Opel Corsa 2007

Opel pone a la venta en octubre la cuarta generación del Corsa, su utilitario más popular y más vendido. Para esta nueva época, el Corsa ha crecido en tamaño, pero, sobre todo, en calidad. Mejor comportamiento, mucho más equipamiento disponible y una mayor carga tecnológica componen los pilares principales de este nuevo Corsa.
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Opel Corsa 2007
Opel Corsa 2007

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

<

p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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En la vertiente gasolina, hay otros tres motores, todos con tecnología Twinport. Empiezan por el pequeño 1.0 de 60 CV. Básico, pero eficaz, este motor permite alcanzar los 150 km/h y hacer el 0-100 km/h en 18,2 segundos. Ciertamente es un motor limitado, pero, pensando en un coche de carácter urbano, es bastante.

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p> Quien necesite más brío puede recurrir al 1.2 de 80 CV, un motor que ya llega a los 168 km/h y que hace el 0-100 en 13,9 segundos. Con un consumo de 5,8 litros, es un motor bastante atractivo, con interesantes bajos y mucha elasticidad. Para esta mecánica se ofrece también un cambio automático, el único de toda la gama.
Si se quiere todavía más, está disponible el 1.4 de 90 CV, que alcanza los 173 km/h, hace un 0-100 km/h de 12,4 segundos y consume 6,2 litros de media cada 100 km. Al volante, este motor nos ha parecido algo desprovisto de bajos. Obliga a llevarlo bastante alto de vueltas para exprimir bien sus posibilidades.

Con todo, Opel configura una gama bastante atractiva. Las diferentes combinaciones de carrocerías, acabados y motores permiten encontrar siempre una opción que se ajuste a lo que necesitamos. Ahora queda por ver cómo responde el coche cuando el público emita su veredicto.

Ya hemos comentado que el Corsa ha crecido. De hecho, ahora es 15 cm más largo (3,99 metros). Además, mide 1,48 metros de alto y 1,37 metros de ancho (sólo 1,13 metros en la carrocería de tres puertas). Este estirón deja la batalla en 2,51 metros, con lo que ya estamos hablando de una plataforma de dimensiones considerables.

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p> En este punto es obligatorio recordar que se trata de la misma base que utiliza Fiat para su GrandePunto. Las alianzas industriales de General Motors han hecho que este bastidor acabe en las entrañas del Opel Corsa (por cierto, igual que el motor 1.3 CDTI, también de Fiat).

Así, recordando lo bien que va el GrandePunto, no es de extrañar el buen comportamiento del Corsa, al que, además, le han colocado un nuevo esquema de suspensión derivado del que utiliza el Astra, con columnas McPherson en el eje delantero y un sólido sistema de barra de torsión en el trasero.
Aseguran los ingenieros de Opel que este esquema de barra de torsión ha sido muy elaborado y, de hecho, modificando los perfiles de torsión que relacionan la barra de torsión con los brazos de la suspensión, se pueden obtener tres tarados diferentes para el chasis. Así, los motores más básicos cuentan con el tarado estándar, mientras que hay uno intermedio para los motores medios, y el denominado Sport, que se asocia con el 1.4 de gasolina y con los dos Diesel más potentes.

Quienes opten por el acabado Sport disfrutarán del chasis deportivo. Este concepto es una combinación de muelles y amortiguadores más firmes, carrocería rebajada (18 mm en la parte delantera y 15 mm en la trasera) y la nueva dirección asistida variable progresiva (con el chasis convencional se monta una dirección de asistencia variable en función de la velocidad).
Esa dirección sigue una lógica en función de la cual aumenta su respuesta a medida que se gira el volante. Así, cuanto más crezca el ángulo de giro, más rápido se moverán las ruedas. Según los datos ofrecidos por Opel, en línea recta la respuesta sigue un ratio 13:1, mientras que con el volante girado 90º ya alcanza el 12:1.

Circulando, este tipo de asistencia variable progresiva se deja notar, sobre todo, en zonas complicadas. La respuesta es realmente rápida y el coche gana en agilidad. En las maniobras urbanas también es un buen aliado.
Además, el chasis Sport hace honor a su nombre en esos trazados complicados: más firme, el Corsa se mueve con mayor soltura. Eso sí: también se hace notablemente más seco y, por tanto, menos confortable.

Con las variantes de chasis convencional, sin los aditamentos del Sport, el Corsa se muestra como un coche muy correcto en todos los terrenos. Muestra gran estabilidad en la línea recta, en lo que colabora el ESP, que recibe nuevas funciones para mejorar la frenada en curva y la citada estabilidad en recta.

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p> Después, en las curvas, se comporta con bastante aplomo, obedeciendo a la dirección. Sólo un cierto balanceo de la carrocería desentona en el conjunto del comportamiento. Ese balanceo, por cierto, es casi nulo con el chasis Sport.

Durante la toma de contacto pudimos comprobar que es un coche apto para los viajes largos, pues, en la configuración normal, resulta confortable y sereno. Además, los que gusten de la conducción más viva disfrutarán con él, pues se mueve con solvencia en las curvas, es ágil, no se muestra pesado y, además, frena muy bien, especialmente en el caso de los acabados Sport, que, con discos delante y detrás, exhibe una gran fortaleza en las frenadas.

Para mover el Corsa, Opel ha dispuesto una amplia gama de motores que, de entrada, incluirá cinco mecánicas. Serán los gasolinas 1.0 de 60 CV, 1.2 de 80 CV y 1.4 de 90 CV, y los Diesel CDTI 1.3 de 75 y 90 CV. En febrero, además, se introducirá el nuevo 1.7 CDTI de 125 CV.

Esta mecánica 1.7 ya estaba disponible en la toma de contacto en Alemania. Es un motor de origen Isuzu que ya utilizaba Opel, pero que, ahora, pasa de 100 a 125 CV. Estructuralmente, se trata de un propulsor de cuatro cilindros con turboalimentación e inyección directa por conducto común. Este common rail es capaz de inyectar el combustible a una presión máxima de 1.600 bares, con lo que se ahorra combustible y se suaviza el carácter del motor, haciéndolo más suave y agradable.

Según las cifras oficiales, entrega 125 CV y 28 mkg de par máximo a 2.300 vueltas, lo que permite que el Corsa firme un 0-100 km/h de 10,1 segundos y alcance los 190 km/h.

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p> Hemos tenido la posibilidad de conducir este coche con la caja de cambios de seis relaciones, la única que se le puede asociar. Nos ha parecido un motor muy interesante, sobre todo por su frugalidad (4,8 litros de consumo medio homologado a los 100 km), pero también por su buen rendimiento. No es muy contundente en el primer tramo del cuentavueltas, pero a partir de las 2.000 rpm empieza a empujar con mucha entrega y a 2.300 giros ya alcanza el par máximo. Por encima también hay bastante que exprimir, pues resulta elástico y ágil. Conduciendo se muestra noble y progresivo, si bien nos ha parecido demasiado ruidoso.

El ruido también estaba muy presente en el 1.3 CDTI de 90 CV, un motor que, fabricado por Fiat, ya se montaba en la generación actual del Corsa. Con este corazón, nuestro protagonista firma un consumo de 4,6 litros a los 100 km, alcanza los 172 km/h y realiza el 0-100 en 12,7 segundos.
Menos enérgico que el 1.7, pero igual –o más- de progresivo, es un motor voluntarioso y agradable de conducir, suficiente para mover con soltura al Corsa. Utiliza también el cambio de seis relaciones.

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p> Por debajo se sitúa otra variante del 1.3 CDTI, en este caso, de 75 CV. Con este motor, el Corsa alcanza los 163 km/h y cubre el 0-100 km en 14,5 segundos. Son datos modestos, pero suficientes para un acceso a la gama Diesel.

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