Nissan Note

Acaba de llegar al mercado y ya lo vemos en la tele rodeado de padres y de hijos. El Note es la apuesta de Nissan para familias con niños, cuya mayor necesidad es el espacio -¡versátil!- pero que no quieren renunciar a un coche atractivo, con un motor agradable y a buen precio: la versión más básica cuesta 13.200 euros.
-
Nissan Note
Nissan Note
Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=48648&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Nissan Note en movimiento

Ofrecer el máximo espacio interior es un objetivo de la mayor parte de los fabricantes de coches. Ya que pasamos un gran número de horas en nuestro vehículo – a veces por placer, a veces por obligación-, mejor que éste nos ofrezca amplitud y comodidad, que tengamos un sitio donde poner el refresco, otro para guardar el libro de carreteras, huecos para dejar el móvil, las monedas… En el caso de los familiares y monovolúmenes, la necesidad de espacio es aún mayor y los clientes de ese tipo de vehículos ya cuentan con cajones, gavetas, bolsas, dobles guanteras y receptáculos varios diseminados por todo el habitáculo.

Para diferenciarse y ofrecer productos más competitivos en este terreno, el reto es ahora no sólo dotar al coche de todo ese espacio, sino hacer que sea modulable, transformable según las necesidades del usuario. El líder del segmento en el que se sitúa el Note, el Opel Meriva, fue uno de los primeros en encontrar ese filón y cualquier modelo que intente competir con él debe superarle en imaginación si quiere llevarse el gato al agua.

Conscientes de todo ello, los expertos de Nissan decidieron conocer de primera mano las demandas y exigencias de cada uno de los ocupantes de un coche; entrevistaron a niños, adolescentes y adultos y averiguaron qué echan de menos cuando viajan en un automóvil.

<

p>Pierre Loing, vicepresidente de Estrategia de Producto y Planificación de Producto de Nissan Europa lo cuenta así: “Las consultas con los clientes normalmente no son más que eso, reuniones con compradores de coches nuevos que ayudan a formar los coches del futuro. Pero para el Note, Nissan puso como objetivo a un grupo de clientes importantes que habitualmente son olvidados durante el periodo de desarrollo de un vehículo: los niños y adolescentes que ocupan los asientos traseros”.

La petición de los adolescentes fue sobre todo espacio para las piernas (confesaron pelearse con sus hermanos para no tener que ir detrás del puesto del conductor). Los más pequeños pidieron DVDs y todos querían luces de lectura individuales, además de que los reposacabezas se convirtieran en almohadas para los viajes largos.

<

p>En sesiones “sorpresa” en las que los expertos de Nissan accedían a los coches de sus “cobayas” y veían qué objetos llevaban y dónde los ponían, se dieron cuenta de que no había una buena solución para llevar mapas, que los coches familiares llevan siempre por el suelo juguetes y cuentos y que los revestimientos pueden ser muy bonitos y modernos, pero que en la vida real no suelen ser muy prácticos. Con toda esa información en su cabeza, discurrieron soluciones –teniendo en cuenta costes- y el resultado es prometedor.

El Note ofrece soluciones muy interesantes y multiformes. Comenzando por el salpicadero, éste cuenta con una guantera –de la que hemos visto sacar doce botes de refresco y un biberón- que en la parte exterior permite alojar el libro de carreteras; otro pequeño espacio con tapa, en el que caben tres CDs, además de los huecos habituales al pie de la columna central para dejar el móvil y vaciar los bolsillos.

<

p>La cara interior de las cuatro puertas dispone también de alojamiento para pequeños objetos y entre los dos asientos delanteros se encuentran igualmente huecos para botellas y alguna otra cosa más grande. La sorpresa en la parte de delante la da el asiento del copiloto, que esconde un hueco bastante grande donde cabe, por ejemplo, un bolso.

En la parte de atrás, los asientos se deslizan hacia delante y hacia atrás para repartir espacio entre habitáculo y maletero según sean las circunstancias. Esta operación se realiza tanto desde el interior como desde el maletero y con una sola mano. La espalda de los asientos delanteros lleva doble bolsa, una de rejilla, para libros y revistas, y otra de tipo fuelle regulable con cremallera para objetos más grandes. También cuentan con mesas plegables con hueco para vasos.

El hueco del maletero se organiza mediante bandejas flexibles y reversibles (una cara lleva moqueta y otra plástico, por si hay que transportar objetos mojados o llenos de barro). Pero, si necesitamos que el maletero tenga dos “pisos”, podemos levantar esas bandejas de manera que formen una superficie de carga plana sobre un espacio de almacenamiento que queda oculto a la vista y permite guardar objetos que por su valor deben permanecer fuera de la vista.

El plegado de asientos y/o respaldos, por último, permite varias configuraciones de transporte, la máxima de las cuales sería con un único ocupante –el conductor- y todo el resto destinado a espacio de carga. Así configurado, el volumen alcanza los 1.332 litros y la longitud máxima de los objetos transportados es de 2,4 metros.

Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=48648&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Nissan Note en movimiento

Ofrecer el máximo espacio interior es un objetivo de la mayor parte de los fabricantes de coches. Ya que pasamos un gran número de horas en nuestro vehículo – a veces por placer, a veces por obligación-, mejor que éste nos ofrezca amplitud y comodidad, que tengamos un sitio donde poner el refresco, otro para guardar el libro de carreteras, huecos para dejar el móvil, las monedas… En el caso de los familiares y monovolúmenes, la necesidad de espacio es aún mayor y los clientes de ese tipo de vehículos ya cuentan con cajones, gavetas, bolsas, dobles guanteras y receptáculos varios diseminados por todo el habitáculo.

Para diferenciarse y ofrecer productos más competitivos en este terreno, el reto es ahora no sólo dotar al coche de todo ese espacio, sino hacer que sea modulable, transformable según las necesidades del usuario. El líder del segmento en el que se sitúa el Note, el Opel Meriva, fue uno de los primeros en encontrar ese filón y cualquier modelo que intente competir con él debe superarle en imaginación si quiere llevarse el gato al agua.

Conscientes de todo ello, los expertos de Nissan decidieron conocer de primera mano las demandas y exigencias de cada uno de los ocupantes de un coche; entrevistaron a niños, adolescentes y adultos y averiguaron qué echan de menos cuando viajan en un automóvil.

<

p>Pierre Loing, vicepresidente de Estrategia de Producto y Planificación de Producto de Nissan Europa lo cuenta así: “Las consultas con los clientes normalmente no son más que eso, reuniones con compradores de coches nuevos que ayudan a formar los coches del futuro. Pero para el Note, Nissan puso como objetivo a un grupo de clientes importantes que habitualmente son olvidados durante el periodo de desarrollo de un vehículo: los niños y adolescentes que ocupan los asientos traseros”.

La petición de los adolescentes fue sobre todo espacio para las piernas (confesaron pelearse con sus hermanos para no tener que ir detrás del puesto del conductor). Los más pequeños pidieron DVDs y todos querían luces de lectura individuales, además de que los reposacabezas se convirtieran en almohadas para los viajes largos.

<

p>En sesiones “sorpresa” en las que los expertos de Nissan accedían a los coches de sus “cobayas” y veían qué objetos llevaban y dónde los ponían, se dieron cuenta de que no había una buena solución para llevar mapas, que los coches familiares llevan siempre por el suelo juguetes y cuentos y que los revestimientos pueden ser muy bonitos y modernos, pero que en la vida real no suelen ser muy prácticos. Con toda esa información en su cabeza, discurrieron soluciones –teniendo en cuenta costes- y el resultado es prometedor.

El Note ofrece soluciones muy interesantes y multiformes. Comenzando por el salpicadero, éste cuenta con una guantera –de la que hemos visto sacar doce botes de refresco y un biberón- que en la parte exterior permite alojar el libro de carreteras; otro pequeño espacio con tapa, en el que caben tres CDs, además de los huecos habituales al pie de la columna central para dejar el móvil y vaciar los bolsillos.

<

p>La cara interior de las cuatro puertas dispone también de alojamiento para pequeños objetos y entre los dos asientos delanteros se encuentran igualmente huecos para botellas y alguna otra cosa más grande. La sorpresa en la parte de delante la da el asiento del copiloto, que esconde un hueco bastante grande donde cabe, por ejemplo, un bolso.

En la parte de atrás, los asientos se deslizan hacia delante y hacia atrás para repartir espacio entre habitáculo y maletero según sean las circunstancias. Esta operación se realiza tanto desde el interior como desde el maletero y con una sola mano. La espalda de los asientos delanteros lleva doble bolsa, una de rejilla, para libros y revistas, y otra de tipo fuelle regulable con cremallera para objetos más grandes. También cuentan con mesas plegables con hueco para vasos.

El hueco del maletero se organiza mediante bandejas flexibles y reversibles (una cara lleva moqueta y otra plástico, por si hay que transportar objetos mojados o llenos de barro). Pero, si necesitamos que el maletero tenga dos “pisos”, podemos levantar esas bandejas de manera que formen una superficie de carga plana sobre un espacio de almacenamiento que queda oculto a la vista y permite guardar objetos que por su valor deben permanecer fuera de la vista.

El plegado de asientos y/o respaldos, por último, permite varias configuraciones de transporte, la máxima de las cuales sería con un único ocupante –el conductor- y todo el resto destinado a espacio de carga. Así configurado, el volumen alcanza los 1.332 litros y la longitud máxima de los objetos transportados es de 2,4 metros.

Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=48648&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Nissan Note en movimiento

Ofrecer el máximo espacio interior es un objetivo de la mayor parte de los fabricantes de coches. Ya que pasamos un gran número de horas en nuestro vehículo – a veces por placer, a veces por obligación-, mejor que éste nos ofrezca amplitud y comodidad, que tengamos un sitio donde poner el refresco, otro para guardar el libro de carreteras, huecos para dejar el móvil, las monedas… En el caso de los familiares y monovolúmenes, la necesidad de espacio es aún mayor y los clientes de ese tipo de vehículos ya cuentan con cajones, gavetas, bolsas, dobles guanteras y receptáculos varios diseminados por todo el habitáculo.

Para diferenciarse y ofrecer productos más competitivos en este terreno, el reto es ahora no sólo dotar al coche de todo ese espacio, sino hacer que sea modulable, transformable según las necesidades del usuario. El líder del segmento en el que se sitúa el Note, el Opel Meriva, fue uno de los primeros en encontrar ese filón y cualquier modelo que intente competir con él debe superarle en imaginación si quiere llevarse el gato al agua.

Conscientes de todo ello, los expertos de Nissan decidieron conocer de primera mano las demandas y exigencias de cada uno de los ocupantes de un coche; entrevistaron a niños, adolescentes y adultos y averiguaron qué echan de menos cuando viajan en un automóvil.

<

p>Pierre Loing, vicepresidente de Estrategia de Producto y Planificación de Producto de Nissan Europa lo cuenta así: “Las consultas con los clientes normalmente no son más que eso, reuniones con compradores de coches nuevos que ayudan a formar los coches del futuro. Pero para el Note, Nissan puso como objetivo a un grupo de clientes importantes que habitualmente son olvidados durante el periodo de desarrollo de un vehículo: los niños y adolescentes que ocupan los asientos traseros”.

La petición de los adolescentes fue sobre todo espacio para las piernas (confesaron pelearse con sus hermanos para no tener que ir detrás del puesto del conductor). Los más pequeños pidieron DVDs y todos querían luces de lectura individuales, además de que los reposacabezas se convirtieran en almohadas para los viajes largos.

<

p>En sesiones “sorpresa” en las que los expertos de Nissan accedían a los coches de sus “cobayas” y veían qué objetos llevaban y dónde los ponían, se dieron cuenta de que no había una buena solución para llevar mapas, que los coches familiares llevan siempre por el suelo juguetes y cuentos y que los revestimientos pueden ser muy bonitos y modernos, pero que en la vida real no suelen ser muy prácticos. Con toda esa información en su cabeza, discurrieron soluciones –teniendo en cuenta costes- y el resultado es prometedor.

El Note ofrece soluciones muy interesantes y multiformes. Comenzando por el salpicadero, éste cuenta con una guantera –de la que hemos visto sacar doce botes de refresco y un biberón- que en la parte exterior permite alojar el libro de carreteras; otro pequeño espacio con tapa, en el que caben tres CDs, además de los huecos habituales al pie de la columna central para dejar el móvil y vaciar los bolsillos.

<

p>La cara interior de las cuatro puertas dispone también de alojamiento para pequeños objetos y entre los dos asientos delanteros se encuentran igualmente huecos para botellas y alguna otra cosa más grande. La sorpresa en la parte de delante la da el asiento del copiloto, que esconde un hueco bastante grande donde cabe, por ejemplo, un bolso.

En la parte de atrás, los asientos se deslizan hacia delante y hacia atrás para repartir espacio entre habitáculo y maletero según sean las circunstancias. Esta operación se realiza tanto desde el interior como desde el maletero y con una sola mano. La espalda de los asientos delanteros lleva doble bolsa, una de rejilla, para libros y revistas, y otra de tipo fuelle regulable con cremallera para objetos más grandes. También cuentan con mesas plegables con hueco para vasos.

El hueco del maletero se organiza mediante bandejas flexibles y reversibles (una cara lleva moqueta y otra plástico, por si hay que transportar objetos mojados o llenos de barro). Pero, si necesitamos que el maletero tenga dos “pisos”, podemos levantar esas bandejas de manera que formen una superficie de carga plana sobre un espacio de almacenamiento que queda oculto a la vista y permite guardar objetos que por su valor deben permanecer fuera de la vista.

El plegado de asientos y/o respaldos, por último, permite varias configuraciones de transporte, la máxima de las cuales sería con un único ocupante –el conductor- y todo el resto destinado a espacio de carga. Así configurado, el volumen alcanza los 1.332 litros y la longitud máxima de los objetos transportados es de 2,4 metros.

Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=48648&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Nissan Note en movimiento

Ofrecer el máximo espacio interior es un objetivo de la mayor parte de los fabricantes de coches. Ya que pasamos un gran número de horas en nuestro vehículo – a veces por placer, a veces por obligación-, mejor que éste nos ofrezca amplitud y comodidad, que tengamos un sitio donde poner el refresco, otro para guardar el libro de carreteras, huecos para dejar el móvil, las monedas… En el caso de los familiares y monovolúmenes, la necesidad de espacio es aún mayor y los clientes de ese tipo de vehículos ya cuentan con cajones, gavetas, bolsas, dobles guanteras y receptáculos varios diseminados por todo el habitáculo.

Para diferenciarse y ofrecer productos más competitivos en este terreno, el reto es ahora no sólo dotar al coche de todo ese espacio, sino hacer que sea modulable, transformable según las necesidades del usuario. El líder del segmento en el que se sitúa el Note, el Opel Meriva, fue uno de los primeros en encontrar ese filón y cualquier modelo que intente competir con él debe superarle en imaginación si quiere llevarse el gato al agua.

Conscientes de todo ello, los expertos de Nissan decidieron conocer de primera mano las demandas y exigencias de cada uno de los ocupantes de un coche; entrevistaron a niños, adolescentes y adultos y averiguaron qué echan de menos cuando viajan en un automóvil.

<

p>Pierre Loing, vicepresidente de Estrategia de Producto y Planificación de Producto de Nissan Europa lo cuenta así: “Las consultas con los clientes normalmente no son más que eso, reuniones con compradores de coches nuevos que ayudan a formar los coches del futuro. Pero para el Note, Nissan puso como objetivo a un grupo de clientes importantes que habitualmente son olvidados durante el periodo de desarrollo de un vehículo: los niños y adolescentes que ocupan los asientos traseros”.

La petición de los adolescentes fue sobre todo espacio para las piernas (confesaron pelearse con sus hermanos para no tener que ir detrás del puesto del conductor). Los más pequeños pidieron DVDs y todos querían luces de lectura individuales, además de que los reposacabezas se convirtieran en almohadas para los viajes largos.

<

p>En sesiones “sorpresa” en las que los expertos de Nissan accedían a los coches de sus “cobayas” y veían qué objetos llevaban y dónde los ponían, se dieron cuenta de que no había una buena solución para llevar mapas, que los coches familiares llevan siempre por el suelo juguetes y cuentos y que los revestimientos pueden ser muy bonitos y modernos, pero que en la vida real no suelen ser muy prácticos. Con toda esa información en su cabeza, discurrieron soluciones –teniendo en cuenta costes- y el resultado es prometedor.

El Note ofrece soluciones muy interesantes y multiformes. Comenzando por el salpicadero, éste cuenta con una guantera –de la que hemos visto sacar doce botes de refresco y un biberón- que en la parte exterior permite alojar el libro de carreteras; otro pequeño espacio con tapa, en el que caben tres CDs, además de los huecos habituales al pie de la columna central para dejar el móvil y vaciar los bolsillos.

<

p>La cara interior de las cuatro puertas dispone también de alojamiento para pequeños objetos y entre los dos asientos delanteros se encuentran igualmente huecos para botellas y alguna otra cosa más grande. La sorpresa en la parte de delante la da el asiento del copiloto, que esconde un hueco bastante grande donde cabe, por ejemplo, un bolso.

En la parte de atrás, los asientos se deslizan hacia delante y hacia atrás para repartir espacio entre habitáculo y maletero según sean las circunstancias. Esta operación se realiza tanto desde el interior como desde el maletero y con una sola mano. La espalda de los asientos delanteros lleva doble bolsa, una de rejilla, para libros y revistas, y otra de tipo fuelle regulable con cremallera para objetos más grandes. También cuentan con mesas plegables con hueco para vasos.

El hueco del maletero se organiza mediante bandejas flexibles y reversibles (una cara lleva moqueta y otra plástico, por si hay que transportar objetos mojados o llenos de barro). Pero, si necesitamos que el maletero tenga dos “pisos”, podemos levantar esas bandejas de manera que formen una superficie de carga plana sobre un espacio de almacenamiento que queda oculto a la vista y permite guardar objetos que por su valor deben permanecer fuera de la vista.

El plegado de asientos y/o respaldos, por último, permite varias configuraciones de transporte, la máxima de las cuales sería con un único ocupante –el conductor- y todo el resto destinado a espacio de carga. Así configurado, el volumen alcanza los 1.332 litros y la longitud máxima de los objetos transportados es de 2,4 metros.

Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=48648&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Nissan Note en movimiento

Ofrecer el máximo espacio interior es un objetivo de la mayor parte de los fabricantes de coches. Ya que pasamos un gran número de horas en nuestro vehículo – a veces por placer, a veces por obligación-, mejor que éste nos ofrezca amplitud y comodidad, que tengamos un sitio donde poner el refresco, otro para guardar el libro de carreteras, huecos para dejar el móvil, las monedas… En el caso de los familiares y monovolúmenes, la necesidad de espacio es aún mayor y los clientes de ese tipo de vehículos ya cuentan con cajones, gavetas, bolsas, dobles guanteras y receptáculos varios diseminados por todo el habitáculo.

Para diferenciarse y ofrecer productos más competitivos en este terreno, el reto es ahora no sólo dotar al coche de todo ese espacio, sino hacer que sea modulable, transformable según las necesidades del usuario. El líder del segmento en el que se sitúa el Note, el Opel Meriva, fue uno de los primeros en encontrar ese filón y cualquier modelo que intente competir con él debe superarle en imaginación si quiere llevarse el gato al agua.

Conscientes de todo ello, los expertos de Nissan decidieron conocer de primera mano las demandas y exigencias de cada uno de los ocupantes de un coche; entrevistaron a niños, adolescentes y adultos y averiguaron qué echan de menos cuando viajan en un automóvil.

<

p>Pierre Loing, vicepresidente de Estrategia de Producto y Planificación de Producto de Nissan Europa lo cuenta así: “Las consultas con los clientes normalmente no son más que eso, reuniones con compradores de coches nuevos que ayudan a formar los coches del futuro. Pero para el Note, Nissan puso como objetivo a un grupo de clientes importantes que habitualmente son olvidados durante el periodo de desarrollo de un vehículo: los niños y adolescentes que ocupan los asientos traseros”.

La petición de los adolescentes fue sobre todo espacio para las piernas (confesaron pelearse con sus hermanos para no tener que ir detrás del puesto del conductor). Los más pequeños pidieron DVDs y todos querían luces de lectura individuales, además de que los reposacabezas se convirtieran en almohadas para los viajes largos.

<

p>En sesiones “sorpresa” en las que los expertos de Nissan accedían a los coches de sus “cobayas” y veían qué objetos llevaban y dónde los ponían, se dieron cuenta de que no había una buena solución para llevar mapas, que los coches familiares llevan siempre por el suelo juguetes y cuentos y que los revestimientos pueden ser muy bonitos y modernos, pero que en la vida real no suelen ser muy prácticos. Con toda esa información en su cabeza, discurrieron soluciones –teniendo en cuenta costes- y el resultado es prometedor.

El Note ofrece soluciones muy interesantes y multiformes. Comenzando por el salpicadero, éste cuenta con una guantera –de la que hemos visto sacar doce botes de refresco y un biberón- que en la parte exterior permite alojar el libro de carreteras; otro pequeño espacio con tapa, en el que caben tres CDs, además de los huecos habituales al pie de la columna central para dejar el móvil y vaciar los bolsillos.

<

p>La cara interior de las cuatro puertas dispone también de alojamiento para pequeños objetos y entre los dos asientos delanteros se encuentran igualmente huecos para botellas y alguna otra cosa más grande. La sorpresa en la parte de delante la da el asiento del copiloto, que esconde un hueco bastante grande donde cabe, por ejemplo, un bolso.

En la parte de atrás, los asientos se deslizan hacia delante y hacia atrás para repartir espacio entre habitáculo y maletero según sean las circunstancias. Esta operación se realiza tanto desde el interior como desde el maletero y con una sola mano. La espalda de los asientos delanteros lleva doble bolsa, una de rejilla, para libros y revistas, y otra de tipo fuelle regulable con cremallera para objetos más grandes. También cuentan con mesas plegables con hueco para vasos.

El hueco del maletero se organiza mediante bandejas flexibles y reversibles (una cara lleva moqueta y otra plástico, por si hay que transportar objetos mojados o llenos de barro). Pero, si necesitamos que el maletero tenga dos “pisos”, podemos levantar esas bandejas de manera que formen una superficie de carga plana sobre un espacio de almacenamiento que queda oculto a la vista y permite guardar objetos que por su valor deben permanecer fuera de la vista.

El plegado de asientos y/o respaldos, por último, permite varias configuraciones de transporte, la máxima de las cuales sería con un único ocupante –el conductor- y todo el resto destinado a espacio de carga. Así configurado, el volumen alcanza los 1.332 litros y la longitud máxima de los objetos transportados es de 2,4 metros.

Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=48648&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Nissan Note en movimiento

Ofrecer el máximo espacio interior es un objetivo de la mayor parte de los fabricantes de coches. Ya que pasamos un gran número de horas en nuestro vehículo – a veces por placer, a veces por obligación-, mejor que éste nos ofrezca amplitud y comodidad, que tengamos un sitio donde poner el refresco, otro para guardar el libro de carreteras, huecos para dejar el móvil, las monedas… En el caso de los familiares y monovolúmenes, la necesidad de espacio es aún mayor y los clientes de ese tipo de vehículos ya cuentan con cajones, gavetas, bolsas, dobles guanteras y receptáculos varios diseminados por todo el habitáculo.

Para diferenciarse y ofrecer productos más competitivos en este terreno, el reto es ahora no sólo dotar al coche de todo ese espacio, sino hacer que sea modulable, transformable según las necesidades del usuario. El líder del segmento en el que se sitúa el Note, el Opel Meriva, fue uno de los primeros en encontrar ese filón y cualquier modelo que intente competir con él debe superarle en imaginación si quiere llevarse el gato al agua.

Conscientes de todo ello, los expertos de Nissan decidieron conocer de primera mano las demandas y exigencias de cada uno de los ocupantes de un coche; entrevistaron a niños, adolescentes y adultos y averiguaron qué echan de menos cuando viajan en un automóvil.

<

p>Pierre Loing, vicepresidente de Estrategia de Producto y Planificación de Producto de Nissan Europa lo cuenta así: “Las consultas con los clientes normalmente no son más que eso, reuniones con compradores de coches nuevos que ayudan a formar los coches del futuro. Pero para el Note, Nissan puso como objetivo a un grupo de clientes importantes que habitualmente son olvidados durante el periodo de desarrollo de un vehículo: los niños y adolescentes que ocupan los asientos traseros”.

La petición de los adolescentes fue sobre todo espacio para las piernas (confesaron pelearse con sus hermanos para no tener que ir detrás del puesto del conductor). Los más pequeños pidieron DVDs y todos querían luces de lectura individuales, además de que los reposacabezas se convirtieran en almohadas para los viajes largos.

<

p>En sesiones “sorpresa” en las que los expertos de Nissan accedían a los coches de sus “cobayas” y veían qué objetos llevaban y dónde los ponían, se dieron cuenta de que no había una buena solución para llevar mapas, que los coches familiares llevan siempre por el suelo juguetes y cuentos y que los revestimientos pueden ser muy bonitos y modernos, pero que en la vida real no suelen ser muy prácticos. Con toda esa información en su cabeza, discurrieron soluciones –teniendo en cuenta costes- y el resultado es prometedor.

El Note ofrece soluciones muy interesantes y multiformes. Comenzando por el salpicadero, éste cuenta con una guantera –de la que hemos visto sacar doce botes de refresco y un biberón- que en la parte exterior permite alojar el libro de carreteras; otro pequeño espacio con tapa, en el que caben tres CDs, además de los huecos habituales al pie de la columna central para dejar el móvil y vaciar los bolsillos.

<

p>La cara interior de las cuatro puertas dispone también de alojamiento para pequeños objetos y entre los dos asientos delanteros se encuentran igualmente huecos para botellas y alguna otra cosa más grande. La sorpresa en la parte de delante la da el asiento del copiloto, que esconde un hueco bastante grande donde cabe, por ejemplo, un bolso.

En la parte de atrás, los asientos se deslizan hacia delante y hacia atrás para repartir espacio entre habitáculo y maletero según sean las circunstancias. Esta operación se realiza tanto desde el interior como desde el maletero y con una sola mano. La espalda de los asientos delanteros lleva doble bolsa, una de rejilla, para libros y revistas, y otra de tipo fuelle regulable con cremallera para objetos más grandes. También cuentan con mesas plegables con hueco para vasos.

El hueco del maletero se organiza mediante bandejas flexibles y reversibles (una cara lleva moqueta y otra plástico, por si hay que transportar objetos mojados o llenos de barro). Pero, si necesitamos que el maletero tenga dos “pisos”, podemos levantar esas bandejas de manera que formen una superficie de carga plana sobre un espacio de almacenamiento que queda oculto a la vista y permite guardar objetos que por su valor deben permanecer fuera de la vista.

El plegado de asientos y/o respaldos, por último, permite varias configuraciones de transporte, la máxima de las cuales sería con un único ocupante –el conductor- y todo el resto destinado a espacio de carga. Así configurado, el volumen alcanza los 1.332 litros y la longitud máxima de los objetos transportados es de 2,4 metros.

Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=48648&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Nissan Note en movimiento

Ofrecer el máximo espacio interior es un objetivo de la mayor parte de los fabricantes de coches. Ya que pasamos un gran número de horas en nuestro vehículo – a veces por placer, a veces por obligación-, mejor que éste nos ofrezca amplitud y comodidad, que tengamos un sitio donde poner el refresco, otro para guardar el libro de carreteras, huecos para dejar el móvil, las monedas… En el caso de los familiares y monovolúmenes, la necesidad de espacio es aún mayor y los clientes de ese tipo de vehículos ya cuentan con cajones, gavetas, bolsas, dobles guanteras y receptáculos varios diseminados por todo el habitáculo.

Para diferenciarse y ofrecer productos más competitivos en este terreno, el reto es ahora no sólo dotar al coche de todo ese espacio, sino hacer que sea modulable, transformable según las necesidades del usuario. El líder del segmento en el que se sitúa el Note, el Opel Meriva, fue uno de los primeros en encontrar ese filón y cualquier modelo que intente competir con él debe superarle en imaginación si quiere llevarse el gato al agua.

Conscientes de todo ello, los expertos de Nissan decidieron conocer de primera mano las demandas y exigencias de cada uno de los ocupantes de un coche; entrevistaron a niños, adolescentes y adultos y averiguaron qué echan de menos cuando viajan en un automóvil.

<

p>Pierre Loing, vicepresidente de Estrategia de Producto y Planificación de Producto de Nissan Europa lo cuenta así: “Las consultas con los clientes normalmente no son más que eso, reuniones con compradores de coches nuevos que ayudan a formar los coches del futuro. Pero para el Note, Nissan puso como objetivo a un grupo de clientes importantes que habitualmente son olvidados durante el periodo de desarrollo de un vehículo: los niños y adolescentes que ocupan los asientos traseros”.

La petición de los adolescentes fue sobre todo espacio para las piernas (confesaron pelearse con sus hermanos para no tener que ir detrás del puesto del conductor). Los más pequeños pidieron DVDs y todos querían luces de lectura individuales, además de que los reposacabezas se convirtieran en almohadas para los viajes largos.

<

p>En sesiones “sorpresa” en las que los expertos de Nissan accedían a los coches de sus “cobayas” y veían qué objetos llevaban y dónde los ponían, se dieron cuenta de que no había una buena solución para llevar mapas, que los coches familiares llevan siempre por el suelo juguetes y cuentos y que los revestimientos pueden ser muy bonitos y modernos, pero que en la vida real no suelen ser muy prácticos. Con toda esa información en su cabeza, discurrieron soluciones –teniendo en cuenta costes- y el resultado es prometedor.

El Note ofrece soluciones muy interesantes y multiformes. Comenzando por el salpicadero, éste cuenta con una guantera –de la que hemos visto sacar doce botes de refresco y un biberón- que en la parte exterior permite alojar el libro de carreteras; otro pequeño espacio con tapa, en el que caben tres CDs, además de los huecos habituales al pie de la columna central para dejar el móvil y vaciar los bolsillos.

<

p>La cara interior de las cuatro puertas dispone también de alojamiento para pequeños objetos y entre los dos asientos delanteros se encuentran igualmente huecos para botellas y alguna otra cosa más grande. La sorpresa en la parte de delante la da el asiento del copiloto, que esconde un hueco bastante grande donde cabe, por ejemplo, un bolso.

En la parte de atrás, los asientos se deslizan hacia delante y hacia atrás para repartir espacio entre habitáculo y maletero según sean las circunstancias. Esta operación se realiza tanto desde el interior como desde el maletero y con una sola mano. La espalda de los asientos delanteros lleva doble bolsa, una de rejilla, para libros y revistas, y otra de tipo fuelle regulable con cremallera para objetos más grandes. También cuentan con mesas plegables con hueco para vasos.

El hueco del maletero se organiza mediante bandejas flexibles y reversibles (una cara lleva moqueta y otra plástico, por si hay que transportar objetos mojados o llenos de barro). Pero, si necesitamos que el maletero tenga dos “pisos”, podemos levantar esas bandejas de manera que formen una superficie de carga plana sobre un espacio de almacenamiento que queda oculto a la vista y permite guardar objetos que por su valor deben permanecer fuera de la vista.

El plegado de asientos y/o respaldos, por último, permite varias configuraciones de transporte, la máxima de las cuales sería con un único ocupante –el conductor- y todo el resto destinado a espacio de carga. Así configurado, el volumen alcanza los 1.332 litros y la longitud máxima de los objetos transportados es de 2,4 metros.

Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=48648&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Nissan Note en movimiento

Ofrecer el máximo espacio interior es un objetivo de la mayor parte de los fabricantes de coches. Ya que pasamos un gran número de horas en nuestro vehículo – a veces por placer, a veces por obligación-, mejor que éste nos ofrezca amplitud y comodidad, que tengamos un sitio donde poner el refresco, otro para guardar el libro de carreteras, huecos para dejar el móvil, las monedas… En el caso de los familiares y monovolúmenes, la necesidad de espacio es aún mayor y los clientes de ese tipo de vehículos ya cuentan con cajones, gavetas, bolsas, dobles guanteras y receptáculos varios diseminados por todo el habitáculo.

Para diferenciarse y ofrecer productos más competitivos en este terreno, el reto es ahora no sólo dotar al coche de todo ese espacio, sino hacer que sea modulable, transformable según las necesidades del usuario. El líder del segmento en el que se sitúa el Note, el Opel Meriva, fue uno de los primeros en encontrar ese filón y cualquier modelo que intente competir con él debe superarle en imaginación si quiere llevarse el gato al agua.

Conscientes de todo ello, los expertos de Nissan decidieron conocer de primera mano las demandas y exigencias de cada uno de los ocupantes de un coche; entrevistaron a niños, adolescentes y adultos y averiguaron qué echan de menos cuando viajan en un automóvil.

<

p>Pierre Loing, vicepresidente de Estrategia de Producto y Planificación de Producto de Nissan Europa lo cuenta así: “Las consultas con los clientes normalmente no son más que eso, reuniones con compradores de coches nuevos que ayudan a formar los coches del futuro. Pero para el Note, Nissan puso como objetivo a un grupo de clientes importantes que habitualmente son olvidados durante el periodo de desarrollo de un vehículo: los niños y adolescentes que ocupan los asientos traseros”.

La petición de los adolescentes fue sobre todo espacio para las piernas (confesaron pelearse con sus hermanos para no tener que ir detrás del puesto del conductor). Los más pequeños pidieron DVDs y todos querían luces de lectura individuales, además de que los reposacabezas se convirtieran en almohadas para los viajes largos.

<

p>En sesiones “sorpresa” en las que los expertos de Nissan accedían a los coches de sus “cobayas” y veían qué objetos llevaban y dónde los ponían, se dieron cuenta de que no había una buena solución para llevar mapas, que los coches familiares llevan siempre por el suelo juguetes y cuentos y que los revestimientos pueden ser muy bonitos y modernos, pero que en la vida real no suelen ser muy prácticos. Con toda esa información en su cabeza, discurrieron soluciones –teniendo en cuenta costes- y el resultado es prometedor.

El Note ofrece soluciones muy interesantes y multiformes. Comenzando por el salpicadero, éste cuenta con una guantera –de la que hemos visto sacar doce botes de refresco y un biberón- que en la parte exterior permite alojar el libro de carreteras; otro pequeño espacio con tapa, en el que caben tres CDs, además de los huecos habituales al pie de la columna central para dejar el móvil y vaciar los bolsillos.

<

p>La cara interior de las cuatro puertas dispone también de alojamiento para pequeños objetos y entre los dos asientos delanteros se encuentran igualmente huecos para botellas y alguna otra cosa más grande. La sorpresa en la parte de delante la da el asiento del copiloto, que esconde un hueco bastante grande donde cabe, por ejemplo, un bolso.

En la parte de atrás, los asientos se deslizan hacia delante y hacia atrás para repartir espacio entre habitáculo y maletero según sean las circunstancias. Esta operación se realiza tanto desde el interior como desde el maletero y con una sola mano. La espalda de los asientos delanteros lleva doble bolsa, una de rejilla, para libros y revistas, y otra de tipo fuelle regulable con cremallera para objetos más grandes. También cuentan con mesas plegables con hueco para vasos.

El hueco del maletero se organiza mediante bandejas flexibles y reversibles (una cara lleva moqueta y otra plástico, por si hay que transportar objetos mojados o llenos de barro). Pero, si necesitamos que el maletero tenga dos “pisos”, podemos levantar esas bandejas de manera que formen una superficie de carga plana sobre un espacio de almacenamiento que queda oculto a la vista y permite guardar objetos que por su valor deben permanecer fuera de la vista.

El plegado de asientos y/o respaldos, por último, permite varias configuraciones de transporte, la máxima de las cuales sería con un único ocupante –el conductor- y todo el resto destinado a espacio de carga. Así configurado, el volumen alcanza los 1.332 litros y la longitud máxima de los objetos transportados es de 2,4 metros.

Galería relacionada

Nissan Note 2

Te recomendamos

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...

Casi todo cuanto imaginas se puede comprar con dinero, menos tu tiempo, pero MINI te ...

Las capacidades dinámicas del nuevo VW Touareg lo convierten en un poderoso rodador, ...