¿Más protección para comprar coche?

La nueva Ley de Garantías da, en teoría, mayor protección al cliente. Esto, analizando la norma y como denuncian varias organizaciones de consumidores, realmente no es así. La culpa la tiene un texto farragoso que obliga al ciudadano a demostrar que él no es el responsable de posibles defectos del bien adquirido, y que da mayor credibilidad al vendedor.
-
¿Más protección para comprar coche?
¿Más protección para comprar coche?

Según la FACUA, "sólo en 2001, más de cien modelos de vehículos fueron llamados a revisión por los principales fabricantes a nivel mundial". Por eso, se preguntan: "¿Pasan suficientes controles de seguridad los automóviles antes de llegar al mercado? Y lo más preocupante: ¿se hacen siempre públicos los defectos detectados por las compañías?".

Antes de poner un vehículo a la venta, el fabricante construye varios prototipos que deben superar unas pruebas de homologación con validez en todo el territorio comunitario.

En nuestro país las realiza el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), que actualmente depende del Ministerio de Defensa. El proceso de homologación dura meses (aunque depende de la complejidad del modelo) y se realizan más de 80 tests diferentes: se analizan sus componentes, se realizan pruebas de choque, se comprueban el nivel de emisiones del motor…

Se homologan tipos determinados, que sirven para diversas variantes: con distintas ruedas, con diversos acabados... Las diferentes piezas que integran un coche han tenido que pasar a su vez sus respectivas homologaciones. Si el fabricante modifica los elementos que se han incluido en dicho examen (añade una nueva carrocería, varía la distancia entre ejes, hace retoques en la suspensión...), tiene que solicitar la extensión de la homologación correspondiente. Hecho esto, es el momento de que las cadenas de montaje se pongan a trabajar.

Las marcas, por su parte, realizan un examen aleatorio para comprobar cómo son sus procesos de producción. Este análisis es voluntario y varía considerablemente según la firma: Bentley, por ejemplo, muestrea el cien por cien de sus vehículos, mientras que otras automovilísticas sólo examinan el 2 por ciento de las unidades que producen. FACUA sostiene, por tanto, que en este proceso se pueden escapar muchos modelos con defectos.

Hemos pedido consejo a FACUA sobre qué hacer si tenemos problemas con nuestro coche nuevo. Ellos recomiendan que nos dirijamos a una asociación de consumidores.

<

p> Todas los fabricantes –sea cual sea el producto- tienen fallos. Si tú eres uno de los que se ha llevado el “garbanzo negro”, no te pierdas los siguientes consejos.

<

p> En primer lugar, según Facua, “no hay que aguantarse”. Desde que se compra un producto, si lo reparan y no queda bien, se tiene derecho a que te devuelvan el dinero. No tienen por qué obligarnos a hacer un vía crucis eterno entre diferentes talleres.

<

p> Si nos niegan la devolución del dinero, Facua recomienda actuar ordenadamente.

<

p> 1.- Siempre que nos hagan una reparación en el concesionario dentro del período de garantía tenemos que pedir copia del parte de reparaciones, donde se especifica qué se le ha hecho y qué le ocurría a nuestro vehículo. Este justificante es obligatorio y muy útil, ya que nos servirá de prueba para posteriores reclamaciones.

<

p> 2.- Cuando emprendamos nuestras primeras acciones y reclamemos la devolución del dinero o el cambio del vehículo a nuestro concesionario, lo deberemos hacer por escrito. Lo mejor es pedir la hoja de reclamaciones del centro. En este punto, FACUA recomienda que no actuemos solos y que nos pongamos en contacto con alguna asociación de consumidores.

<

p> 3.- Se establecerá un acto de mediación entre ambas partes. En él, se analiza qué ha ocurrido con el vehículo y, en caso necesario, se ponen directamente en contacto con la marca para solicitar la reparación definitiva del vehículo (un acto que se controla con un peritaje independiente). Para este paso hay que acudir a un sistema arbitral de Consumo.

<

p> 4.- Si la mediación de Consumo fracasa, es el momento de probar con la vía administrativa. Para ello, necesitamos un peritaje independiente que nos certifique qué le ocurre al vehículo (este paso se puede obviar si se han guardado todos los partes del taller). Llega el momento de poner una reclamación ante la administración de Consumo de nuestra comunidad autónoma.

<

p> 5.- Después de esto, si el resultado no es el esperado, el consumidor puede acudir a la vía judicial. Hasta ahora, la mayoría de los casos más difíciles acaban en los juzgados.

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...