas más potentes, pero también en el incremento de dimensiones respecto a la generación que aún se encuentra a la venta. Así, es 14,5 centímetros más largo, hasta alcanzar los 4,39 metros; 8 centímetros más ancho (1,81 metros) y 5,5 centímetros más alto (1,72 metros). La batalla (+7 cm) y la anchura de vías también crecen, con lo que el conjunto gana en aplomo y, sobre todo, en espacio para las plazas traseras.

En esta zona se pueden acomodar con bastante soltura tres personas y el espacio para las piernas se ha incrementado. Además, contamos con la posibilidad de desplazar longitudinalmente (16,5 cm en secciones 60:40) los asientos, lo que permite ganar espacio para el maletero o para los ocupantes, según nos convenga.

La capacidad de carga del RAV4, según las mediciones oficiales, ha aumentado en 86 litros; sin embargo no es un crecimiento real, pues el espacio extra se esconde debajo del piso del maletero, lo que evita que sea muy aprovechable para objetos grandes y quede, sobre todo, para alojar los triángulos o pequeñas cajas de herramientas.

El RAV4, como el Yaris y el Corolla Verso, adopta el sistema Easy Flat, que permite que los asientos de las plazas traseras puedan esconderse en el suelo y, como te decimos, desplazarse hacia delante o atrás. Con ello, la modularidad es enorme y podemos adecuarnos a diferentes circunstancias: mucho equipaje, pasajeros altos, objetos largos, etc. Aparte, abatir totalmente los asientos puede hacerse a través de unas palancas situadas en el maletero, lo que facilita el proceso.

Lo único que no nos gusta demasiado es la puerta del maletero. Nos parece pesada y el hecho de que se abra de izquierda a derecha hace que sea poco utilizable en aparcamientos estrechos y peligroso si estamos al borde de una carretera.

El interior está bien terminado en general, acorde a lo que nos tiene acostumbrado Toyota en sus modelos y muy por encima de lo que se estila en el segmento. El diseño, además, es bastante fresco y atractivo, con inserciones metálicas, y ordenado en dos alturas. Por lo demás, la información que ofrecen los relojes es bastante legible y completa y los mandos se encuentran muy a mano del conductor, lo que evita distracciones innecesarias.

El único pero lo encontramos en una nueva guantera de menor tamaño que sirve de complemento a la convencional. Su modo de apertura, dejando apretado un botón, no es el mejor y dudamos de su durabilidad, pues la tapa parece frágil.

El nuevo RAV4 se pone a la venta el próximo 1 de marzo y estará disponible sólo en la variante de cinco puertas, ya que la carrocería de tres puertas desaparece por la escasez de demanda. Hay cuatro versiones de equipamiento: Luna, Sol, Executive y Premium, aunque éste último está reservado sólo para el 2.2 D4-D de 177 CV.

Aparte de hacer un muy buen producto, Toyota ha querido dotarlo de un precio atractivo y un equipamiento bastante completo desde el acabado más básico. Así, la versión Luna ya incorpora de serie 9 airbags (con la novedad de uno específico para las rodillas), control de tracción, Sistema Integrado de Conducción Activa –en el que se incluye control de estabilidad, control activo del par y dirección asistida eléctrica-, radio CD con mp3, aire acondicionado y sistema Easy Flat, entre otros.

Los precios del nuevo RAV4 son algo superiores a los de la gama actual, aunque este incremento se justifica por la mayor potencia de las mecánicas y por el equipamiento más completo. Quedan como sigue:

Modelo
Potencia
Precio
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Luna
150 CV
26.100 €
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Sol
150 CV
28.600 €
Toyota RAV4 2.0 VVT-i Executive
150 CV
31.100 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Luna
136 CV
28.600 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Sol
136 CV
31.300 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-136 Executive
136 CV
33.600 €
Toyota RAV4 2.2 D4-D-177 Premium
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