Schumacher acaricia el título mundial

Se acabaron las cortas vacaciones de la Fórmula 1. Este fin de semana se disputa el 16 Gran Premio de Hungría y todos los ojos miran a un hombre. Michael Schumacher necesita una victoria para igualarse con Alain Prost, el piloto que más grandes premios ha ganado en la categoría. El triunfo, además, le garantizará la corona mundial.
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Schumacher acaricia el título mundial
Schumacher acaricia el título mundial

El alemán viene de encadenar un par de grandes premios sin ganar. En Alemania ganó su hermano Ralf, mientras que en Silverstone lo hizo Mika Hakkinen.

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p> Al vigente campeón parece que se le resiste el récord de victorias de Alain Prost. Tiene 50 y una más le igualará con el hombre que más veces ha ganado carreras en este deporte. Si gana en Hungría no sólo igualará la marca del francés, sino que será matemáticamente campeón del mundo, una corona que lleva su nombre desde hace cinco o seis carreras.

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p> Si no gana, dependerá de los puntos de Coulthard y otros pilotos, pero es casi seguro que saldrá de este fin de semana con el título revalidado.

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p> Hungaroring</font color="#0000CC"> es un circuito que le viene bien. Es muy lento y bastante exigente para los pilotos. Algunos aseguran que es como Mónaco, pero sin los muros, con lo que las manos se vuelven muy importantes.

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p> En las últimas carreras los poderosos Williams han exhibido una potencia, si no superior, al menos tan elevada como las de los Ferrari. Esa igualdad mecánica puede complicar mucho las cosas a Michael Schumacher. Sin embargo, cuando se trata de ganar a fuerza de pilotaje puro, el de Ferrari es único.

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p> Como es tan difícil adelantar aquí, sólo en la recta de tribunas se puede hacer, la jornada de clasificación resultará más importante que de costumbre. Salir con la "pole" es garantía de éxito. Schumacher se ha especializado este año en hacerse con las primeras plazas de las parrillas tras auténticas exhibiciones en los entrenos oficiales. Posiblemente asistamos a otra demostración de fuerza de los coches rojos de Maranello.

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p> Suciedad y aerodinámica
La atractiva pista de Hungría es un circuito estrecho que combina un largo óvalo con un trazado en forma de estrella. Se corre lentamente, con el pelotón en fila india y sin ninguna concesión a los adelantamientos.

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p> Es muy "ratonero", como dice Pedro Martínez de la Rosa, y exige un gran esfuerzo a los pilotos. La carga aerodinámica tiene que ser alta y los reglajes muy exactos, ya que la tendencia en las curvas es siempre subviradora.

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p> Quizá por descuido, el circuito está muy sucio. Esto hace de la pista un lugar muy deslizante, con lo que salirse de las trazadas correctas supone un error grave.

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p> Muy cercano a Budapest, este trazado tiene una atmósfera muy especial. "Con el público sentado en la hierba me recuerda las carreras de los viejos tiempos", dice Schumacher.

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p> En total, son 3,975 km en los que se disfruta a fondo del automovilismo, pues la idea del trazado, en una hondonada, era garantizar a los espectadores la mayor visibilidad posible.

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p> Se espera muy buen tiempo y calor, con lo que Michelin tiene otra oportunidad para demostrar su mejoría en este terreno. Ya ganó en estas condiciones una carrera con Williams, con lo que habrá que prestar atención a cómo evolucionan en Hungría.

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p> En general, la carrera magiar se hace con dos paradas a boxes. Sin embargo, las especiales condiciones del circuito lo vuelven muy imprevisible, con lo que algún coche podría verse obligado a parar tres veces. Sería nefasto para sus aspiraciones.

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p> Baile de boxes
Hasta Hungría llega la caravana de la Fórmula 1 con un aire de pereza veraniega. Las semanas de vacaciones que se han tomado los pilotos y lo fácil que Schumacher tiene la victoria quitan cierta emoción, pero en este deporte todo puede pasar.

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p> Y durante el descanso lo que ha pasado es que más de uno ha perdido o cambiado su volante. Por ejemplo, en una permuta bastante rocambolesca, Alesi ha pasado de Prost a Jordan y Frentzen ha hecho el camino inverso.

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p> Para el veterano francés, supone todo un espaldarazo a su carrera. Llega a un equipo grande con un coche muy competitivo y en condiciones de subir al podio.

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p> Para su antiguo patrón, Alain Prost, ha sido una catástrofe. Pierde a su mejor piloto y, aunque se lleva a Frentzen, no tendrá el mismo tirón que Alesi en Francia.

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p> Otro que se ha quedado colgando es Tarso Marques, que corre la que, de momento, será su última carrera en la Fórmula 1. Su puesto en Minardi será cubierto por Álex Yoong, un jovencísimo malayo que está todavía luchando para sacarse la "superlicencia FIA" que le permita tomar el relevo. Por fortuna, el puesto de Fernando Alonso en Minardi está más que asegurado.

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p> Tres hombres cercanos
A estas alturas de campeonato, parece difícil que alguien pueda amenazar el liderato de Schumacher. David Coulthard mantiene alguna opción, pero su coche lleva una temporada tan irregular que se ha colocado cuatro a uno en las apuestas. Es arriesgado confiar en él.

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p> Montoya y Ralf Schumacher, los grandes animadores de la temporada, no cuentan para la victoria en el Mundial, pero sí para ganar las carreras. Sus coches van muy rápido y los hombres de Williams derrochan temeridad y talento, con lo que el líder de Ferrari no debería descuidarse si quiere igualar ya el récord de Prost.

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p> Un punto por detrás estarán otra vez Barrichello y Hakkinen. El finlandés volvió a latir en Inglaterra, pero muchos creen que ha sido el canto del cisne y que está al final de su carrera. Él asegura que no y trabaja para demostrarlo. Lo que pueda hacer en Hungaroring es una auténtica incógnita. Lo mismo se puede decir de Barrichello, que se ha vuelto un piloto apático y nada aficionado a arriesgar.

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p> Entre el habitual grupo de hombres que siguen a los Williams, los Ferrari y los McLaren hay que fijarse en Villeneuve. Ganó aquí en 1996 y 1997 y este año lleva una trayectoria claramente ascendente. Tras subir al podio en Alemania, el de BAR parece encaminado a reverdecer laureles.

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p> Tampoco hay que dejar de lado al equipo Benetton, que ya en Alemania dio muestras de estar otra vez en la buena onda. Su motor Renault hiperrevolucionario abierto en 111º funciona por fin y Button y Fisichella empiezan a contar para la lucha de cabeza.

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p> Los españoles, frescos
Las tres semanas de vacaciones forzosas parecen haber sentado muy bien a De la Rosa. El catalán, que ha estado con su novia en Ibiza ("pero no en los clubes"), señala que se encuentra "recargado" y que cree que este circuito debería adaptarse muy bien a sus características, por lo que está deseando empezar a correr.

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p> Piloto de gran calidad al volante, De la Rosa disfruta en estos trazados tan exigentes, donde las aptitudes de los hombres son casi más importantes que las máquinas.

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p> Fernando Alonso también es un talento de la conducción. Sin embargo, mientras el Jaguar de Pedro es competitivo, su Minardi está tan trasnochado que hace mucho con llegar a la meta.

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p> El asturiano, que es la perla más codiciada del "paddock", ha pasado sus vacaciones en casa y vuelve con su conocida combatividad totalmente renovada. Espera ansioso la llegada de un nuevo motor en septiembre para poder luchar por puestos un poco mejores.

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p> Mientras tanto, echa balones fuera cuando se le recita el rosario de "novias" que le salen al paso: Renault, Minardi, incluso Ferrari suenan en su futuro.

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