Renault Fluence Z.E.

Confirmado: un vehículo eléctrico no tiene por qué ser obligatoriamente un pequeño automóvil urbano, estrecho, poco confortable y con limitada capacidad para circular en carretera. Renault Fluence Z.E., la primera berlina eléctrica que se comercializa en serie, ofrece una lección de espacio y buena respuesta familiar con cero emisiones contaminantes.
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Renault Fluence Z.E.
Renault Fluence Z.E.

Pensado originariamente para clientes particulares, en especial para familias activas, o para flotas en busca de un coche espacioso con estatus propio, económico y, sobre todo, muy ecológico, Renault Fluence Z.E. es ya, en 2011, una realidad. Ya admite pedidos, convirtiéndose en el primer sedán tricuerpo eléctrico del segmento C del mundo que se produce en serie.

Hoy no hay duda ya de que el vehículo eléctrico es la solución de ruptura que permite ofrecer una movilidad, también para la familia, con cero emisiones de CO2 durante su utilización, fuera de las piezas de desgaste. Según las últimas estimaciones, en el año 2020 los automóviles eléctricos representarán más del 10 por ciento del mercado global. Renault, por tanto, se adelanta con un compromiso sin precedentes en los vehículos 100% eléctricos.

Identidad propia
Enmarcado así hoy dentro de una ambiciosa estrategia en Renault para contar, ya a partir de 2011, con una gama completa de vehículos totalmente eléctricos para cada tipo de cliente, Fluence Z.E. inicia su comercialización para satisfacer a las familias más exigentes. Y nace combinando los códigos de pasión por el automóvil con el toque identificativo asociado a los modelos eléctricos de Renault.

Con una gran longitud de 4,75 metros, la versión eléctrica del Renault Fluence es 13 centímetros más larga que su homólogo de motor térmico para permitir la buena integración de las baterías por detrás de los asientos traseros.

Fabricado en la misma línea de producción que sus variantes térmicas, en Bursa (Turquía), Renault Fluence Z.E. se ha rediseñado para conservar el equilibrio general de la versión original y adoptar elementos característicos de la nueva gama eléctrica. Ahora, por ejemplo, por todo el frontal, por el logotipo y la trasera predominan nuevos grafismos en tono azulado común a todas las variantes Z.E. Además, en la nueva berlina se pueden distinguir ya sus dos tapas para la recarga (situadas en las aletas delanteras), así como un nuevo difusor bajo el paragolpes trasero y un diseño específico de llantas para mejorar el rendimiento aerodinámico y reducir las turbulencias.

Espacioso y estatutario
¿Es condición indispensable ser joven, rico, soltero o urbanita para circular en un coche eléctrico? Desde luego, no. Renault demuestra lo contrario accediendo al interior de su Fluence Z.E., una amplio y óptimo familiar para quien busque espacio, confort y ecología. Con una habitabilidad a la altura del segmento superior, no sólo en espacio para piernas sino también por la mejor anchura interior de la categoría, el habitáculo de Renault Fluence Z.E. recurre al mismo conjunto de elementos presentes en la versión térmica.

En el nuevo Renault Fluence Z.E. sólo el cuentarrevoluciones se sustituye por un indicador que da toda la información referente a la autonomía y a la recarga, mientras que en la consola central unos esquemas reproducen las distintas posiciones posibles de la palanca de mando (avanzar, retroceder, punto muerto y párking). Dirigido también a familias con necesidades funcionales, el volumen de maletero es de 300 dm3, disponiendo la berlina al mismo tiempo de un importante abanico de tecnologías útiles, como la navegación integrada Carminat TomTom, la telefonía Bluetooth, la climatización automática bi-zona, o los sensores de luz y lluvia.

100% eléctrico
Para Renault, el objetivo a corto plazo no es sólo reducir las emisiones contaminantes en el automóvil: es, directamente, eliminarlas. Por eso, al popularizar la tecnología eléctrica, sus modelos no generarán CO2, ni tampoco contaminación acústica. Renault Fluence Z.E. inicia su andadura comercial integrando un motor eléctrico de tipo síncrono con rotor bobinado. Su potencia máxima es de 70 kW (equivalente a 95 CV), obtenida al régimen de 11.000 rpm, con un instantáneo par máximo de 23,1 mkg de fuerza. El peso del propulsor es de 160 kg.

Con una aceleración franca y muy lineal, y un par motor instantáneo, Renault Fluence Z.E. garantizará más que suficientes prestaciones para una buena autonomía de 160 km con cero emisiones contaminantes. Su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 135 km/h.

Para alimentar a este motor eléctrico, el Renault Fluence Z.E. cuenta con una sofisticada batería de Ión-Litio con capacidad energética de 22 kW/h. Ubicada por detrás del respaldo de los asientos traseros con el fin de garantizar un gran volumen de maletero, pesa en total 250 kg. En marcha, un sistema de recuperación de energía en fases de desaceleración permite recargar las baterías.

Las baterías de Ión-Litio del nuevo Renault Fluence Z.E. se pueden recargar por completo para su uso de tres modos diferentes:
- En una toma de corriente doméstica de 220V 10A ó 16A, durante un tiempo de entre 6 y 8 horas. Este modo es el más adecuado para ponerlo en práctica por la noche o a lo largo de una jornada de trabajo, ya que permite beneficiarse de tarifas reducidas durante horas de menor consumo.
- En puntos de recarga rápida de 400V 32A, durante 30 minutos aproximadamente (disponible a partir de 2012).
- Con el sistema Quickdrop de cambio de batería, que permitirá sustituirla en unos 3 minutos en estaciones de servicio preparadas.

Adaptación eléctrica
Además del paquete de baterías y del motor eléctrico, el Renault Fluence Z.E. ha modificado también su base rodante respecto al Fluence térmico para adaptarse a sus especificaciones técnicas relacionadas con las distintas dimensiones y reparto de pesos. El tren delantero, por ejemplo, llega ahora equipado con suspensiones de menor rigidez, ya que el motor eléctrico es más ligero que los térmicos, mientras que en la trasera también el tren ha sido redimensionado debido al aumento de peso que proporcionan las baterías.

Desarrollados por GoodYear, el Renault Fluence Z.E. monta también neumáticos de baja resistencia a la rodadura específicos en medida 205/55 R16. Denominados EfficientGrip, permiten mejorar la autonomía gracias a trabajos en la carcasa y en los flancos. Eso sí, la banda de rodadura, idéntica a la de un neumático clásico, permite conservar las prestaciones de estabilidad y frenada. También las ayudas electrónicas a la conducción, como los sistemas ABS y de control de estabilidad, han sido objeto de reprogramación.

Ya admite pedidos, y a mediados de 2011 comenzarán a entregarse las primeras unidades de la primera berlina eléctrica producida en serie: el Renault Fluence Z.E. Además, lo hace a un precio verdaderamente asequible. A partir de 22.000 euros, sin impuestos y sin ayudas del Gobierno, podrá solicitarse en dos niveles de equipamiento. Los clientes, además, contarán con una suscripción mensual para la batería desde 67 euros sin impuestos. El coste de uso, que incluye el alquiler de la batería, la recarga y el mantenimiento, será comparable al de un vehículo térmico. Y, utilizándolo más de 15.000 km al año, Renault estima que será incluso más competitivo.

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