Renault Grand Scénic

La reconocida habitabilidad del Scénic resulta más que suficiente para cuatro pasajeros, pero, ¿qué ocurre cuando la familia crece? Pues, sencillamente, que el monovolumen compacto de Renault se adapta. Así ha nacido el Grand Scénic, con siete asientos que pueden configurarse de casi cualquier forma.
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Renault Grand Scénic
Renault Grand Scénic

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

El Grand Scénic pertenece a la familia Mégane, una de las más extensas que existen en el mercado, ya que permite casi infinitas combinaciones entre seis carrocerías diferentes, tres niveles de equipamiento y cuatro acabados (motores aparte). La gama del monovolumen de siete plazas está formada por 22 posibles versiones, que se ampliarán cuando llegue el propulsor más potente. Encontrarás las más representativas en la Ficha Técnica.

Aunque la oferta de motores para el Grand Scénic es más variada en el apartado de los propulsores de gasolina, la marca del rombo es consciente de que las mecánicas Diesel acapararán el 85 por ciento de las ventas del modelo. Así, pone a disposición de los potenciales compradores un motor 1.5 dCi de 100 CV (fabricado en Valladolid en exclusiva para la alianza Renault-Nissan) y otro, también de gasóleo, de 1,9 litros y 120 CV.

Éste mueve con soltura los 1.530 kilos del vehículo (190 más que el Scénic) y hace posible alcanzar altas velocidades de crucero en autopistas. La caja de cambios de seis marchas a la que está asociado permite un consumo medio que, según los datos oficiales, es de 6 litros cada 100 kilómetros.

Resulta algo más torpe, lógicamente, en carreteras de montaña, aunque hay que tener en cuenta que no es éste su terreno natural. El aumento de peso respecto al Scénic ha obligado a revisar la suspensión del modelo, pero su firmeza no resulta suficiente para contener los balanceos de la carrocería en los virajes. La comodidad de los pasajeros está asegurada, si bien sería deseable una sujeción mayor, con el fin de afrontar las curvas con más aplomo.

El primer escalón de los motores de gasolina está formado por el 1.6 de 16 válvulas, que proporciona 115 CV. Un propulsor 2.0 16v con 136 CV es, de momento, la mecánica más potente de la gama, aunque en breve llegará un motor de dos litros con turbo de doble entrada ya presente en otros modelos de Renault (Laguna, Espace o Vel Satis), con 165 CV.

Las mecánicas, según su potencia, están asociadas a cajas de cambios manuales de 5 ó 6 marchas. La transmisión automática secuencial Proactiva sólo estará disponible, de momento, para los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina, aunque en un futuro podrá solicitarse junto al motor 1.5 dCi.

El Grand Scénic, que se fabrica en la localidad francesa de Douai (en el departamento de Nord, cerca de la frontera con Bélgica), ya ha iniciado su comercialización en nuestro país. Renault estima que se matricularán 5.000 unidades cada año, es decir, el 10 por ciento del total de Scénic que se venderán en España, según las previsiones de la firma. Son augurios muy optimistas: la marca gala estima que nuestro mercado crecerá entre un 2 y un 3 por ciento durante este ejercicio.

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