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Suzuki EE.UU. se declara en quiebra

La distribuidora exclusiva de los vehículos de la marca japonesa Suzuki en Estados Unidos, American Suzuki Motor Corporation (ASMC), ha decidido declararse en suspensión de pagos, acogiéndose al capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, con el fin de llevar a cabo una reorganización de su negocio y una reestructuración de sus operaciones.
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Suzuki EE.UU. se declara en quiebra
Suzuki EE.UU. se declara en quiebra

Según informó la empresa en un comunicado, su intención es suprimir su actividad de ventas de automóviles nuevos en Estados Unidos para centrarse en el crecimiento a largo plazo, de la mano de las divisiones de motocicletas y productos marinos.

"La compañía ha determinado que el mejor camino para lograr esta realineación de una manera eficiente y ordenada es reestructurar sus operaciones bajo el Capítulo 11", añadió la empresa, al tiempo que señaló que la solicitud de suspensión de pagos se presentó en el Tribunal de Quiebras del Distrito de California.

La corporación señaló que a pesar de esta situación los propietarios de automóviles de Suzuki estarán protegidos, ya que todas las garantías se mantienen y el suministro de componentes y piezas continuará "sin interrupción" en la red de concesionarios de la firma.

Por otro lado, American Suzuki Motor Corporation explicó que mantiene un "firme compromiso" con los productos de Marina y Motocicletas, al tiempo que aseguró que esas divisiones están bien posicionadas en sus respectivos mercados.

"La realineación del negocio intenta mejorar la posición de American Suzuki Motor Corporation para el éxito a largo plazo y para su vuelta a las raíces de la compañía en el mercado estadounidense, en el que empezó con motocicletas y ha crecido para incluir ATV y productos marinos", añadió la corporación.

En este sentido, señaló que, tras evaluar su posición en el "altamente competitivo y regulado" mercado estadounidense, determinó que su división de Automoción estaba haciendo frente a "serios retos", entre los que se encontraban los bajos volúmenes de ventas, el limitado número de modelos de su gama, los tipos de cambio desfavorables o los altos costes.

La firma subrayó que la decisión de suprimir la actividad de ventas de automóviles en Estados Unidos "fue difícil de tomar", aunque destacó que dicha acción ha sido inevitable a raíz de las circunstancias actuales. Por otro lado, la empresa afirmó que tratará de trabajar con los concesionarios de su red comercial en Estados Unidos para ayudar a llevar a cabo una reestructuración "suave" de ventas de automóviles nuevos a las operaciones de servicio y de posventa.

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