Ingresado Ortega Cano por una infección derivada de la extracción de los clavos implantados por el accidente

El extorero y ganadero José Ortega Cano se encuentra actualmente ingresado en el hospital Virgen Macarena, en Sevilla, por una infección sufrida a cuenta de la extracción de los 'clavos' que le habían sido implantados, en una de sus extremidades inferiores, a cuenta de las lesiones sufridas en el conocido accidente de tráfico saldado con la muerte del vecino de Castilblanco de los Arroyos Carlos Parra. Un miembro de la familia ha informado a Europa Press de que el conocido extorero ingresó en el hospital el pasado miércoles y su situación está plenamente 'bajo control' a manos de los médicos del citado centro hospitalario.

Según la familia de José Ortega Cano, esta infección habría motivado fiebre y otros síntomas asociados, por lo que se resolvió su reingreso en el citado centro hospitalario, donde previamente le habían sido extraídos los citados implantes metálicos, al objeto de sanar las graves lesiones sufridas en una de sus extremidades inferiores.

La Fiscalía de Sevilla y la acusación particular han solicitado cuatro años de cárcel y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante seis años para José Ortega Cano, pues consideran que el imputado circulaba en el momento del accidente bajo los efectos del alcohol, lo que 'le mermaba los reflejos necesarios para' conducir, 'haciendo que su conducción fuera irregular, realizando maniobras arriesgadas para él mismo y los demás usuarios de la vía'.

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el fiscal de Seguridad Vial, Luis Carlos Rodríguez León, atribuye al imputado un delito de homicidio imprudente en concurso con dos delitos contra la seguridad vial, en concreto por conducción temeraria y circulación bajo los efectos del alcohol, por los que solicita cuatro años de cárcel y el pago de una indemnización de 169.619 euros a favor de los familiares.

De este modo, el fiscal relata que los hechos tuvieron lugar sobre las 22,00 horas del día 28 de mayo de 2011, cuando el acusado, tras dejar a su hija en Villaverde del Río, emprendió el viaje de regreso a su casa en la finca Yerbabuena, ubicada en Castilblanco. Así, precisa que el exmatador de toros circulaba en un Mercedes Benz R320 'en condiciones no apropiadas para ello' debido 'a la previa ingestión excesiva de alcohol', a consecuencia de lo cual, y cuando circulaba por la carretera A-460 entre Villaverde y Burguillos, 'se acercaba y se separaba constantemente del vehículo que le precedía'.

LOS HECHOS

'En un tramo curvo a la derecha, con visibilidad reducida, con señalización tanto vertical como horizontal de prohibido adelantar, con señal de advertencia de peligro y limitación genérica de prohibición de circular a más de 90 kilómetros por hora, el acusado perdió el control del vehículo al trazar una curva, invadiendo durante 60 metros el carril de sentido contrario, llegando a colisionar de frente contra el Seat Aleta' conducido por la víctima, relata el fiscal.

En esta línea, asevera que 'no existe ningún indicio de corrección de la trayectoria' por parte del acusado, a lo que se añade que, 'aunque' la víctima 'se apercibió en un momento dado de la presencia del otro vehículo, no tuvo espacio ni tiempo material para evitar la colisión', que se produjo de forma fronto-angular y cuando Ortega Cano circulaba a 125,2 kilómetros por hora frente a los 51 km/h de la víctima.

El fiscal entiende que, en el momento del accidente, a consecuencia del cual los dos vehículos resultaron siniestro total, 'era noche oscura, la calzada se encontraba en buen estado de conservación, con señalización vertical y horizontal, con balizas reflectantes a ambos lados de la vía, no había incidencias meteorológicas que influyeran negativamente en la conducción y los vehículos, con carácter previo, estaban en buen estado de conservación'.

Por estos hechos, y además de la pena de cárcel, el fiscal solicita que de manera solidaria con las compañías aseguradoras abone una indemnización de 119.731,161 euros a la viuda de Carlos Parra; de 19.955,18 euros a cada uno de los dos hijos de la víctima, y de 9.977,58 euros a la madre del fallecido. Además, pide que abone a la viuda 5.640 euros por los daños en el coche, y 5.864,51 euros al conductor del coche que colisionó contra el motor.