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Testigos luminosos: aviso de avería

¿Quieres saber cuáles son las averías más frecuentes y cómo detectarlas? Aunque no lo creas tu coche te habla, sólo tienes que entenderle. Te contamos cómo.
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Testigos luminosos: aviso de avería
Testigos luminosos: aviso de avería

Si prestas atención a algunos ruidos, sensaciones extrañas o a los testigos luminosos, podrás reaccionar a tiempo para que la avería de tu coche no sea tan grave. Las más importantes suelen tener relación con el motor. Observa de qué color es el humo que sale por el tubo de escape: si es negro, consume más carburante del necesario, pero si es blanco azulado, tu coche 'traga' demasiado aceite. Pero ojo, si hace un ruido de 'traqueteo' al arrancar, significa que tiene más holgura de lo normal.

Otro de los 'corazones' de nuestro coche es la batería. Aunque las actuales ya no requieren mantenimiento periódico, todavía quedan en uso bastantes de las de antes, en las que se debía vigilar su nivel de líquido y rellenar con agua destilada de vez en cuando. En cualquier caso, su duración media ronda los cinco años, pero puede variar mucho según cómo sean los ciclos de carga y descarga. De todas formas, para que dure más, no dejes nunca que se descargue totalmente. Puede dañarse y no volver a recuperar la fuerza habitual. Mantén los bornes de la batería limpios y bien apretados y si no vas a usar el coche durante más de un mes, desconéctalos.

Un elemento que hay que tener muy, pero que muy en cuenta es la correa de distribución. Si 'caduca' y se rompe puede producir una avería de gran envergadura que, incluso provoque la rotura del motor. Los periodos de sustitución varían mucho según el coche y el tipo de correa. Lo mejor es comprobarlo en el libro de mantenimiento, ya que oscilan entre los cinco años o los 60.000 kilómetros y los diez años y los 240.000 kilómetros.

El sistema de frenado también es una parte de nuestro coche que debemos cuidar. Cuenta con varios elementos que trabajan por rozamiento, por lo que su desgaste es continuo y hace necesario cambiarlos periódicamente. Revísalos si oyes chirridos al frenar. Esto significa que las pastillas están gastadas o frena poco (será porque las pastillas han perdido efectividad).

Los amortiguadores son elementos básicos para la seguridad del coche, porque su desgaste puede provocar un mal funcionamiento del ABS y pueden alargar las frenadas, además de empeorar el comportamiento en curvas. Su duración oscila entre los 60.000 y 80.000 kilómetros. Revísalos si observas mucho balanceo al frenar, los neumáticos se desgastan irregularmente o el coche 'rebota' varias veces al pasar por los baches.